sábado, mayo 25, 2013

La década y la política


Comencemos diciendo lo inapropiado de pensar que es posible hacer UNA evaluación de la década presidenciales (ya que habitan tres presidencias) que hoy se cumple. Dicho esto, vamos aquí con una pocas líneas, para pensar algunos temas hacia adelante. 
En los últimos meses, y a tono con las próximas elecciones y la necesidad de empujar a la finalización de un ciclo político (mientras al mismo tiempo te dicen que el kirchenrismo se está derrumbando) asistimos al relato monocorde que afirma la instalación del absolutismo, el unicato, el régimen corrompido, el poder absoluto. Conceptos usados así sin demasiada explicación porque parece que los hechos se encargan de imponernos esta visión, que nos ahorra el trabajo de la demostración o la investigación empírica. 
Esos hechos, esa evidencia, por lo general se circunscribe a:  1) el objetivo de "controlar a los medios" Ley de Servicios Audiovisuales mediante, 2) no aceptar la búsqueda de consensos, que se manifestaría en ganar las votaciones en el Congreso de los proyectos de ley presentados por el oficialismo, 3) "politizar al Poder Judicial, e, 4) incluyamos, el haber intentado, y no obtenido de manera mayoritaria, sumar a la oposición al FPV, es decir cooptado. 
No me interesa discutir los endebles argumentos que según un notable grupo de opositores, entre ellos académicos, le otorgan al gobierno de CFK en particular los conceptos antes nombrados en torno del autoritarismo. 
Década por década, comparemos un poco lo que había hecho Carlos Menem en la década anterior.  Prefiero hacer eso, a comparar a los gobierno con los manuales que escribimos en nuestros escritorios y los actores políticos no son más que palabras, lo mismo que las crisis. 

1)Respecto de los medios, Menem fue el hombre que permitió la formación de la actual concentración, que ubica a Clarín en la cabeza de la pirámide(El único punto que Kirchner le sumó a la construcción de Clarín, fue aceptar la fusión de Cablevisión y Multicanal); hasta La Nación en su momento se había expandido a la radio (Del Plata) y con varias revistas que aun tiene. Pero en términos generales los dueños de los medios saludaron la política económica de Menem al menos hasta 1995. La Nación hablaba de Menem como "el esperado". A partir de aquel año, la voz disonante fue Mariano Grondona, para darte una idea de hacia donde estaba corrido el fiel de la balanza, que expresaba en los medios al progresismo.  
2) Menem no solo consiguió que la mayor parte de los legisladores del PJ le votaran casi todos sus proyectos (no todos, no le admitieron la reforma laboral ni la intromisión de las FF.AA. en seguridad interior), sino que también obtuvo el voto de la UCR de las dos leyes fundamentales de sus mandatos: la de Emergencia Administrativa y la de Reforma Económica. (Después de todo, ambas expresaban los anuncios de campaña del candidato radical, Angeloz). Por eso es cierto decir que allí hubo un gran consenso.
3) Respecto del Poder Judicial, Menem anuló las condenas a varios militares (tanto por delitos a los DD.HH., a los condenados por Malvinas, como a los carapintadas). Y desde luego la obra máxima, pobló la corte de incondicionales, algunos con nulos antecedentes. 
4) Apenas asumido Menem dedicó sus principales esfuerzos a destruir a sus adversarios políticos internos que habían constituido el triunvirato de la Renovación Peronista. Por una parte Carlos Grosso, intendente de Buenos Aires (salvo que alguno crea que fue el único corrupto de la historia argentina) lo vincularon a un escándalo de corrupción llamado la "escuela shopping". Renunció a su cargo y prácticamente desapareció de la política. Por la otra puso todos los recursos para que el plebiscito que apoyaría una reforma de la Constitución de la Provincia de Buenos Aires y habilitaba una reelección de Antonio Cafiero como gobernador, arrojara un resultado adverso al gobernador; y así sucedió, con la UCeDe y los medios con la campaña al hombro. Cuando su casa estaba en orden, comenzó a expandir las fronteras de anulación de otros candidatos: fue destituido Angelóz en Córdoba, también por un caso de corrupción; la razonable intervención de Catamarca, también rendía frutos para controlar a los Saadi. Recordar que logró deglutirse a la UCeDe y otros pequeños partidos de centro derecha provinciales.      

Y aquí terminan estas palabras. no hemos dicho ni una palabra en materia económica, para hablar de la década. Otorgo el ejercicio, a quien quiera, de retomar la comparación de los "hechos" autoritarios del kirchenrismo y compararlos con el país desde donde se venía. Para jugar solo o en familia. 

La foto de aquí

sábado, mayo 18, 2013

Videla no está


Esto iba a salir hoy en un diario, pero no. Queda acá. 

Sirva ese título para recordar el horror. “los desaparecidos no existen, no están” le había contestado el dictador Jorge Videla al periodista José Ignacio López en una conferencia de prensa, cuando por primera vez el dictador se refirió al tema. La débil, y sínica, argumentación que presentó ese día Videla, reflejó sus límites como conductor político. En ese sentido hasta el nombre de dictador le quedaba un poco grande. Si uno lo compara con los fuertes liderazgos de algunos de sus predecesores que ayudaron a destruir la democracia como los generales Aramburu, Onganía o Lanusse, quien ayer falleció no fue capaz de generar un espacio político ni un proyecto como los anteriores buscaron hacer, aunque luego fracasaran. Sin embargo en Videla ante la ausencia de esas capacidades, sobresalió la determinación. Dos en particular que signaron de horror y retrocesos para el conjunto de la sociedad. No dudó ni un instante en la implementación de los métodos de secuestro y desaparición de personas, unidos a la tortura sistemática, no sólo para combatir a organizaciones político militares que ya estaban en retroceso, sino en particular, para anular cualquier intento de protesta, movilización o reivindicaciones de sectores obreros y populares de diverso tipo. La represión hundió a la sociedad argentina en un invierno que pudo parecer eterno. Para que el horror fuera perfecto, (tom una imagen borgeana) Videla impulsó y logró el nombramiento de José Alfredo Martínez de Hoz como Ministro de Economía. Lo que la represión no destruiría, quedaría a manos del nuevo modelo económico. Videla fue quien apoyó la alianza con el liberalismo local antiindustrialista, con las esperanzas de volver a la “pacífica” sociedad agraria, cuyo modelo soñado era la Argentina de 1880. Represión generalizada para controlar cualquier iniciativa autónoma de la sociedad y la implantación de un modelo económico capaz de desarticular las fuerzas productivas y el mercado interno. Videla ya no está; creemos que la solidez de la democracia argentina, también ha enviado al destierro las dos marcas que supo imponer en los ´70. 

lunes, mayo 13, 2013

Estrategias opositoras: entre un Capriles y el Libro Negro


En pocos días vence la inscripción de candidaturas. Poco después habrá que definir candidatos. Todo puede suceder, pero no pasará cualquier cosa. El peronismo no K podrá aliarse a Macri, pero no es algo cercano. La UCR y el FAP seguirán dando muestras de buenas intenciones, pero es muy probable que no exista acuerdo. Así el mapa opositor es muy parecido al del 2011. La sorpresa podría venir con un Sergio Massa compitiendo por fuera del espacio K y un muy menos probable Daniel Scioli, haciendo algo por el estilo. Los actores realmente existentes en los espacio electorales, son moderados en sus jugadas porque dependen, todos el oficialismo incluido, también de las movidas de los otros. Si el objetivo es ganar, no hay espacios para aventurerismos que duran lo que un suspiro y probablemente reditúen muy poco. ¿Probar una alianza porque parece que a "la gente" eso le va a gustar, para luego incendiarse? Nadie juega con fuego. ¿O si?

Si, claro, pueden jugar con fuego los que están a kilómetros de las llamas y por tanto, pase lo que pase, no van a sufrir las consecuencias. Los editorialistas de los diarios, los conductores de programas políticos de entretenimiento y otros personajes, pueden reclamarle a la oposición que "un esfuerzo" para vencer a la dictadura K; un poco de humildad, bajar sus pretensiones electorales en pos del un objetivo mayor y definitivo: declarar de una vez por todas el fin del kirchnerismo. 

En esa lógica, propia de un actor externo al sistema político y que no pone nada en juego, el periodismo y unos cuantos grupos de poder en Argentina, colaboran con la causa con dos estrategias centrales: por un lado mentar la búsqueda del Capriles argentino. (que también podía mencionarse como el Tamborini del siglo XXI). Otra vez, aquí el esfuerzo lo deberían hacer los dirigentes políticos de la oposición renunciando a aspiraciones presidenciales, en pos de un sólo candidato. Además de que la humildad no abunda en el conjunto de los mortales, cabe agregar que el "fenómeno" Capriles es posible también porque en Venezuela los partidos políticos que gobernaron durante 50 años desaparecieron y con ellos sus culturas políticas. Por eso también surgió Chávez. ¿Son sumables hoy en un candidato la tradición radical, la socialista, la liberal, la conservadora, y alguna más? ¿Les sería posible encontrar una persona que logre esa amalgama? ¿Existe una con el suficiente arraigo para imponerse sobre las demás?. Pensar un Capriles, no es una cuestión de hallar a la persona correcta y mucho marketing; requiere de condiciones políticas que no parecen estar presentes por aquí.

El segundo en particular de la prensa, es comenzar a redactar ya, el Libro Negro de la Tercera Tiranía. Enriquecimiento, supuestos lavados de dinero, supuestos testaferros, etc. No sabemos aún cuanto hay de verdad en eso; quizás algunas denuncias sean ciertas. Las que son que sigan por los tribunales, no hace falta aclararlo. Pero como estrategia política es de corto alcance. Le puede complicar un poco las elecciones al gobierno, pero jamás se ha convertido este tipo de estrategia en una salida política o en la generación de un espacio que crezca electoralmente ¿que se espera un partido de la moral? ¿Encabezado por Macri, De Narvaez o de La Sota? Y aunque hubiese un hombre o mujer que viva en un asentamiento para encabezar la fórmula ¿Eso le bastará para ser la opción de millones de argentinos? De Perón se decían cosas similares a las que circulan hoy; tuvieron que recurrir a las bombas para sacarlo de Casa Rosada. 30 puntos de rating no son para ningunear, pero pueden que no le sumen ni un voto nuevo a la oposición. 

Por eso, los que realmente hacen política y compiten en elecciones, aunque estas cuestiones le vengan bien como clima, se mueven en arenas más moderadas y prudentes a la hora de plantear las estrategias electorales. 

El dibujo de este blog, burlándose de los problemas del PSOE


miércoles, mayo 01, 2013

Oenegeando la Democracia



De mis muchas limitaciones, la falta de reacción inmediata es una de ellas. O tal vez no lo sea, no se; como se sabe a cada refrán que sentencia una conducta, hay otro que lo reprueba. De modo que eso me autorizaría a decir hoy, ya en mayo, algunas palabras sobre la intervención de algunas ONG´s en torno de la sanción de las reformas al Poder Judicial. 

El grupo de las ONG encabezadas por ACIJ, CIPPEC y Poder Ciudadano, sorprendieron de alguna manera el escenario político local, realizando pro primera vez con impacto en los medios, la práctica del advocacy y del lobby. Ambos provienen de las prácticas políticas norteamericanas. El Lobby se remonta al siglo XIX y era la acción de buscar influir sobre los presidentes buscando convencerlos en los "lobby" de los hoteles donde se alojaban en algunos de sus viajes. Advocacy, en cambio, es un vocablo más reciente, y refiere a la acción de defender a alguien abocándose al necesitado. En EE.UU., ONG´s se dedican a abocarse a la causa de un pueblo o de organizaciones más pequeñas para influir sobre el Congreso para que vote una ley o la rechace. Esa tarea es también su fuente de financiamiento, para lo cual son contratados o consiguen patrocinadores. 

En nuestro país, la práctica es muy reciente, estas mismas organizaciones lo habían practicado a nivel nacional y en particular en la CABA. 

Frente a las reformas propuestas por el PEN en el Poder Judicial, se unieron junto a otras y determinaron, con un mensaje sin demasiados argumentos, pero contundente, que había 12 diputados, pasibles de ser influenciados para modificar su voto. Las ocasiones en las que aparecieron en los medios enarbolando su causa, la justificación de porque se trataba de esos 12, no  superaba el argumento de que "han votado de forma distinta muchas veces". Y allí quedaron los 12 encuadrados en una foto para abrigar la esperanza que algunos de ellos pudieran votar en contra de la propuesta, es decir que entre los 12, podrían encontrarse a más de un Judas.

En si, la acción del advocacy no se riñe con las prácticas democráticas e incluso puede transparentar las opciones de ciertos actores. Lo mismo el Lobby que tuvo un principio de reglamentación con el decreto 1172, firmado en 2004 por Néstor Kirchner. En el fondo no es más que el derecho de peticionar a las autoridades que consagra la Constitución  sólo que con un nombre más cool. 

Sin embargo lo que está en juego en este punto, y hace a todas las intervenciones de las ONG´s sobre las políticas públicas, refiere a la legitimidad y representación que las ONG´s puede construir. Y sobre este punto, la mayor parte no parece preocuparse demasiado en construir tal legitimidad. CIPPEC, por caso, tiene un nombre notable ya que es un Centro de Implementación de Políticas Públicas ¿no es eso una prerrogativa del Estado, que en todo caso, podrá delegar o tercerizar en una organización?. El rol que cumplen el conjunto de las ONG´s en Argentina es relevante. Son cerca de 80.000 según distintas estimaciones; y son desde el vamos extremadamente heterogéneas en sus fines, sus metodologías y su relación que plantean con el Estado y el resto de la sociedad civil. De esa variedad, se puede conocer la riqueza de lo que han logrado, pero también las limitaciones e incluso las miserias. en cualquier caso, si la intención es incidir en alguna instancia de la política pública le deben al resto de la sociedad, la construcción de esa legitimidad y de la representación que buscan portar. Eso es bastante distinto que desarrollar una estrategia de comunicación y publicidad efectiva e impactante sobre los medios como fue este caso. Porque aunque esgriman los mejores valores de la democracia moderna, no quiere decir que automáticamente se genere la legitimidad necesaria para intervenir, ni la autoridad moral, para prescindir de ese proceso. 

La imagen de aquí  

      

domingo, abril 14, 2013

Le piden al gobierno que se quede quieto


Una de las argumentaciones más recurrentes y notables que esgrime el periodismo que abunda en La Nación, Perfil o Clarín, es que el gobierno nacional y en particular la presidenta Cristina Fernández, cambian de posición de manera constante. Es decir, a la vez que encabeza una dictadura destructora de la república, y por lo tanto avanzaría en sentido lineal hacia sus fines que son los del poder total, apoya medidas que antes se negaba a tomar. El kirchnerismo sería inconsistente con su propio objetivo de poder absoluto y cambia: toma medidas que no había anunciado y beneficia a sectores nuevos; refuerza lazos con políticas públicas hacia sectores con los que tiene una alianza; cambia rasgos de la comunicación, o realiza pequeños gestos que pueden tener su impacto. Si cree que llegó el momento de cambiar una actitud, la cambia. Desatiende, digamos, ese inexistente manual de política el cual afirmaría que gobernar es llevar adelante una plataforma de políticas que uno toma de manera constante mientras dure su mandato.
Todo lo que acompañó el viaje de CFK a Roma para la asunción del Papa, descolocó tanto a este periodismo, y que lee la política desde los manuales, que su principal tema fue que Cristina quiso explicarle al Papa, como se toma mate. Me lo contaba hace unos días gente que vive en Perú, y que esa fue una de las principales noticias que llegó.    
Ahora muestran su preocupación porque algunas acciones de la presidenta, como fue ir dos veces a La Plata, hablar cara a cara con la gente (con ese instante increíble de "escuchame una cosa Cristina", de un hombre que había sufrido la inundación, algo enojado, no sacado, sin gritarle, pero tuteando a la Presidenta de la Nación) o al día siguiente ir y sentarse en el piso junto a los jóvenes. (Para creen que eso fue chavismo, no parece; sentarse a escuchar junto a los otros, no es una acción de conducción, sino de acompañamiento)
Un periodismo apoyado en un colchón infinito de adjetivos y prejuicios sobre la política en general y el gobierno en particular, no puede analiza a un objeto que se mueve, que justamente, hace política, en lugar de ser un piedra de enunciaciones, la cual sería fácil de decodificar (el peronismo es fascista, intolerante, clientelar).
En definitiva, indignados porque el gobierno tiene en mente ganar las elecciones de octubre. Y, repitiendo lo obvio, en una situación de la oposición con escasa iniciativa y en el peor de los casos detrás de esa agenda de la prensa. Se acerca el 18A; ¿moverán el amperímetro?

La foto de aquí

jueves, abril 04, 2013

Capacidades estatales

Vamos a comentar ahora, sabiendo que lo hacemos en medio del dolor de tanta gente, irreparable. Hago la aclaración porque el tono es frío cuando se habla de políticas estatales.
Ayer con un twuit, María Esperanza Casullo, lanzó la cuestión que se impone como central ante la tragedia de estos días: nuestro problema no hay que buscarlo en el sistema político, sino en las capacidades del Estado. Comparto, absolutamente. En un post que ahora no voy a buscar, mencioné que las PASO afectaban nuestro sistema de partidos, pero que la inestabilidad, las pertenencias débiles  y los cambios de alianzas, en particular en la oposición, iban a continuar. Es así y es casi un sello de nuestro actual sistema de representación política, sin que ello signifique una crisis. Italia vivió así durante 50 años y no el iba tan mal. Ahora la acción del estad es otra cosa. La cuestión es si el Estado está en condiciones de garantizar el ejercicio de los derechos ciudadanos al conjunto de la población, ya no por voluntad política, que es hoy decidida en esa dirección (recuerdo, Menem nos decía que pobres iba a haber siempre así que no cabía esperar resolver ese problema) sino por capacidades. Diversos hechos manifiestan que el Estado se encuentra ante límites no dados por la resistencia ideológica o la tensión que le genera el mercado por espacios en disputa, sino por sus propias capacidades de intervención y de regulación.
El gran triunfo de los ’90, fue imponer la lógica de la competencia, por en cima de la de la planificación estatal. De la competencia siempre sale el mejor. Claro nunca referían a las condiciones de la competencia, de la línea de largada; pero si de negocios por encima de los derechos. Desde la crisis del 2001, hacia acá quedó claro que la mayor parte de la población reclama más y mejor intervención del Estado, como regulador o como proveedor. El kirchnerismo aceptó ese desafío, que consiste, básicamente, en sostener que es el Estado que el regula el modo en que se asignan los recursos y por lo tanto entra en tensión con la “libre concurrencia”. Y así el Estado volvió a controlar el sistema jubilatorio, subsidió el consumo de los servicios básicos, reguló el tipo de cambio, lo mismo que las exportaciones y las importaciones. E incluso recuperó la mayor parte de la empresa petrolera que supo ser propia. Ganó una batalla, que desde luego tiene focos de resistencia todos los días, pero hoy son menos los que plantean que la solución de los problemas se consigue privatizando o achicando el Estado.
Ganada esa cuestión, queda el día a día. El funcionamiento del aparato estatal contadas sus dimensiones. Lo he nombrado otras veces; recuerdo que Norberto Ivancich cuando asumió como Subsecretario de Gestión Pública en el 2003, le escapaba a planes maestros para el Estado; recuerdo, me dijo “hay que hacer que esto funcione”. El Estado reducido y maltratado durante décadas, debía recomponer su lugar en la sociedad y hacer funcionar sus propios resortes, sin necesidad de plantear un programa a largo plazo. Es lo que en políticas públicas se llama incrementalismo: ir avanzando y modificando a medida que se camina y se hace; en contra del racionalismo, que cree en planificar en primera instancia todo, para luego moverse.
Acá sabemos lo que hay que hacer: que los servicios públicos sean eficaces y accesibles a todos. Las graves situaciones que hemos vivido en los últimos años, han chocado principalmente contra esta pared. Y, como ya he dicho, la corrupción explica muy poco. Decir “la corrupción mata” es el lema preferido de “la gente” que quiere depositar en otros la solución de los problemas. Entonces para ir al grano, ¿Cuáles podrían ser esas decisiones urgentes, no planificaciones a 30 años, para que no volvamos a lamentar la muerte de compatriotas?

Los bomberos, en las grandes ciudades, no pueden ser voluntarios. No dudo de su buena voluntad e incluso de capacidades, pero no se puede depender de un servicio voluntario para atender emergencias.

Hay que mejorar la comunicación con la ciudadanía ante posibles catástrofes, como estas. 

Hay terremotos que se cobran menos vidas y tiene que ver con la concientización.

Hay que discutir ya, para redefinir el destino de la basura.

El Estado no puede permitir que el mercado inmobiliario siga definiendo los contornos de la ciudad. El modo en que se construyó un Shopping pudo ser la causa de la inundación en Villa Mitre. La medición del impacto ambiental, no pude pensarse sólo para las fábricas, sino para todo tipo de construcción.

Medio Ambiente, no puede ser una dependencia escindida de los ministerios de infraestructura y obra pública.

Las tragedias se manifiestan en el territorio, a mediana escala. Habrá que ver la manera en la que el Estado se hace presente allí de forma permanente.

Esto es nada. Y al mismo tiempo enunciarlo es mucho más complejo que llevarlo a la práctica. Y n es sólo tarea de los gobiernos: empresas, poder judicial, sistema educativo (¿cuánto están ayudando las maestrías en administración y políticas públicas?), las organizaciones sociales. Recuperar el Estado para redefinir su rol y recuperar sus capacidades para cumplirlo. Dos movimientos de un mismo acto.

martes, abril 02, 2013

Política Argentina: ¿Qué había antes de Malvinas?

Malvinas en si mismo un hecho histórico. Repetidas veces, casi como dogma, se dice que Malvinas significó el retorno a la Democracia, que la derrota militar, luego de la económica y la política, era la que le faltaba a los militares para retirarse. Como todas las afirmaciones categóricas, son parcialmente ciertas. ¿Qué puede decirse, entonces, del escenario previo? 
En principio que la presidencia de Galtieri había significado el triunfo de los halcones (él mismo, Suárez Mason, Menéndez), cuando obligaron a renunciar a Viola en diciembre de 1981, porque es parecía demasiado aperturista. "Las urnas están bien guardadas" aseguró Galtieri. Si embargo no perdió tiempo y en febrero de 1982, organizó el gran asado en la localidad pampeana de Victorica, La Pampa. Allí no faltaron los políticos de los partidos provinciales, como los Guzman de Jujuy o Leopoldo Bravo de San Juan, que aspiraban ser la sucesión del proceso; el radical Berongaray o Jorge Aguado de CARBAP, quienes según se dice, pusieron la carne al asador, literalmente. Galtieri se entusiasmó. había unas cuantas personas y quizás pensó que con esos dirigentes, podía pensar en un futuro próspero, largo. 

En la cabeza de los militares, cohabitaban dos posibilidades. Una era imitar la salida brasilera: permitir primero elecciones municipales; luego provinciales, luego un congreso, y mas tarde, mucho más tarde, el presidente; la otra alternativa, que también había rondado al cabeza de Viola, era generar dos partidos políticos, uno liberal urbano y otro conservador agrario, que compitiesen en elecciones. En ambos casos lo militares seguían incólumes como tutores de la democracia. Existía también otros proyectos, desde luego. Uno imaginaba que era posible negociar con segundas líneas de la UCR y del PJ para pensar la transición con los militares con el poder para condicionar al gobierno; de hecho lo intentaron nombrando a varios intendentes de filiación en aquellos partidos (unos 150), pero no prosperó; aún en la proscripción, las conducciones partidarias y las lealtades perduraban. 

El otro hecho que marca el pre Malvinas, es la marcha del 30 de marzo de 1982 bajo el lema "Paz, Pan y trabajo, solo 3 días antes del desembarco. La convocaron la CGT "Brasil", conducida por Ubaldini. La represión absoluta, al punto de impedir que las columnas llegaran a Plaza de Mayo. hubo centenares de detenidos. El mensaje era claro: la dictadura quería manifestar que no había posibilidades de planteos.

O sea que hasta ese momento lo que había era, un sindicalismo movilizado contra la dictadura, proyectos varios de los militares para pensar una futura salida con pocos partidos dispuestos a colaborar, la existencia de la multipartidaria era prueba de ello, y una interna militar caliente que los halcones estaban ganando de manera momentánea. A esto hay que sumarle la crisis económica que empezaba a crecer de la mano de la inflación y la pobreza. Así, Malvinas es un trágico "entretiempo"  que acelera la salida de los militares. Desde luego el fracaso en al guerra deja expuesto a los militares que tampoco son capaces en aquello que es su especificidad. De allí probablemente el aumento de su aislamiento de la sociedad civil; y con ello, luego de convocadas las elecciones para octubre de 1983, la dificultad para imponer condiciones al nuevo gobierno, más allá de la crisis que le dejaba (lo que no era poco). 

Le quedó, sin embargo, la capacidad para demorar las elecciones más de un año, luego de la derrota. Esto indicaría que de no mediar la guerra, su capacidad para condicionar la salida a la democracia, hubiese sido mucho mayor. En eso la guerra adelantó los tiempo, y cambió el escenario.