domingo, octubre 04, 2009

Unos aplausos (que me hubiese gustado dar)

Era un día de febrero de 1982. La dictadura, luego de algunas idas y venidas, autorizó a Mercedes Sosa, a realizar un recital, creo en el Gran Rex (o en el Opera, no me acuerdo). La dictadura venía en caida, pero no tanto como para dejar de controlar el espacio público. Los recitales fueron un éxito impresionante, en una época en que solo s elo podía ir a escuchar a Sergio Denis. Cantó de todo, incluyendo "Volver a los diecisiete" de Violeta Parra: "El amor es torbellino De pureza original Hasta el feroz animal Susurra su dulce trino Detiene a los peregrinos Libera a los prisioneros " y el teatro estalló en gritos y aplausos. Yo no estaba, los escuché tres años después en un casette, y pensé que me hubiera gustado estar allí sólo por ese momento. Son esas marcas pequeñas y fundamentales que la cultura marca en la historia. Años despué sla pude aplaudir, peor no era lo mismo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Dotorrr... se fue una artista grandiosa, una voz única, dulce o imponenete cuando la circunstancia lo requería. Alguien que recorventía la poesía.
Con un repertorio amplísimo fue la verdadera conciliadora que fusionó géneros musicales como nunca nadie lo hizo. Fue ella la que reconcilió a los artitistas de rock con los de folklore... Y ¿saber dotorrrr...? yo estuve en uno de esos recitales. Fuimos con amigos del seundario recientemente egresados. Cuando cantó "Los mareados", hice un clic y empecé a querer al tango, a los 19 años.
Abrazos en un día triste. Dany Turco.

Anónimo dijo...

En el Opera.

Y mi recuerdo más nítido, irónico por lo simbólico, con todo lo emotivo que pasó adentro, fue la gigantesca cantidad de cana que había sobre corrientes a la salida del recital: ¡Qué cagazo que le tenían los milicos!