lunes, noviembre 21, 2016

Trump y dos anécdotas weberianas


No he logrado encontrar el libro donde las leí, pero juro que en algún lugar oculto a mi búsqueda, existen. Las busqué en textos de Arthur Schlesinger (asesor de JFK) y de Richard Neustadt (destacado politólogo de USA). Estoy inclinado a pensar que las leí de este último, pero vaya uno a saber dónde. 

La primera remite hacia 1961. Kennedy es presidente de los EE.UU. En ese año inaugura unas obras de remodelación de la Casa Blanca. Sus palabras son lapidarias: "Al fin puedo concluir algo que había planificado". 

30 años después un republicano, George Bush (padre), ocupa la Presidencia. Su lema de campaña (ademas de "lean mis labios bajar impuestos"), había sido "Primero lo primero". Cuando llegó a la presidencia de USA descubrió algo impensado: "primero lo primero; pero siempre había algo que estaba primero". 

Donlad Trump, ha ganado las elecciones presidenciales con un discurso restaurador y proteccionista en términos económicos y peligrosamente racista, xenófobo, homofóbico, y varios horrores más. ¿Podrá Trump imponer una agenda agresiva en términos sociales y avanzar contra las minorías apenas asuma o, alertado por Max Weber, ¿chocará contra el poder instituido de las burocracias estatales que con su impronta normativista y procedimental, implantarán un letargo sobre las decisiones políticas y el payasesco presidente electo, deba someterse a los ritmos burocráticos? ¿Será finalmente la odiada burocracia la que salve a las minorías de ua era plagada de sombras? Primero lo primero.

domingo, octubre 30, 2016

El alfonsinismo de 1983 y la alianza con el PRO en 2016. ¿Cerca o lejos?



El 30 de octubre de 1983, Raúl Alfonsín se convertía en el Presidente de la Nación de la transición a la democracia. Parcialmente imprevista, su victoria fue indiscutible y arrolladora, en particular al ganar también la UCR la gobernación de la Provincia de Buenos Aires. No fue la única. El partido de Alfonsín se quedó con la gobernación también de Córdoba, Chubut, Río Negro, Misiones, Mendoza, Entre Ríos. Seguro era mas de lo esperado, pero no dejaba de ser poco, pensando en la gobernabilidad: eran solo 7 sobre 22 (Tierra del Fuego no era provincia y Buenos Aires era un municipio, en tanto Capital Federal). Ese límite, sobre el que escribimos hace unos años aquí pero donde el énfasis estaba puesto en los partidos provinciales y aquí quiero hablar de otra cuestión. 
Aquellas derrotas,  no solo tenían que ver con las gobernaciones perdidas sino con los senadores que no se iban a contar como  propios (Con la vigencia de la Constitución de 1853 los senadores eran electos pos las legislaturas de cada provincia, o en Capital Federal un colegio electoral). 
Pero el dato mas "curioso" es que la fórmula Alfonsín - Martinez había triunfado en el doble de provincias, es decir en 14. (ya también triunfó en Tierra del Fuego y en Capital Federal, lo que sumaría 16 distritos sobre 24). ¿Por qué sucedió esta diferencia? ¿Por qué el radicalismo no ganó también 14 gobernaciones, que se hubiese traducido en un bloque mas numeroso en el Senado que el limitado 18 sobre un total de 46? La respuesta está en lo que sucedió en las provincias. 

En las provincias de Corrientes, Neuquen, San Luis, Santa Fe, Catamarca, La Pampa y San Juan, se impuso la fórmula Alfonsín - Martinez de la lista 3, pero el partido no obtuvo la gobernación. ¿Por qué? Por una fenómeno que ya casi no existe: los partidos provinciales. Ahora verems sus nombres, peor por lo pronto diremos que son los partidos unidistritales, y que por tanto sus objetivos se limitan al ámbito provincial Sus orígenes son diversos: pueden derivar de la época de las proscripción al peronismo (Movimiento Popular Neuquino) o bien responder a los viejos conservadurismo locales (Pacto Autonomista - Liberal de Corrientes). En 1983 se discutió la posibilidad de encarar una opción electoral nacional conjunta levantando antiguas construcciones como Fudelpa de Pedro Aramburu, o la Federación Nacional de Partidos de Centro. Todo fracasó, y cada partido se encerró donde sabía que pisaba mas fuerte. No todos tuvieron éxito en su distrito, pero su presencia electoral derivó en otras consecuencias: 


Provincia
Partido
Votos a Gob. Candidato Part.  Prov.
Voto a Gob. candidato radical
Votos a Alfonsín
Catamarca
Movimiento Popular Catamarqueño
16,48
36,06
46,79
Corrientes
Pacto Autonomista liberal
46,61
20,70
33,84
La Pampa
Movimiento Federalista Pampeano
20,04
31,99
41,38
Neuquén
MPN
55,26
20,06
45,31
San Juan
Bloquista
39,47
21,15
40,23
San Luis
MID
14,69
37,27
48,58
Santa Fe
Demócrata Progresista
10,46
40,32
50,21

Fuente: www.andytow.com

Aclaraciones: a. incluimos aquí a partidos que si presentaron fórmula residencial: el MID (Frigerio - Salonia) y el Partido Demócrata Progresista en la Alianza Demócrata Socialista (Martinez Raymonda - Balestra) b. Los partidos de distrito aún no presentando fórmula electoral, si presentaron boleta de candidatos a electores al Colegio Electoral que designaría al presidente y vice. 

En sencillo: la fórmula radical Alfonsín - Martinez ganó cómodamente en 7 provincias donde sus candidatos a gobernador fueron desplazados o bien por el PJ  (Catamarca, La Pampa, San Luis Santa Fe) o por partidos provinciales (Corrientes, Neuquen, San Juan). Esto es: los votantes establecieron una alianza de hecho entre sus preferencias nacionales y las locales. Esta división de lealtades, le privó en defintiva al radicalismo nada menos que de la gobernación de 7 provincias, que lo hubiese llevado a controlar 2/3, si la lealtad provincial hubiese sido idéntica a la nacional. Recordemos un dato central: en las elecciones de 1983, los cuerpos de la boleta estaba separados por nivel (nacional, provincial, local) que además tenían colores distinto. El votante ingresaba al cuarto oscuro, y debía tomar tres tipos de boleta para completar la elección (una para presidente y diputados; otra gobernador y legisladores y una tercera de intendente y concejales). Esto quiere decir que un buen número de ciudadanos, tenía muy clara sus preferencias nacionales y locales de modo separado.  

Pero también, con los diarios y los manuales de historia sobre la mesa claro, había otra solución: que la UCR hubiese podido leer con anterioridad esa alianza que los votantes estaban haciendo de hecho, y alentar frentes en cada una de las provincias. Si "desde arriba" se hubiesen apurado las alianzas, la UCR el 10 de diciembre de 1983, hubiese ocupado la presidencia de la Nación, 14 gobernaciones y mayoría en ambas cámaras. ¿Otro escenario, no?

Esto a cuenta, que la alianza Cambiemos, de la que hoy forma parte la UCR, no es ajena a su tradición ni a la de sus votantes. Un voto que en términos generales puede ubicarse del centro a la derecha, y que sin dudas era antiperonista, acompañó al radicalismo en 1983, pero que la falta de gimnasia electoral, luego de 7 años de dictadura, acaso impidió organizar. En ese contexto el radicalismo, hubiese llevado el liderazgo indiscutido de ese acuerdo. 33 años después, el país ha cambiado un poco. 

viernes, octubre 28, 2016

¿Dónde van los ex presidentes cuando llueve?

Desde hace meses, crece la pregunta: ¿Qué hará Cristina Fernández de Kirchner? Cada mes que transcurre, y cada aproximación a la fecha de las elecciones de 2017, el interrogante arriesga nuevas respuestas. Desde ajenos al peronismo, convencidos hasta hace muy poco que CFK ya no tenía destino político sobre la tierra (especialmente los periodistas que con cierto placer repetían la deplorable expresión “cadáver político”) hasta propios, seguros que el liderazgo del peronismo no cambiará de nombre. Sin embargo hoy ninguno se arriesga a afirmar cómo continuará la película, cuyo tramo final alcanza a 2019. Incluso los más convencidos acerca de que solo ella puede contener las variantes que implica el peronismo, saben que el escenario político ha cambiado en la Argentina y que, después de todo, el peronismo ha sido derrotado en las urnas, donde más le duele. (Por tanto de donde más le cuesta recuperarse. Nota al pie: suele escucharse el optimista, y razonable, “vamos a volver”, poco acompañado de una lectura de aquella derrota, que produce ahora esta esperanza). Para que la incertidumbre sea aun mayor, la propia ex presidenta se niega a dar mensajes contundentes, aunque todos parecen estar muy lejos de la apertura de un café literario. Es cierto que ha dado ciertas afirmaciones sobre esta cuestión, que veremos más adelante, pero en ningún caso ha sido concluyente.






El resto en Artepolítica

miércoles, octubre 05, 2016

Un Leviatan inverso



Cuando vi la foto por primera vez, tuve dos sensaciones. La primera es que me costaba distinguir, en medio de ese entrecruce de cuerpos con sus brazos, piel tensa y huesos que emergen, quiénes estaban allí. Una vez que vi la imagen de Luiz Ignacio "Lula" Da Silva inmediatamente recordé la portada original del Leviatán de Thomas Hobbes




El lector no ignorará que el cuerpo de ese hombre/estado que consagra Hobbes, está formado por miles de hombres y mujeres que lo componen y le dan forma. Pero ese Estado, aun nacido de la voluntad de los hombres, una vez creado, se impone sobre ellos. Los supera, garantiza sus vidas y sus propiedades, pero a cambio de que los hombres deleguen en él sus voluntades políticas. "Los hombres se imponen estas restricciones para procurar su propia conservación" dice el mismo Hobbes en las primeras líneas del capítulo XVII. El estado leviatánico, protege a la sociedad, pero queda por fuera de ella, libre incluso ahora de la voluntad de sus miembros quienes quedan incorporados a su cuerpo.

La imagen de Lula es justamente todo lo contrario. Es él el que avanza sobre la multitud. Es él quien se funde en ella, pues la sociedad existe antes que él. Es Lula quien confía en los brazos curtidos de esos hombres y mujeres que lo reciben para incorporarlo, que lo hacen parte de ellos, el pueblo. Para que un dirigente político sea acogido de ese modo, tuvo que haber conectado algo imprescindible con todos y cada uno de ellos. Lula se deja abrazar, pero también absorber. No necesita custodios, ni actos ensayados. Pero no es un acto del estado de naturaleza. Ellos saben qué significó Lula en sus vidas, y por eso no quieren soltarlo. Por eso quieren asegurarse que esté dentro de ellos. Mientras el Leviatan exigía la entrega de la voluntad; aquí, a la inversa, el pueblo le pide al líder que se entregue todo él. 

Ya lo se. El PT es también el Brasil de hoy. Fue parte de la trama que derivó en este presente. Pero allí está Lula y ese allí es el pueblo. O mejor: allí está Lula, EN el pueblo. También aquí, tal vez, son uno solo. 

jueves, septiembre 01, 2016

Dilma: El espíritu de las leyes




Hace ya varios años, cuando cursando una maestría tuve la fortuna de tener de profesor a Natalio Botana, recuerdo que en sus clase sobre teoría política moderna, recalcaba la idea central de Charles de Montesquieu: "El espíritu de las leyes. Lo que cuenta es el espíritu que está inserto en las leyes, lo que ellas quieren transmitir a las sociedades para regularlas, para moldearlas y establecer sus gobiernos". Eso es lo que, nos decía Botana, quería transmitir Montesquieu en su libro homónimo. 

Decía el citado:

"No he separado las leyes políticas de las leyes civiles, porque, como no voy a tratar de las leyes, sino del espíritu de las leyes, espíritu que consiste en las relaciones que puedan tener las leyes con diversas cosas, he de seguir, más bien que el orden natural de las leyes, el de sus relaciones y el de aquellas cosas." (Libro I Capítulo III). 


Esto es, las leyes traducen al derecho positivo, el "espíritu" del modo de gobierno que quiera darse una sociedad. Las leyes son fundamentales, en tanto traducción de ese espíritu. 

El Senado de Brasil, ha destituido a Dilma Rousseff del cargo de Presidenta de la República, para el que había sido electa hace apenas dos años. La justificación para tal decisión, se basó en el uso de partidas presupuestarias, no para "corrupción" sino acusada de emitir tres decretos que modificaron los presupuestos sin autorización del Congreso y de contratar créditos con la banca pública en favor del Gobierno. Lo que políticamente sucedió es que se fracturó la alianza de gobierno entre el PT y el PMDB y una presidente que había sido reelecta por un margen escaso, fue percibida como plausible de ser destituida (en una situación económica crítica para el Brasil y con una parte de la sociedad civil movilizada en su contra), para ser reemplazada por su vicepresidente, pero que como presidente interino tomó decisiones políticas en la línea de la oposición al PT. Los que perdieron la elección, ahora están ideológicamente en el gobierno. El PT, desde luego, no es ajeno a este desenlace 

Pero ¿el espíritu de la ley que establece la destitución del presidente es este? ¿Es un atajo cuando los resultados electorales no resultan como se esperan? Potenciar una decisión cuestionable de la presidenta (que por otra parte ya habían utilizado sus predecesores) ¿Es el objetivo de los mecanismos de destitución? no me parece procedente la discusión de si es un golpe o no. Me parece pertinente, preguntarse si el espíritu de la democracia, de un gobierno que responda a las necesidades populares fruto del voto universal, es lo que se defendió ayer en el Congreso brasilero. O, si estamos frente a un nueva página histórica, sobre las formas de imponer un orden, con las herramientas que están a la mano. 

martes, agosto 09, 2016

Cero pobreza cero

Uno creería que si un gobierno se propone tres objetivos centrales en su acción de gobierno, todos los días los ciudadanos estaríamos escuchando novedades respecto a los medios para alcanzar esos objetivos. El Presidente Mauricio Macri afirmó el 1 de marzo, ante la Asamblea Legislativa, que su gobierno tenía tres metas: luchar contra el narcotráfico, unir a los argentinos y lograr “pobreza cero”. Todos, en principio, nobles objetivos que no encontrarían resistencia en el conjunto de la sociedad. Pero en política además de plantear grandes objetivos a largo plazo, no solo es indispensable presentar los caminos que nos llevarán a esos destinos, sino también qué entendemos por esos tres objetivos. De todos, sin duda, el que más “incertidumbre”, por no decir quizás misterio, nos genera, es el de “unir a los argentinos”.

El resto en revista La Tecl@ Eñe

jueves, julio 28, 2016

Hipótesis de corto alcance sobre la reunión Macri - Tinelli



Primero fue en versión pelea mediática y luego en versión reunión. El presidente Mauricio Macri y el conductor de televisión Marcelo Tinelli, tuvieron algo que se dijo fue un duro enfrentamiento, coronado en una amable reunión. 
En el medio, muchos votantes PRO se encargaron de criticar con dureza al conductor calificándolo con e peor de los agravios: "kirchnerista". Fueron anónimo quienes le espetaron ese objetivo, pero también los hubo públicos, como Fernández Díaz enojadísimo con Tinellí desde La Nación. 

Y después se reunieron y se sacaron una foto. Y lo que seguramente el macrismo esperaba que fuera el cierre de un capítulo, despertó la indignación en cadena de numerosos periodistas que quieren ser simpáticos con el gobierno de Cambiemos. En TN, e América, en los diarios, se repitieron las voces críticas hacia el mismísimo Mauricio Macri por frívolo, por replicar al menemismo. Y ellos fueron los que se sintieron ofendidos, porque imagino que las ciudadanas y ciudadanos que cotidianamente la pelean, el tema los tiene sin cuidado, por decir lo mas leve. Si se pelea o si amigan. Entonces ¿qué fue lo que molestó a los periodista del establishment? Le dicen, con mayor  menor claridad a Macri, que se ocupe de la agenda pendiente y que no haga la plancha. Que restan muchos ajustes por hacer y cierta gente por meter presa. Que la batalla recien empieza y que no puede distrarse en temas tan menores como los chistes de la TV. Me parece esa una hipótesis plausible, para explicar una reacción casi, casi violenta, por parte de un periodismo dispuesto a apoyar, si vamos a cambiar todo lo que deba ser cambiado; y que el ajuste que se llevó adelante hasta ahora, apenas se insinúa. 


Foto publicada en el diario Clarín