jueves, noviembre 03, 2011

Menem también obtuvo el 50%

Demorado el post, sobre un tema que parece perdido en el pasado de hace apenas 2 semanas y monedas, pero que al menos a mi, me parece no puede saltearsa, yq ue se resumen en la siguiente pregunta ¿Hay malas y buenas mayorías? 
Primero lo primero:  Menem en 1995 no obtuvo el 50%, sino el 49,94%, siendo propios del justicialismo el 45% y el resto debido a distintas alianzas locales, según detalla Andy en su blog. Sólo un dato.  (los números del Ministerio del Interior y los del blgo mencionados, no coinciden ya que según el Minsiterio Menem habría obtenido como resultado final el 44,9%)
El tema es como pueden leerse los resultados de Menem y los de Cristina. Allí juegan muchas variables desde quienes ven el mismo proceso repetido, a los que entienden que se trata de procesos políticos distintos. Van algunas lecturas probables.
1) Realismo: se trata de lo mismo. La gente vio estabilidad de precios, y votó lo seguro, quiere conservar lo que tiene, sea poco o mucho. Hay también mucha comodidad en el voto, como afirmó Carrió, que mientras se tenga trabajo, el votante prefiere no enterarse de la "verdad".
2) Elitismo: el país estaría saturado de peronsitas que nunca van a votar con la cebeza, sino por el líder mesiánico que le pongan adelante. 
3) Una variante del realismo: se vota ganador. Un grupo de la sociedad, formadores de opinión, etc. van construyendo una tendencia general que termina por imponerse; la "espiral de silencio" de Elisabeth Noelle-Neumann. En esa línea va el hecho de la reelección de oficialismo en casi todas las provincias, (menos en dos gobernadas por radicales) y en la región en general.
4) La gente ahora votó convencida, apoyando el cambio que encara Cristina, mientras que con Menem fue un voto conservador, por miedo a salir de la convertibilidad. Cristina logró construir un espacio inclusivo para el votante.
5) Ausencia de alternativa: la oposición no logró presentar ni un candidato ni una plataforma de ideas que pudieran seducir a mayorías. 
6) Racionalismo: el votante evaluó gestión, de acuerdo a sus espectativas, y el apoyo de Crisinia a determinadas orientaciones que comparte, le definió su voto.  
Seguramente hilando fino puedan hallarse otras argumentaciones, pero creo que estos son los ejes princiapales. Lo que cuenta es que al vara no puede moverse para justificar de modo distintos cada uno de los resultados. Los números están allí, aunque algunos no nos gusten. (Algún día nos sentaremos todos a hablar de cómo Menem ganó 5 elecciones seguidas). 
Decía Borges en alguna parte, que la misma acción hecha por dos personas puede tener motivaciones muy distintas. No cabe duda que al voto se le puede otrogar esta variación. 
Partamos de un dato que acompaña cada número: la noche del 14 de mayo de 1995, Menem salió al balcón de la Casa Rosada, donde lo aguardaban unas 500 personas, de una grupación política; saludó dijo algunas pocas palabras y entró; allí lo esperaba un hostil reportaje de la CNN. ¿Dice algo que la Plaza de Mayo estuviera habitada por miles de personas, muchos jóvenes, en la noche del 23 de octubre último? Indica algo, no sólo no abunda el "yo no la voté" sino que hay militancia detrás del voto, un lujo que Menem apenas pudo darse en algunos espacios de aquel 1995. El voto generó un sentido de pertenencia que en el menemismo, acaso si alcanzaba a sus funcionarios. Y esa pertenencia no estuvo basada en el miedo a lo otro (está bien, "lo otro" era muy débil), pero Cristina no tuvo discursos, ni siquiera antes de las primarias con escenario mas incierto, sobre el miedo de volver al pasado, ni referencias al helicóptero. (diría que esta es la primera elección en la que no se hace mención a los otros como imagen del temor).  
Entonces, creo, lo que cambia no es si el votante ahora si, fue racional en su voto. Lo que cambió fue el escenario que hace expresar el voto de otra manera, en otro sentido; la mirada al futuro está presente. Los ladrillos con que se construyó este 54%, parecen haberse fundido, también con nuevos materiales.     

2 comentarios:

Ricardo dijo...

En cambio, en la elección de 2009 si se apeló al miedo. Creo que desde el oficialismo veían con temor al entrismo que propiciaban con De Narváez y Solá. Por eso la advertencia de por entonces de Kirchner: "quieren volver a los '90".

Saludos.

Daniel dijo...

Totalmente. Y privó -en mi opinión- el punto 6.