jueves, abril 17, 2014

Me hablan del post kirchnerismo

Fin de ciclo. Transición. Nueva oportunidad. Espacios de algo que es muy parecido a la derecha, al conservadurismo, repite todos los días, como una sentencia que inexorablemente se cumplirá, estos presagios. El kirchnerismo se termina y con él todas estos "desaciertos" que hemos vivido los últimos (serán 12 en 2015) años. A la vuelta de la esquina está el país normal. Tranquilo, sin conflictos, sin sobresaltos, sin crispación. Una Argentina reintegrada al mundo, seria, normal. Con empresarios felices y deseosos de invertir en la Argentina. Con un sindicalismo sin intervenciones desproporcionadas en la vida política. Sin protestas, sin marchas. Sin presidentes diciéndole frases hirientes a los poderes económicos internacionales. Se acaba la generación de conflictos "innecesarios", de abrir puertas para problemas que mejor dejarlos como están. Volverán, al fin!, las reuniones de gabinete. Los ministros poderosos y los presidentes solo discursivos, sin meterse en los asuntos que deben tratar los responsables de cada cartera. Habrá, al fin, ¿cuanto lo esperamos? un ministro de economía, un plan monetario y un plan económico. Podremos, quien sabe, recuperar la independencia del BCRA. Poblar la Cancillería y las embajadas solo con diplomáticos de carrera. Las ONG amigas serán aquellas preocupadas por la transparencia y las buenas prácticas, y no las que estimulen una dudosa militancia. La cadena nacional solo será usada para transmitir la jura de un ministro o la apertura del Congreso que será breve y con discurso leído. Los jefes de las FF.AA serán profesionalistas o liberales. Se le sacará el pie de la cabeza a los que quieren ganar dinero. Se termine la patria de los planes.

Todo esto, y mucho más es lo que esperan, ansiosamente, desesperadamente que suceda. Tienen nombres. Tienen encuestas. Están convencidos que con eso basta. Que el resto se acomoda. Pero ¿Han leído dos libros de historia argentina? ¿Esperan que los sectores beneficiados con esa política salgan a la calle a bancarlos? ¿Están dispuestos a acusar al resto de haberse quedado en el 45 o en el 2005? ¿Se volverán a abrazar alegremente con Rojas?

martes, abril 08, 2014

Inseguridad: caminando en círculos (helicoidales)



La agenda de la seguridad (o de su carencia) irrumpe en el espacio público con la fuerza de la muerte o de la vida amenazada. Dentro de muchos años se hablará de la inseguridad como un miedo equivalente a las pestes de la edad media: profundo, difuso, incomprensible. 
El proyecto de reforma del código penal, desató nuevamente el tema (curioso esta vez no fue un crimen como en el caso Blumberg o la niña Candela) sino un proyecto que fue presentado por el diputado Sergio Massa, como una garantía de liberación para todos los presos. Bastó eso para que el tema se pusiera en la agenda nuevamente bajo el mas torpe y rudimentario de los argumentos: el Estado no hace nada, está ausente. No importa presentar que la Policía de la Provincia de Buenos Aires tiene más efectivos que el Ejercito Argentino, en estos días; que la Gendarmería cumple funciones policiales e el territorio, lo mismo que la Prefectura; que la población carcelaria aumentó en 10000 personas en los últimos seis años; que el 57% de los residentes de las cárceles no tiene condena. No importa. La opinión (¿cabría decir aquí también la sensación?) es que la política penal es sumamente persuasiva y que la propuesta lo sería aún más; y se esta en contra de las reformas, a pesar de que se critique con dureza el actual sistema penal, que ha endurecido penas ante cada "crisis de inseguridad". Hay allá a los lejos una salida mágica, donde la seguridad se restablece sin mayores esfuerzos. Los administradores del espacio público, prometen una seguridad que no pueden ofrecer, dice Bauman en alguna parte.
Mientras tanto, cada vez que el tema de la seguridad ingresa en la agenda, solo se nos ocurre como sociedad (política y civil) pedir más penas, mas armas, más policías. no importa si mayores penas son efectivas, si necesitamos mas armas o que tipo de policías tendremos. Queremos mas, porque el cuantitativismo ganó la batalla en la discusión de la inseguridad. Mientras tanto, nos enteramos que los homicidios en ocasión de robo, representan el 19% del total (ocasión que es la que se esgrime en todas estas discusiones) como puede leer en este muy buen blog. Y nos enteramos que muchos homicidios suceden en otras ocasiones, donde mas policías o armas, no traerán ninguna solución. Por eso lo peor no es que caminemos en círculos pasando una y otra vez por la estación Endurecer Penas y Comprar Armas, sino que el círculo tiene forma helicoidal: cambios de ese tipo nos llevan hacia abajo, nos descienden a instituciones sociales menos favorables a una sociedad mejor. ¿Que será de la vida de ese 57% que espera una condena y qué será en particular de los inocentes de ese grupo? ¿Qué pensará del resto de la sociedad, la familia del que murió en un ajuste de cuentas, en una venganza? ¿Tendrá acceso también a los linchamientos?
No vamos a decir nada nuevo: solo si el tema de la inseguridad se aborda desde múltiples campos, pensando centralmente en la inclusión y el desmantelamiento de redes delictivas, como ocurre en parte, ahora, con la trata de personas. Solo si se profundizan (o en algunos casos se inician) reformas en el sistema judicial, penitenciario y policial se puede esperar otro resultado de la acción punitiva del Estado. hoy una parte importante del sistema político, prefiere someterse a esa "opinión pública" que reclama soluciones urgentes, otorgándole ilusiones en lugar de políticas.

La foto de aquí

viernes, marzo 07, 2014

No explicar el escenario político por Massa, sino al revés

 
Como en los juegos de dados y senderos, de pronto de discutir un nuevo modelo de Estado, poner en cuestión, y alterar, la distribución del ingreso, rechazar el ALCA, reformar la ley de medios, y varios etcéteras, retrocedemos varios casilleros y ahora estamos juntando firmas porque queremos un código penal que prevea cadena perpetua por el robo de alfajores. ¿Sucedió sólo? ¿De dónde proviene la ola que patea la agenda y logra que diversos dirigentes políticos comiencen a pelearse por cuál propone la ley más represiva o da los mejores mensajes al mercado?

Si asumimos que esas preguntas ya son factibles de realizarse, es menos importante, o se explica de otro modo cuanto se parecen o se diferencian Sergio Massa y Daniel Scioli, pregunta que anda dando vueltas en muchos espacios del Kirchnerismo (curiosamente algunos para defender la candidatura a presidente del gobernador, otros para criticarla).

Ahora bien, ese cambio de agenda ¿es circunstancial? ¿Explica parte del resultado electoral del 2013? Tomaría algunos elementos de política local y otros de internacional, que pueden explicarlo

1. Como ya había escrito frente al resultado electoral, se generaron una serie de problemas en la economía doméstica con impacto en la vida cotidiana de muchos argentinos: el movimiento de precios constante desde el año pasado, problemas en las economías regionales, la restricción externa. Es cierto que pueden responder a distintos problemas, pero que mellan las políticas en aplicación bajo una lógica irreductible: si estamos con estas realidades, queremos otras políticas. La presidenta, en el discurso de apertura de las sesiones ordinarias del Congreso, buscó, razonablemente, convencer que las políticas aplicadas desde 2003, dieron por resultados las mejores en condiciones de vida de millones de argentinos, desde el empleo, a los servicios de luz y gas, las jubilaciones, PROCREAR, universidades nuevas, etc. Todo esto, al menos también para este humilde servidor, es cierto; el problema es que parte de la población no lo cree.  Por los motivos que fueran, la situación permite la penetración de otras agendas para atender parte de los problemas; a veces a tal punto que puede deslazar la agenda desde la distribución del ingreso hacia una ley penal más dura.

2. Saliendo del plano local, el modo en que se va resolviendo la crisis en varios países de Europa. La salida no ha generado ningún movimiento político relevante en favor de la ciudadanía y la movilización. El orden del mercado, ha sido el vector en torno del cual se acomodan y orientan las políticas. La política europea, más allá de las manifestaciones de los indignados que no se tradujeron en alianzas políticas ni electorales ni con capacidad sostenida de impacto en las políticas públicas, sigue el camino del conservadurismo y la moderación. Lo “nuevo” en todo caso, es el rebrote de extrema derecha xenófoba que vuelve a azotar al viejo contiende. Europa es hoy, quizás, la contratara de sus mayos franceses o no, revoluciones de claveles y nuevos movimientos sociales.

3. Y finalmente le punto que plantea una hipótesis sobre la que, desde luego, habrá que demostrar su falsedad o veracidad: Sudamérica vive un cambio de etapa; fin de ciclo, cierre de época; llamémoslo como quieran, pero mi impresión es que algunas orientaciones de la política van a cambiar. Y no es porque o diga el horóscopo. Fallecieron Néstor Kirchner y Hugo Chávez; Cristina Fernández no tendrá en la posibilidad de sucederla un candidato “puro y propio”; puede decirse que se jubiló Lula y Dilma enfrenta algunas amenazas electorales, además de protestas reales; Mugica es lo más a la izquierda que puede permitirse Uruguay; Correa ha tenido un serio revés electoral (a manos de una derecha que abjura de las ideologías); Maduro enfrenta una situación grave con final abierto, solo la Bolivia de Evo Morales, parece gozar de certidumbre hacia el futuro. En ese conjunto de hechos, es que la discusión respecto de si Massa y Scioli son o no lo mismo pierde sentido. Lo que ha cambiado es el clima político de la región (por las razones que mencioné y por otras también desde luego). Pero, repito mi hipótesis, es que hay una tendencia difícil de revertir. Y en ese marco aflora Massa y su discurso en el cual cada día lograr correr el mojón un poco más hacia la derecha. Ese fue el clima que arrojó el resultado electoral de 2013 y los cambios de estrategia de campaña, no lograron revertir.

¿Esto significa que nos depara un post 2015 con imágenes y políticas de los noventa? Como no es lineal el cambio, no lo será, creo, el resultado. Pero primero debería decantarse y asumir el nuevo escenario en el que estamos     

viernes, febrero 14, 2014

Política y economía hoy: explicaciones encadenadas

¿El kirchnerismo ha pegado un giro hacia alguna parte que puede ser la derecha? Esa explicación es un poco lineal y pretende comprender la política como el seguimiento de un código de procedimientos. Lo que cambió primero fueron las circunstancias, la fortuna diría Maquiavelo. Pero curiosamente, me parece, es la continuidad de otras dimensiones, lo que explica la actual situación política teñida por la palabra crisis.

En primer lugar el gobierno siente los años; que pueden acumular éxitos, pero que también hacen su trabajo de erosión. Me refiero en particular a que las demandas que el kirchenirmso logró satisfacer (y fueron muchas) son capas geológicas ya acomodadas y en parte olvidadas como etapas de demandas. Y razonablemente la sociedad pide más, muy, muy en particular los servicios públicos. Por otra parte, no olvidar que eso años se llevaron el liderazgo de Néstor Kirchner, que parece evidente se complementaba con el de Cristina Fernández. A esa situación se le suma de manera decisiva el resultado electoral de octubre: el krichnerismo perdió votos respecto de la elección de 2011. Así como también es cierto que mantuvo el lugar de primera minoría y no surge un partido de oposición que logre hacerle sombra, esos votos se fueron. Pueden volver, pero en esa coyuntura los perdió. Y muchos a manos de Sergio Massa. Y éste impulsó una agenda que desplazó el control que sobre ella había tenido el kirchnerismo hasta ahora: la devaluación que se venía impidiendo, llegó de la mano de un momento debilidad en el gobierno como resultado directo de las elecciones (y de la salud de la presidenta, un punto que sin dudas no ayudó) y la posibilidad de que la agenda pública se desplazase hacia otras políticas. En esas circunstancias el gobierno se ve “obligado” a ceder terreno y produce la devaluación. ¿Pudo haber aplicado otras políticas hace un año para no tener que enfrentarse a esa situación? Yo no lo sé, y no he leído nada contundente al respecto. Frente a un precandidato presidencial como Massa, que propone menos Estado en la economía y a la inflación y la inseguridad como temas únicos de la agenda política y encima recibe un apoyo importante en las urnas, el modelo sufre un golpe más simbólico que real, que lo termina debilitando. (Aclaro: digo más simbólico que real porque el FpV, no perdió las elecciones). El contexto mundial y regional en términos económicos claramente no le juega a favor. Lo que en conjunto implica esta pérdida en el control de la agenda, que esta semana (Miguel Bein mediante) también mostró los límites de esa pérdida. Digámoslo así: el gobierno administra la devaluación. Un consumo activo y las reservas del BCRA, le permiten hacerlo.   
Pero decía que hay elementos que no se han modificado y también explican la situación compleja o de crisis si lo prefieren. Estas cosas les suceden a los países periféricos y parece, según nos enseñan los años y las décadas, muy difícil de evitar. Un texto de Enzo Faletto de 1989, (bajar de aquí) nos lo explica con claridad, del cual (recomiendo su lectura para quienes no lo han hecho) copia un solo párrafo:

“En cuanto a sus características específicas, la particularidad
del Estado en los países latinoamericanos se vincula en medida
importante con el modo en que el capitalismo, como formación
económica y social, se establece en cada país. Esto significa tener
en cuenta tanto la forma de su implantación como “modo de
producción”, como el tipo de relaciones sociales a que da lugar
en el conjunto de la sociedad. Pero la implantación del capitalismo,
fundamentalmente en el caso latinoamericano, no puede
desatender las relaciones que se establecen con el capitalismo
internacional, que debe considerarse hegemónico.”

Desde luego la arena política local no es un juego anulado, y la primera parte de este post quiere dar cuenta de ese juego. Pero no agotaría la cuestión a esas tensiones. (Y de paso, agregaría que andamos necesitando un Faletto del siglo XXI).

Antes que giro a la derecha, me parece más claro reconcoer la tensión de una agenda. Su resolución y el modo en que el gobierno pueda conducir políticamente esta situación, impactará en el camino que recorreremso camino al 2015 y su proyección.

lunes, febrero 03, 2014

Jóvenes en cargos públicos

A raíz de una columna en La Nación (ver aquí) el Diario Tiempo Argentino me pidió otra columna sobre la participación de los jóvenes en la política y en la ocupación de cargos públicos. Así empieza:

A los Jóvenes de Ayer

Hacia fines de los '70, un grupo de cantantes de tango hizo declaraciones criticando al rock nacional por su música, por no continuar las tradiciones del tango, y algunas cosas más. Charly García, con su grupo Serú Girán, compuso un tema, cuyo título encabeza esta columna, tomando la cuestión en broma, achacándoles ciertas manías, y acompañando la letra con una música que es casi un resumen de lo mejor de las tradiciones locales. 


El resto de la columna aquí

domingo, enero 26, 2014

A ver, hacele un FODA al gobierno

Pongamos noventosos, pero solo en esta temática. Recordaran ustedes el mentado FODA: Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas; en conjunto este esquema metodológico de análisis de situaciones, buscaba brindar una panorama general sobre la situación interna y externa de una institución, grupo o lo que fuera.  Como ya nadie habla de este jueguito, aquí lo reflotamos. 
Empecemos de abajo. El gobierno enfrenta una amenaza clara, hecha pública y en ocasiones sobrevaluada, y es en términos generales que no pueda controlar las variables económicas en particular, el dolar y la inflación. La amenaza hoy está puesta sobre la mesa. Esta situación que si uno mira el conjunto de la economía no parece de la gravedad con la que se presenta en los medios (diría mas en los medios que en la oposición), es decir la restricción en el sector externo, no se traduce en crisis en el nivel de empleo y consumo (ver detalle en este muy buen post: http://yaesta.blogspot.com.ar/2014/01/querran-responder-con-el-bolsillo-pero.html?m=1). Sin embargo, la amenaza cobra otro vuelo no por la situación económica, sino por algunas debilidades políticas,fruto de las elecciones de octubre pasado. La pérdida de votos que tuvo el FPV, aun siendo la primera minoría a nivel nacional y de hecho el único espacio político con alcance nacional, cambió el clima político, en primer lugar al dejar en claro que CFK no irá por otro mandato (por otro lado yo creo que eso no iba a suceder) y además por el triunfo en la Provincia de Buenos Aires de Sergio Massa. Aun cuando este triunfo es acotado a un solo distrito, le dio una nueva imagen al discurso que reflota otro modelo económico; es una matriz peronista de las propuestas de Macri, cuya incapacidad para crecer políticamente parecen ya definitivas. Massa ha expuesto su rostro de ganador, y le ha dicho de manera muy clara a los empresarios, que él está dispuesto a garantizarles lo que piden, menos retenciones por caso, pero también menos Estado, si es lo que quieren. Esa promesa flotando en el aire (por ahora es solo eso) seduce los oídos de nuestros empresarios que solo quieren Estado para los subsidios y la seguridad. AL haber obtenido votos en toda la pirámide social, Massa, puede además entusiasmar a al clase media, diciendo que terminará con la inseguridad, la inflación y logrará que Independiente vuelva a primera. (broma cruel que no podía negarme a realizar). 
Este escenario está. Es mas o menos claro, y marca como lo político es un dato central de al situación actual, mas que lo económico diría. 
Pero hay oportunidades y fortalezas.  La primera: la devaluación de alrededor del 60% en 8 meses, también logrará que sectores de la economía ganen en competitividad, pro caso las economías regionales. Es cierto que depreciar el peso, no es una buena noticia para los asalariados, pero si el gobierno logra hacer una transición controlada al nuevo esquema, el reacomodamiento no tiene que implicar un impacto mayor. ¿Fortalezas? EL gobierno y por tanto el FPV, tienen aun poder político, algo de lo que carecía Alfonsín en 1989 e incluso Duhalde en 2002 (o si quieren Isabel en 1975). SI la crisis tiene un notable componente político, (las expectativas generadas por un cambio en 2015) que el gobierno mantenga la iniciativa y logre disciplinar actores será un punto clave para pensar lo que va a suceder en las próximas semanas. EL cielo no se llenó de garrochas como profetizaba alguien por allí. El FPV no ha tenido fisuras post electorales y son mas de dos los que quieren ser candidatos a presidentes representando al kirchnerismo. Ese poder, es el capital central para pensar que la actual etapa puede ser conducida desde diferentes modos. Que los economistas que demandaban el fin de la política de restricción a la compra de dólares, minimicen los cambios que rigen desde el lunes 27/01, habla de ese uso del poder político para conducir la situación. 
Solo resta ver cómo se comportarán los actores, frente a un gobierno que sede políticas para retener un modelo.

domingo, diciembre 22, 2013

¿El regreso del dosmiltressismo?

Desde las elecciones de octubre, los discursos políticos opositores, con mayor énfasis los que provienen de la prensa, el kirchnerismo avanza decididamente hacia su extinción. Ya nada podrá detener ese colapso inminente, ni la operación de la presidenta, ni los cambios en el gabinete. Los políticos de la oposición navegan en el mar de las posibilidades y no quiere, la mayoría, embarcarse en la lectura optimista de los diarios, que ya le cuentan las horas al gobierno. Hablan entre ellos, son renuentes a colaborar con el oficialismo porque creen ver ese horizonte de retiro, pero su olfato, su experiencia, los llama a ser mas moderados. Para que el horizonte de les aclare, los principales medios opositores comienzan a publicar columnas e informes sobre los desastroso que es la intervención del Estado en la economía, la necesidad de un gasto público eficiente y acotado y uno no sabe si se equivocó y tomó sin querer un diario de 1988. Al ver que la misma nota está en internet y la web no existía en aquel año, se preocupa. Y mucho.
 
El kirchnerismo no está llamado por la historia a cumplir una misión. En el 2015 puede perder, puede ganar o puede que pase un combo de ambas cosas. El problema es que los que ya le dan partida de defunción, luego se sorprenden cuando ensaya algún cambio sorpresivo y entonces hablan de "jugadas" o "maniobras". La prudencia debería enseñarles algo.
 
Y mientras ¿Qué hace el gobierno? Sin dudas las expectativas siguen puestas en la presidenta. Para ello Cristina Fernández ha tomado una decisión que las oposiciones aun no se atreven a interpretar: se ha corrido de la escena. Aparece lo justo, se presenta para validar decisiones, tomar la jura de ministros, entregarle el sable a Milani. Poco más que eso. Imagino, que mediará los tiempos necesarios para recuperarse de la intervención quirúrgica, y también desde luego, medir los pasos luego de las elecciones de octubre. Por ahora lo que ha hecho, como primera lectura post electoral, es ampliar su base de apoyo: con el ingreso de Jorge Capitanich, los gobernadores por primera vez en 10 años de kirchnerismo, han hecho pie en la Jefatura de Gabinete. Por ahora es eso, y desde luego no es poco. Pero los movimientos no han sido uniformes, en el sentido de seguir un único patrón, y ha puesto a Kicillof en el Ministerio de Economía y a Fábrega en el BCRA; y ha buscado a su vez, no dejar huérfanos a los desplazados. Desde luego los cambios han venido acompañados de algunas medidas vinculadas, por ejemplo a los subsidios. Y quizás haya novedades en el ámbito agropecuario respecto de algunas demandas.
 
A esto yo, si me permiten, lo quiero llamar dosmiltressismo. Este es el modo de leer un resultado electoral no favorable en varios distritos para el oficialismo, y antes que salir a decir "¡¡perdimos, perdimos!!", como imploraban ridículamente algunos periodistas, el gobierno sale a reconstruir, pero mas o menos con los mismos actores; la reconfiguración de su sostén político es en todo caso dándole nuevo lugar al 2° y al 3° círculo (si el 1° era el kirchnerista puro, los otros dos provenían de otras tradiciones peronistas). Por lo pronto el anunciado a gritos saltos con garrocha hacia el massismo, no se produjo: gobernadores, intendentes y legisladores, siguen hablando de su pertenencia la kirchnerismo y del liderazgo de la presidenta.
 
Si la apuesta resulta bien, esto es si logra recomponer políticamente el espacio tras su liderazgo y a la vez resolver los picos mas complejos de la cuestión económica, Cristina Fernández tendrá un rol central de cara al 2015, en el modo en que el devenir irá presentando para pensar la sucesión presidencial.