miércoles, octubre 29, 2014

Maduro, Bachelet, Evo, Tabaré, Dilma ¿Y Argentina?

Falta un año para las elecciones presidenciales. Diez meses para las PASO. Las encuestas dicen que dicen que Daniel Scioli, Sergio Massa o Mauricio Macri, uno de ellos tres, será quien reciba la banda presidencial el 10 de diciembre de 2015, de manos de Cristina Fernández de Kirchner. ¿Será así?

El resto del post en ARTEPOLITICA

lunes, octubre 20, 2014

El valor del dolar y el valor de ARSAT



La semana pasada, muchos nos paramos frente al televisor a ver cómo salia el fuego y el humo alrededor del cohete. El hecho tuvo un cierto entusiasmo en muchas personas, a tal punto que los canales de noticias menos "amables" con el gobierno, no se perdieron el lanzamiento y también los transmitieron en vivo. Al día siguiente Clarín le dedicó la foto principal de su tapa; no así La Nación, o los diarios económicos que le otorgaron pequeñas fotos y alguna nota en su interior. 
En las columnas televisivas, en los diarios, y en los sitios web, quienes se referían al tema era gente vinculada a cuestiones de ciencias exactas, asuntos espaciales, de comunicación etc. No vi, no leí (quizás lo hubo) a ningún economista hablar del tema. Desde luego el impacto del satélite en la economía de coyuntura es casi igual a nulo; la apuesta, si Argentina sostiene estos niveles de inversión en el campo aeroespacial durante años, es a largo plazo (¿se acuerdan de los pedidos de política a largo plazo?). Me parece que esta cuestión tiene su pequeña historia. 

En 1976, cuando los militares usurparon el poder e instalaron la dictadura militar del Proceso, y con él una nueva política económica dispuesta a desarmar los restos de un proyecto de planificación e industrialización, supieron que una parte importante de ese proyecto estaba en la comunicación. No logro encontrar el año en el que comenzó a aparecer en televisión Juan Carlos de Pablo, quien se presentaba asimismo como un difusor de la economía para todas las personas, no para los especialistas, bajo el lema de "economía sin corbata". Mucho tiempo estuvo cerca de Bernardo Neustadt (el que le hablaba a doña Rosa). Y así, en el formato televisivo, los "expertos" en economía, comenzaron a dar clases televisivas, donde los ejes temáticos se vinculaban cada día mas a los ejes del modelo económico que se implantaba en la Argentina; de pronto el valor del dólar comenzó a ser más importante que el empleo; la rentabilidad de las empresas, mucho mas que el acceso a los servicios públicos. Y así ese modelo de periodista económico, llega hasta nuestros días, y los "expertos en economía" reducen las riquezas de esta ciencia social, a dos o tres variables de la economía financiera; de la economía real, es raro que puedan decir dos ideas importantes, salvo quizás algo sobre los precios (pero no de su formación, sino los mismos datos que cualquiera obtiene en la góndola). La economía se reduce así, a una mirada corta sobre lo financiero y desaparecen los análisis de la economía y la producción, la tecnología, las fuerzas laborales, las estrategias de desarrollo. 

Definitivamente el satélite les quedó fuera de órbita a nuestros expertos. 

miércoles, octubre 01, 2014

Cuando el Estado le quiere cambiar la manera de pensar a la gente

Fundamentos
...
Es precisamente allí, en el campo de la cultura, donde en definitiva habrá de ubicarse la confrontación entre democracia y autoritarismo, de cuya resolución positiva depende la actual etapa de transición. 
...
La Argentina puede convertirse en una experiencia piloto inédita a nivel mundial. 

El Estado democrático debe contribuir decisivamente a consolidar y acelerar ese aprendizaje, ayudando a que las rutinas democráticas se conviertan en hábitos queridos y ejercitados por la ciudadanía

Objetivos del programa:

- Incentivar los hábitos democráticos en una sociedad que estuvo sometida a un largo proceso de promoción y prácticas de conductas autoritarias.

- Apoyar el desarrollo y fortalecimiento del espíritu crítico, el discernimiento independiente, la defensa consecuente de los derechos humanos, la superación de los prejuicios y la intolerancia de todo tipo.

- Consolidar la dignidad de la persona, aumentar el interés por el conocimiento y estimular la maduración psicosocioal.

-Contribuir a la comprensión de las características propias del autoritarismo en la Argentina, su grado de arraigo en las distintas estructuras y prácticas sociales, y su manifestación en la vida cotidiana. 

- Recoger el enorme esfuerzo de investigación que sobre esta materia realizan las Universidades, centros y fundaciones, promoviendo su difusión y discusión masiva.

- Aportar, así, el enriquecimiento y utilidad social de la investigación existente a la identificación de áreas menos exploradas y a la multiplicación de nuevas investigaciones y acciones. 
....
- Difundir ampliamente el conocimiento y la práctica de metodologías participativas, racionales y solidarias. 


Bien usted supondrá que el texto copiado arriba, pertenece a la Secretaría de Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional. Error. Se trata del Programa Nacional par ala Democratización de la Cultura (PRONDEC), llevado adelante por el gobierno del Dr. Raúl Alfonsín entre los año 1986 -y 1989, uno de cuyo referentes era Marcos Aguinis. ¿Usted que opina? 



jueves, septiembre 11, 2014

El Estado, otra vez

Hay una tensión algo curiosa en la Argentina y es que los debates sobre el sistema político, suelen ocupar mucho mas espacio que los que implican al Estado como institución y como orden. 
Y es curioso, porque el sistema político argentino ostenta hoy, el meritorio récord de 30 años de desarrollo democrático, con crisis importantes, pero que se resolvieron dentro del esquema que preveía la ley en cada caso.  Si alguna o alguno cree que esto no es relevante, lo invito a visitar cualquier período de la historia argentina previa a 1983. Con partidos que no responden a los manuales, las elecciones en el país son una rutina que desde luego depara algunas sorpresas pero sólo por sus resultados; se habla de reformas electorales "imprescindibles" para luchar contra el fraude, mientras este ha ocurrido de manera absolutamente periférica, no haciendo al nudo del sistema político. 
Mientras, el debate sobre el Estado no tiene la riqueza que demanda. Abandonar la lógica neoliberal sostenida en la competencia como fuerza motora del desarrollo, no ha sido fácil y las vertientes de un neodesarrollismo, no logran abrirse paso con fuerza. Lo que me queda claro es que algunas cosas escuchadas y leídas, no irían por ese camino. Parece que los problemas del Estado siguen vinculados al "exceso" de política y de sus actores "los políticos". Llueven discursos morales sobre las personas de los políticos y si fueran mejores todo lo bien que funcionaría el Estado. Y funcionaría mucho mejor si escucharan la voz de nosotros, los "expertos", que desde luego opinamos autónomamente y no comprometidos con mezquinos intereses. Ese discurso moralista encaja perfectamente con los candidatos que dan por agotado al kirchnerismo; agotamiento que no se limitaría a la presencia de un apellido, sino a una orientación del Estado. Ya está: terminó la época de los conflictos y ahora nos vamos a dedicar a administrar el Estado bien y a dejarnos de cosas de "politiqueros". Porque, dicen, el Estado funciona mejor en manos de los que no están políticamente involucrados. Ese camino nos aleja de las posibilidades de generar los cambios que faltan, porque la política deja de conducir para otorgar la primacía a la administración. Quizás la sociedad ya no tolera esos niveles de tensión política que implican dar vuelta algunas estructuras. Por eso, tal vez, preferimos pensar que todo recae en Boudou, y todo eso que tiene tanto olor a 1999. 
Finalmente, me parece, que una cuota grande, le cabe a la academia, al mundo de las universidades, donde no supimos, no quisimos o no pudimos, generar marcos teóricos y políticos que ayudaran a pensar un neodesarrollo que acompaña las voluntades de cambio. Allí también con frecuencia, hablamos más de actores políticos de cambio, que de estructuras estatales a cambiar.   

domingo, agosto 24, 2014

No figura en las encuestas

Dos imágenes. La primera, hace dos semanas estaba en un pueblo de la provincia de Buenos Aires. Leo en el diario local que se juntaron unos 50 jóvenes en torno del grupo de Julián Domínguez. Pero luego leo que Domínguez no había estado en esos pagos, sino que era una especia de Junta Promotora; me llama la atención la convocatoria, en particular en un municipio con gobierno radical. A eso le sumaría los encuentros del Grupo San Martín que el diputado promueve en distintos puntos del país.
La segunda, el acto del viernes de Jorge Taiana en la cancha de Ferro. Mucha gente, una gran convocatoria, par aun dirigente sin mucha presencia territorial cuya imagen pública proviene de su gestión al frente de la Cancillería.
El punto común de ambas imágenes es que los dos dirigentes "no figuran en las encuestas" te dicen los consultores. Lo cual si uno las lee, es cierto. ¿quiere decir ello no tienen posibilidades electorales? Me parece que la cuestión serán las formas de adhesiones de votos que se imponga.
Desde hace años venimos repitiendo el peso de los medios de comunicación, la imagen, el marketing en las campañas. Algunos han hecho de eso una religión. Especialmente candidatos. Como me decía una amiga, "se aseguran estar en todas las revistas de las peluquerías". ¿Será esta la estrategia triunfante, la que encaran Scioli, Macri o Massa? ¿La construcción territorial dejó de ser una opción relevante? La TV sigue siendo el espacio central para "figurar en las encuestas" y de allí generar un efecto multiplicador? ¿Pude un candidato confiar casi exclusivamente en el favor de los medios y olvidar esa presencia territorial? ¿Alcanza en trabajo con los referentes de base para dar el salto al mundo encuesteril? ¿o es inevitable anunciar el casamiento en lo de Tinelli?
 

domingo, agosto 03, 2014

Buitres, Estados

Es notable como, a pesar de la acumulación de declaraciones, argumentos, críticas y sentencias, los economistas no pueden aventurar el modo no en que terminará, sino como continuarán la disputa planteada en torno de los fondos buitres y su acecho. Creyeron que la sentencia de Griesa y el 31 de Julio obrarían mágicamente para pulverizar al kirchnerismo y cualquier otra pretensión de acción política en esta situación. no fue así. El gobierno argentino mantuvo su postura basada en la voluntad de pago, pero no bajo extorsión. Si alguno cree que la palabra es exagerada, basta leer la columna de hoy de Andrés Oppenheimer en el Nuevo Herald (aquí) luego de dejar en claro que detesta al gobierno, lo cual le da un valor distinto a sus dichos sobre Griesa. Algunos locales no pueden ver ni eso. 
La cuestión es económica, peor se ha basado centralmente en una cuestión política: Argentina argumenta económicamente que no puede aceptar el fallo (no podría pagar al resto, dejaría de brindar servicios a su propia población) pero le acompaña un tono político que es la que la lleva a sostener que no acatará el fallo en estas circunstancia de extorsión. En esto el país ha recogido adhesiones de distintas partes del mundo y de diversos espacios ideológicos. Sin embargo frente a los buitres, en términos reales y jurídicos, el Estado Argentino está solo ¿No debería aquí tener alguna injerencia el Fondo Monetario Internacional? ¿De todos los organismos multilaterales de crédito que tuvieron tanta injerencia en las políticas durante los 90, no existe uno con capacidad de regulación en este aspecto? La respuesta es obvia, no. Los fondos buitres se mueven por fuera de todo sistema de regulaciones, gracias en particular a la existencia de los paraísos fiscales. Por eso la conflictividad que enfrenta Argentina muestra que en el fondo, a pesar de la formación de innumerables agencias multinacionales empezando por la ONU, estamos mas o menos como en el siglo XIX, con los Estado periféricos, enfrentando con lo que pueden las fuerzas del mercado, hoy ya totalmente despegadas de los poderes estatales. Los "globalizadores" los que apostaron a las fuerzas de la globalización para el desarrollo, se chocan contra estos hechos, en donde la fuerza de esa globalización lo que ha permitido es la existencia de fuerzas totalmente fuera de regulación, pero que saben usar los poderes estatales en su beneficio (el sistema jurídico de los EE.UU) ¿Seguimos planteando reformas de nuestros sistemas políticos o de nuestros estados, ignorando la existencia de estas fuerzas? Parece ser un peligro recurrente sobre el que se repiten las propuestas. La posibilidad e una regulación financiera mundial mas que lejana parece imposible actualmente; la necesidad de replantear estos problemas a nivel regional, con aquellos países que pueden ser víctimas de situaciones semejantes, parece imprescindible; porque los estados de a uno, pueden repetir, también las experiencias del siglo XIX.

viernes, julio 25, 2014

Algunas (nuevas) precisiones sobre el “voto avenida”

Los amigos de la Paco Urondo, me han invitado a decir algunas cosas en un reportaje radial que ahora publicaron en la web con notable éxito (?).
Repasemos las dos ideas centrales: a) la importancia del “voto avenida” para el kirchnerismo. b) El rol de la presidenta Cristina Fernández en la interna del FPV. Este segundo punto queda para un siguiente post
El “voto avenida”. Además del deseo oculto de todo politólogo de lograr inventar un concepto que sea copiado y tomado por colegas e interesados, la imagen de “voto avenida” nos ayuda a comprender en términos geográficos, dónde perdió la mayor cantidad de votos el kirchnerismo comparando 2013 con 2011. En su momento hubo aquí un post sobre este punto, incluso una nota en El Estadista. Mirando el siempre excelente trabajo de Andrés Tow, Andy para los amigos,  también trabajos hechos por el Ministerio del Interior e incluso por el diario La Nación, la georeferenciación de los votos (por mesas ganadas y perdidas), nos indicó de la elección de 2013, dos datos claves: 1. El efecto Massa se impuso de manera notable en la 1° sección electoral; es decir ganó por muchísimo en Tigre y por mucho en los municipios vecinos. 2. Insaurralde, fue menos votado en las mesas que se ubican en torno de las grandes avenidas del conurbano Oeste y Sur (recordando que perdió por mucho en el Norte): La mancha de color que identifica al frente Renovador se hace más intensa sobre las avenidas Mitre (Avellaneda) Irigoyen (Lanús y Lomas de Zamora) de Mayo (Matanza), San Martin (Quilmes) etc. y al adentrarnos en los barrios, es el color del Frente para la Victoria el que se vuelve más intenso. Conclusión no muy compleja, la clase media, es la que “abandono” mayoritariamente al FPV, para votar al FR. Antes, fueron en las grandes avenidas que se juntaron, no importa cuántos, a cacerolear. En aquel momento hablamos del enojo por el tipo de restricción a la compra de divisas, las dificultades para viajar al exterior (muy, muy relativas por cierto), el mínimo imponible al impuesto a las ganancias, y otras medidas. Más allá de esos temas que resultaron ser coyunturales (sobre todo porque hoy asistimos a otra realidad cercana a los reclamos que hicieron esos sectores socioeconómicos) el punto central es la estrangulación que sufre recurrentemente la Argentina y todo país subdesarrollado que pretenda salirse de esa realidad: el gobierno otorga con la impronta de la distribución del ingreso, “beneficios” a la clase media que logra acceder en pocos años a bienes que le habían sido negados: consigue empleos en el mercado formal, compra o cambia su auto, vuelve a viajar, arregla la casa (algunos incluso la compran), mandan a los chicos al colegio privado para no tener sobresaltos con las huelgas, contratan empleadas de casas particulares, reciben subsidios para los servicios públicos urbanos, se actualizan tecnológicamente, se compran perros raros. El tema es que en algún momento las cuentas comienzan a complicarse. En Argentina ha venido básicamente de la mano de la restricción externa, y se hace necesario, si, digamos así, ajustar algunos precios. Y esa clase media, que no ha perdido el empleo, no le han rematado la casa, no ha dejado de irse de vacaciones, no dejó de cambiar le celular, ve un horizonte algo mas acotado respecto de otras expectativas (mas viajes, cambiar el auto, comprar una casa). La cuestión es que el gobierno no quiere hacer el ajuste sobre los sectores sociales más vulnerables, podando AUH, dejando de aumentar las jubilaciones, recortando programas, etc.(aun cuando si pagaron el costo de la devaluación). En una nota aparecida hace poco en Le Monde Diplomatique, (solo versión impresa) el vicepresidente de Bolivia, García Linera, señalaba el mismo síntoma para su país: las clases medias no parecían dispuestas a ceder participación en las expectativas, porque los mas retrasados en la escala económica, necesitan mayor intervención del Estado. ¿Cuántas veces hemos escuchado, cerca de las avenidas: “esos negros que viven de planes”, “la plata de mis impuestos se va en mantener a estos vagos” “Se  embarazan por un plan”? fuera de que pueden ser expresiones de un momento particular, es la certeza que recorre el pensamiento de buena parte de nuestra clase media. Es muy probable que esa percepción (de que ellos están financiando con su recorte de expectativa a los “vagos”) haya sido el motor que generó los cacerolazos y el voto contrario al kirchnerismo.
En eso está el gobierno. La situación actual parece de una inflación controlada, que implica también un recorte de subsidios al consumo en las “avenidas” pero también en los barrios. El  accionar de los fondos buitres, cuyo poder ha quedado en evidencia con el trabajo de un juez de los EE.UU. a sus intereses, complica (la palabra es un poco más dura) lo que parecía ser un proceso controlado. En cualquier caso, como el gobierno no puede, no debe, satisfacer los deseos de ese sector de la clase media, a costa de aquellos que necesitan de la intervención del Estado para sostenerse, iremos sabiendo con los días que sucederá en las avenidas, cuyo destino sigue en manos del gobierno, ante una oposición dedicada, básicamente, a juntar firmas en las avenidas.