miércoles, octubre 27, 2010



Mi vida con Néstor


Era el invierno de 2002. Norberto Ivancich (otro que se nos fue muy temprano) me llamó por teléfono y me dijo de un acto, bah una reunión en un local de la calle Alberti, en el barrio de Once. "Va a ir Nestor, venite". Ellos (el gordo, Miguel Talento y unos cuantos eran parte del Grupo Calafate). "Y bueno antes que De La Sota, vamos con este Kirchner". Fuimos. Hacía un frio importante y no éramos mas de 40 gatos. Néstor no llegó, pero hablamos un buen rato.

A la reunión siguiente no pude ir, pero Néstor si, me la perdí. Esto va en serio, me dice Norberto. Meses después voy a una reunión de equipos técnicos en un hotel, y después otra en el San Martín y ya en campaña final en el Hotel Presidente para presentar el libro con Torcuato Di Tella (me acuerdo que lo presentaron Martín Granovsky, que hizo unas preguntas bastante malas y Cardoso Ocampo, que apoyaba a Rodriguez Saa y encima lo dijo). No pude ir a River, mi esposa tenía una panza considerable y había alguien que quería venir.
En esos días Norberto tuvo la exagerada amabilidad de incluirme en una solicitada firmada por no mas de 30 tipos de la academia y la cultura; pero pusieron mal mi nombre de pila: "Vicente" decía el afiche que yo vi en la calle; "flor de turro" me dijo el gordo, "si pierde te haces el boludo, si gana decis que se equivocaron"
.
Y ganó Néstor. Bueno, no ganó pero el inombrable se bajó (ese mismo día lnuestra compartida academia quedó afuera de la Libertadores, doble puteada). Y Néstor antes de asumir dice cosas temerarias, por ejemplo revelando las presiones de Escribano.

Y asumió, haciendo piruetas con el bastón. Eso lo vi. Pero en una clínica mientras mi hija daba los primeros gritos. Tenía dos días de vida y podía decir que llegaba a un nuevo país. Un año después me invitaron a trabajar en el gobierno, otra vez Norberto. Un lugar perdido, pero un espacio del que aprendí mucho, de una gestión "de la que todo el mundo espera que solucione todo...hay mucha expectativa con este gobierno" me decía el gordo. Y después nació el otro, ya en pleno gobierno del Nestor.
Y hoy los dos fueron a la Plaza, sin entender demasiado lo que estaba pasando y le dejaron un dibujito a Nestor y a Crsitina en la reja, ahí pegado con cinta adhesiva, un dibujo que no tenía mucho que ver, o si porque era lindo, con muchos colores, con sueños, con las esperanzas de ellos. Y vi las banderas que hablaban del que ya no estaba. Y pensé en los ocho años, en esa imprecisa reunión en el Once, en el frío. En Cristina.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

que hermoso poder contar historias donde uno pone el cuerpo y sobre todo el corazón y además tiene que ver con sueños colectivos. Esto es una riqueza que tenemos. No se intimamente cómo era Nestor, pero se con certeza que hizo parte de realidad de este deseo nuestro de bien y algo mas de justicia para todos. un abrazo. Yiyi

Ricardo dijo...

Así que el primero ya tiene siete años y algo.
Hoy escuchaba en la Plaza, acá en Tucumán, a una abuela que le decía a sus nietos, menores de 10 años ellos, que de ese día se iban a acordar cuando fueran grandes.

Nuestras vidas con Néstor.

Anónimo dijo...

Dotorrr... recuerdo que el día antes de la elecciones Ud. me preguntó a quién iba a votar... le dije " a Kirchner, sabiendo que Lavagna sigue, me da seguridad"... Al poco tiempo me olvidé de Lavagna y empecé a disfrutar de unos "mimos populistas".
Dany Turco

Nicolás Tereschuk (Escriba) dijo...

Vamos, querido.

Anónimo dijo...

Ojalá ese país construído tenga bases sólidas y los que defienden el "modelo" tenga la fuerza y el poder para continuar.
Todos con Cristina!

Diogenes dijo...

Abrazo con dolor desde la distancia. Una sorpresa fulminante. TODOS lo vamos a recordar, la mayorìa con cariño!!!

Fuerza Cristina

Avallay dijo...

el Néstor en sólo ocho años, hizo destrozos...