lunes, enero 07, 2008

Yo, que mucho hombres he sido...

En algún poema, creo que del Oro de los Tigres, pero puedo estar equivocado, Borges deja esta magistral frase. Ahora parece que es uno mas. Según un nuevo libro y su comentario en un artículo publicado en el New York Times, podría deducirse de tres cuentos suyos, Funes el Memorioso, La Biblioteca de Babel y Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, la existencia de internet. La noción de que podía existir un "espacio" donde refugiar todo el conocimiento humano, que según expresaba en La Biblioteca... era no infinito, sino interminable.

Hoy no pensaba postear pero si viene algo del maestro, con quien solo disiento en política, vale la pena el comentario. (salvo porque es mío y entonces su valor es menos que relativo). Me permito un anécdota: Juan XXIII el llamado papa bueno que realizó la mayor renovación de la Iglesia en siglos, fue antes embajador del vaticano en Francia. Una vez le preguntaron sobre su relación (paree que mala) con De Gaulle y el viejo pícaro dijo: muy bien, solo disentimos en política, lo cual es poca cosa... un groso.

Bien que puede decirse de la relación de los cuentos con internet , si no se leyeron, por favor corriendo a comprar una edición aunque sea barata. Funes el Memorioso, en realidad podría estar planteando la inutilidad de internet como almacenamiento de una memoria universal. Funes, un oscuro habitante de Frei Bentos, antes de Botnia, había emprendido la tarea de recordar y clasificar todos los recuerdo de su vida, peor como estos eran tan específicos, recordar un solo día de su vida le llevaba un día entero. Esto lo llevó a asumir que la tarea era imposible y por lo tanto inútil. Si, cómo dijeron por ahí, intenet guarda hay algo semejante a una pila de libros desde la tierra hasta el sol, nos encaminamos al problema de Ireneo Funes, que finalmente no estará resuelto.

En La Biblioteca de Babel, se enfrenta a un problema similar, que está bien representado en la película de Bauer: como aprehender un conocimiento que a priori parece infinito. Y allí Borges lo resuelve de manera fantástica, ya que no es infinito sino interminable; de todos modos dice, al final de sus días el hombre no está sino a unos pocos pasos del lugar donde nació.

El extraño relato de Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, plantea entre otras cosas (buena frase a para zafar de aquellos planteos que omito o directamente nunca descubrí) los avatares de la construcción e un universo nuevo y a partir de allí la nueva relación posible entre las categorías de tiempo y espacio; y también del idioma.

Podría agregarse, (de regalo para la muchachada) a esta inquietud que rodea toda la obra de Borges, el breve cuento El libro de Arena ya de un Borges mas volcado a la poesía. El citado libro era también interminable, como la arena y por lo tanto imposible de abrir dos veces en la misma página, o inviable buscar el centro del libro o su última página. Cuando el buscador te dice que se encontraron 2.123.485 coincidencia con tu palabra de búsqueda, ¿no es exactamente lo mismo? es imposible que nos dediquemos a saciar todas esas posibilidades en nuestras pobres vidas y a la tercer página demos por satisfecha nuestra curiosidad.

De modo que si bien la obra del viejo, gorila si lo hubo repito, predice parte de esta idea de la interacción del lector con la obra y la posibilidad de reunir el conocimiento como parece que plantea el libro Borges; 2.0, a mi gusto lo que mas profundamente plantea Borges, es las limitaciones del hombre frente al conocimiento que el mismo genera y del que sabe, con dolor, sólo puede conocer una parte.

2 comentarios:

Todos Gronchos dijo...

Borges era un genio. Lo descubrí tarde, mi prejuicio sobre su gorilismo me impidió disfrutarlo más joven.

Avallay dijo...

Es una contradicción enorme. Yo lo lei en los '80 mientras me hacia peronista...
Salutti