sábado, agosto 27, 2011


Premiar dotores

La costumbre de reconocer de un modo particular la tarea de los intelectuales debe ser de las tradiciones más antiguas. Nadie discute que la creación intelectual y artística merece un reconocimiento, tal vez para estimular a otros, quizás como una forma de agradecimiento.

La Secretaría de Cultura de la Nación, ha restituido los premios Nacionales. Una de las categorías es la siguiente con estos premiados: "Ensayo Político lo obtuvo Luis Eduardo Grüner (por La oscuridad y las luces). Horacio Verbitsky (por Historia política de la iglesia argentina) recibió el segundo premio y Vicente Antonio Palermo (por Sal en las heridas. Las Malvinas en la cultura argentina contemporánea), el tercero. Ricardo Forster (por La anomalía argentina), Claudia Beatriz Hilb (por Silencio, Cuba) y José Fernández Vega (por Lo contrario de la infelicidad) recibieron menciones especiales en esa categoría." (De la página de Cultura). Recodarán ustedes que en 1941 la misma Secretaría no le otorgó el Premio Nacional de Literatura a Jorge Luis Borges por Ficciones, lo que provocó el enojo de todo el sector de la revista Sur y algunos mas también. EL gobierno ha dado muestras nuevamente de abrir el espacio a intelectuales que han sido feroces críticos de su gestión, como es el caso de Grüner, Palermo y un timepo atrás homenajeando a José Luis Romero, antiperonista notable de la vieja época. Desde luego el premio lo otorga el Estado y no el gobierno, pero da la casualidad que el que administra sus recursos es justamente el Kirchnerismo, para ser precisos.
Justo vengo leyendo el libro Intelectuales y Peronismo de Flavia Fiorucci. Otro día hablamos del mismo (que no logra escapar a la ¿costumbre? de llamar régimen a los gobierno de Perón), pero me detengo en un párrafo:
"Si bien no es posible descifrar los fines últimos de gobierno, es evidente que las estrategias que ensayó estaban afectadas por una combinación de torpeza, desconocimiento, y ánimos autoritarios (p.63).
Vicente Palermo ha expresado reiteradamente sus críticas al Kirchnerismo, en la línea de representar el populismo y lo autoritario, rasgos que se parecen a la cita que leímos. Grüner ha puesto en cuestión al gobierno por su enlace claro como reproductor del capitalismo. La autora del libro, menciona que Perón intentó desplazar a los intelectuales para fundar una nueva intelectualidad o ninguna. El gobierno reestablece premios que otorga a "propios y ajenos" o fortalece al Conicet sin que haya cambiado notablemente la correlación de fuerzas en su interior.
Líneas de pensamiento y opciones, que permanecen, más allá del tiempo y las políticas cambiantes.

2 comentarios:

Daniel dijo...

Y bueno, demasiados presidentes abogados hemos tenidos. Porqué no un politólogo?!

Juanedu dijo...

Dotor:

¿Me parece a mi o algunos argumentos de este tipo molestan más por berretas que por gorilas?

Salu2