jueves, enero 10, 2008



Científicos, lo que se dice científicos...



Encuesta no realizada, pero a cuyo resultados ya accedimos: una sola pregunta, si yo le digo científico Ud. ¿en que piensa? sobre 400 entrevistados en la ciudad de Buenos Aires, el 90% respondió gente que trabaja en un laboratorio con tubos de ensayos y esas cosas; 5% dijo chantas que no quieren laburar y un 5% sabía, pero no tenía ganas de contestar (un porteño tiene respuesta para todo, lo que no tiene siempre es tiempo).


La ciencia ocupa un lugar de autoridad en el imaginario que puede ser muy alto, pero también relativo. Es decir, habla un médico y todos decimos y claro mirá, no hay que comer tal cosa porque te hace pelota; pero después otro médico te dice que sí hay que comerlo porque si bien afecta a tal órgano fortalece a otro. Solución vamos al curandero del barrio y que nos mande un par de yuyos y ungüentos. Así los médicos luchan con los curanderos, los contadores con los gestores, los arquitectos con tipos que tienen algo de idea, los maestros y profesores con los autodidactas, los abogados con los amigos de los jueces (que pueden ser ellos mismos) y etc. ¿A donde queremos llegar? no muy lejos, pero a continuar con algo que ya dijimos alguna vez: la discusión sobre los criterios de cientificidad y la relevancia de los científicos e intelectuales (¿todos los científicos son intelectuales?) en la sociedad.

El nuevo gobierno nos dio un gusto a la muchachada: ministerio propio de Ciencia, Tecnología e innovación productiva; ja lloren los de cultura, deportes y turismo que se creian gran cosa.


Y nombró a este señor, que parece ser un tipo con una gran trayectoria.


El lunes 7 de enero Página 12 publicó un reportaje al Ministro de Ciencia y Tecnología e innovación productiva, Lino Barañao. El texto completo aquí.
Pero nos vamos a detener en particular en una pequeñas líneas dedicadas a las ciencias sociales:

–Usted habla de priorizar el desarrollo en software, biotecnología y nanotecnología, ¿qué pasa con las ciencias humanas?
Es infundado pensar que son las cenicientas, porque tienen un financiamiento equivalente a cualquiera de las áreas de las ciencias básicas y durante mucho tiempo tuvieron un financiamiento superior en términos de los insumos que requerían. Insisto en que este cambio que queremos dar exige la participación activa de áreas humanísticas, desde la filosofía tradicional hasta la lingüística o la antropología. Pero a mí me gustaría ver un cierto cambio metodológico; estoy tan acostumbrado a la verificación empírica de lo que digo, que a veces los trabajos en ciencias sociales me parecen teología.


–Esto va a provocar un gran debate...
Creo que no hay un motivo por el cual las áreas humanísticas deban prescindir de la metodología que usan otras áreas de las ciencias.



Veamos, me parece que quiso decir algunas cositas en pocos renglones

1.Les estamos dando demasiada plata para las boludeces que hacen.

2. Metodo científico como la madre, hay uno solo.

3.O me traen en una caja lo que hacen,o en un video, o una maqueta, o se acaba el chorro de financiamiento.

Como están casi todos de vacaciones nadie salió a contestarle hasta donde sabemos. Pero la pelea se viene, no hay duda. Las ciencias duras (de la cabeza especialmente) continúan planteando el mismo debate de entre guerras: monismo metodológico para todo el mundo y a otra cosa. (lo dicen los mismos aue el año pasado votaron para ver su Plutón es o no un planeta). Podemos resucitar a Hempel o a Lákatos , pero parece que es al cohete. No vamos a negar que algunas investigaciones del ámbito de las ciencias sociales son impresentables ya desde los objetivos, ni te digo de la (inexsitente) metodología. Pero lo que señala el Ministro es que hay que dejarse de joder (ojo de onda) con la especulación (por eso incluye a la filosofía) y empezar a producir conocimiento aplicado (y curiosamene no nombra a la sociología ni a la ciencia política o a la demografía ¿y la economía?). Los que leen las subareas de trabajo de CONICET ya saben de que hablamos: 5 ítem para las ciencias sociales y un millón y meido para exactas y naturales.
Así que, como suelen decir los de las ciencias exactas: o definene leyes estables en las ciecnias sociales o se pasan a la facultad de letras. ¿Qué hacemos?

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