lunes, octubre 19, 2009



A veces un dotor salva la noche

Estaba tentado de decir que ya no tengo que esperar a Fútbol de primera para ver los goles, pero dado que Racing se ha mostrado esquivo a esa producción, el comentario no tenía sentido. El hecho es que las 22 hs de los domingos quedaron liberadas y si no se encuentra una película como la gente, uno se tienta y va por los canales de noticias. Y caimos en TN (que puede desaparecer!!!!) y la vimos a Laurita, conductora ella del programa Argentina para armar, cuyo subtítulo sería "una oposición al gobierno". El objetivo del programa es discutir los temas claves de la Argentina y demostrar cómo este gobierno hace todo al reves.

El de ayer estaba dedicado a analizar cómo era posible que en Brasil todo fuera una maravilla (tudo bem, tudo legal) y acá una mierda. No era un análisis de lectura comparada entre un país y otro, sino que el dictamen ya estaba dado, bajo el deseo de aprender de Brasil a ser un país en serio y no la grasada que somos.

Voy a omitir el nombre de alguno de los que estaban porque no los recuerdo, pero seguro se encontraban Pablo Semán, Alejandro Grimson, un argentino director de un departamento en la Universidad de Río de Janeiro, un antropólogo brasileño, un economista argentino y sexto que apenas habló. (disculpa por la falta de nombres, porque encima lo vi empezado).

El discurso laudatorio de la política brasileña, y por lo tanto de Lula, provenía de alabar el largo plazo, sus políticas industriales, planificación, el hecho de que la dictadura brasileña en lugar de cerrar universidades las abría, etc. Con este clima Santillán, estaba exaltada, repitiendo luego de cada intervención, "si al reves de acá" o "¿y nosotros cómo podemos imitarlos?". El paroxismo llegó cuando el economista dijo que en Brasil existe la cultura del acuerdo (al que dió un nombre específico) "por la cual se busca un acuerdo para ambas partes y no la destrucción del otro" idea fortalecida por Grimson quien afirmó que "en Brasil las partes de la sociedad no quieren imponerse sobre el todo, sino integrarse" Acá ya hubo algunas muecas. Laurita ayudó con una pregunta - afirmación ¿Cómo hicieron en Brasil para terminar con el hambre?"....el antropólogo argentino se rió un poco y dijo "bueno no, de ninguna manera terminaron con el hambre, allá hay muchísimas injusticias..." "bueno pero hay un plan acá no hay nada" se corrigió Santillán. Insitió el amigo: "si, es cierto hay un programa extensivo, pero permanecen en Brasil las enormes diferencias sociales...no es que todo son acuerdos, hay muchísimos conflictos sociales...diría que todos los días hay grandes conflictos, huelgas, paros, cortes, etc." Santillán comenzó a pensar la manera de eyectarlo de su silla. Y tomó la palabra Pablo Semán. Dijo mas o menos esto: "Si, yo quisiera agregar algo sobre el tema de la negociación en Brasil. Es cierto que han desarrollado algunas experiencias pero en Brasil, se asesinan decenas de personas por día, vinculado a temas políticos, asesinar al otro es parte de la relación, algo que no sucede en Argentina. En Brasil hay mucha violencia. Hay toma de tierras, todos los días y eso no es negociación. Si en Argentina sucedieran esa toma de tierras como allí, las clases posedoras estarían gritando por los medios de comunicación que los maten a todos..." María Laura buscaba el botón rojo que trajera a la Gendarmería, pero no lo encontraba. El economista, como es usual, salió en su rescate "si, si es cierto pasan algunas cosas pero Brasil, tiene bla bla bla"

Ladislao Drowber es un sociólogo brasileño. En Agosto estuvo por esotos pagos y dejó un dato clave: "Con Lula 60 millones de brasileños, por primera vez en su vida, supieron de la existencia del Estado. Con eso, su nivel de popularidad no caerá nunca." Por suerte están estos dotores, como el de la foto, Pablo Semán, que salvó la noche


9 comentarios:

sin dioses dijo...

Buena nota para desenmascarar a esa clase de gente, que nos quiere vender fruta todos los dias.

Nicolás Tereschuk (Escriba) dijo...

Muy bueno.
Abrazo

Lic. Baleno dijo...

Les falta blindar los helicopteros nomas. Igual lo peor que podemos hacer es pelearnos con Brasil por imagenes distorsionadas.

Avallay dijo...

Estaba casi desesperado porque alguno de la mesa dijera algo. Y entonces si discutir qué se puede tomar como modelo; pero ese no es el objetivo del programa

Patronio1 dijo...

Qué cosa. Anoche también intenté un zapping. En canal 2 Fantino seguía tratando a Maradona como basura, en canal 26 se preguntaban: corrupción en el gobierno Kirchnerista? y pasé de largo el programa de laurita xq suponía que iba a ser insoportable. Lástima, terminé viendo el Gourmé. Gracias por contar lo que pasó.

Sil dijo...

Muy bueno el post, es verdad esta tipa como buen felpudo del multimedio, hace todo lo posible para desprestigiar al gobierno, lo del domingo es una muestra mas de lo distorsionado que esta el rol del periodismo en esos medios.
el año pasado estuve en Río de Janeiro y el panorama es patetico en cuestiones sociales.
saludos.

Ana dijo...

Más allá de lo que paso en esa mesa (la verdad he dejado de zappinear por TN hace rato, gracias Avallay por ponernos al dia), lo cierto es que a veces ofusca escuchar hablar de los consensos y las negociaciones tan frescamente sin deterse a pensar en lo que implican esos consensos para algunos sectores para los que consensuar es sinonimo de perder porque el otro en realidad esta jugando el juego del todo o nada pero le pone la máscara del consenso. Es un tema que me inquieta bastante, qué es el consenso? quién capitaliza con los consensos? por qué es tan importante el consenso y para quien? en fin. Lo de Grimsson no me sorprende, una veleteada mas en su carrera de academicoseyhablosobretodoporquesoyinteligente

Avallay dijo...

Patronio1: no creo que después no me dolía el estomago

Sil: exacto, el tema es al simplificación

Ana: El consenso que esta gente piensa, digo el que hoy todo el mundo aplaude, es la ausencia de conflicto o mejor aun el aplastamiento del conflicto y de los conflictivos pobres de paso.
Gracias por pasar

Lucas Carrasco dijo...

si por lo menos hablaran del consenso en Bulgaria, que total, uno que sabe.
Pero, en brasil, por dios. Si el compañero De La rúa sería un pichón al lado de Lula en la cadena de la felicidad en el senado.

Y hay una característica latinoamericana en brasil: cuando te vas del poder, te despedazan.
Ningún político brasileño tiene futuro tras ser presidente en su país, puede venir a nuestro país a que lo traten con respeto y hable de un pacto de la moncloa, pero tampoco nadie lo toma muy en serio.