jueves, marzo 29, 2012

Frondizi: 50 años del golpe


A mi viejo y su frondizismo inexplicable



Se ve que el mes de marzo, pinta para golpes. El 29 de ese mes de 1962, es decir hace 50 años, era derrocado Arturo Frondizi, electo en 1958 en la fórmula de la Unión Cívica Radical Intransigente, acompañado por Alejandro Gómez como vicepresidente, quien años mas tarde renunciaría al cargo, marcando un sendero para los vice que le sucedieran décadas después. Detenido el ya ex presidente, fue conducido a la isla Martín García, acto con el cual ese pedacito de tierra fue rebautizado como YPF (ya que habían estado presos, Yrigoyen y Perón anteriormente, Frondizi ahora).
En febrero de 1958 le había ganado con comodidad (obtuvo el 44.75%) a la fórmula de la UCRP (Balbin – Del Castillo) gracias a una extraña combinación de votos provenientes de la UCR que había apoyado parcialmente a la Libertadora durante esos dos años y medio (ya que el apoyo más explicito provino del sector de Balbín) y el decisivo apoyo, desde el exilio, de Perón, luego del acuerdo que Cooke y Frigerio alcanzaran para ello. (Con todo algunos peronistas se negaban a apoyar quien había sido parte del golpe del 55, pero el voto en blanco apenas superó el 2%).
Frondizi asumió con un encendido discurso industrialista, gobernar se parecía mucho a obra pública, petróleo, recursos naturales, construir. Tenía mucho de lo que el peronismo había enarbolado. Pero las presiones militares no pensaban lo mismo y los que adherían al “espíritu de la Libertadora” comenzaban a plantear, que la revolución no se había hecho para volver a lo mismo. Es así que en 1960, Frondizi sede a las presiones y convoca a los liberales a ocupar el Ministerio de Economía: Alvaro Alsogaray, asume en al cartera y hace el magno anuncio: “hay que pasar el invierno”. La devaluación se traga los ingresos de los sectores medios. Los trabajadores estatales o no cobran su sueldo o reciben bonos “9 de julio” (los Lecop de la época sólo que no siempre se pagaba por su mismo valor.) Aquí un poco de vida privada. Mis viejos habían estado viviendo en un pueblo de la provincia de Corrientes. Ahorraron plata como para comprarse una casa junto a la estación de tren de Castelar. No contaron con a devaluación y sólo pudieron comprar a 40 cuadras de la misma estación, casi sin servicios públicos. Luego, con mi viejo empleado estatal, contaron con la generosidad de los comerciantes del barrio que les daban crédito “para cuando cobrara”. De todos modos, su frondizismo, esa especie de peronismo de clase media, según lo entendian algunos, quedó intacto.
Con el cambio de ministros vinieron los contratos petroleros, pero también una política internacional (que incluyó la reunión con el Che Guevara) que comenzó a disgustar a los militares mas gorilas. Según cita Jorge Landaburu en este libro, mientras Aramburu en público desalentaba el golpe, Rojas lo proponía como inmediato. A ese grupo se sumaban también algunos radicales del Pueblo y la situación se agravaba con el alejamiento de los votos peronistas que en elecciones provinciales empezaban a votar en blanco.
La presidencia de Frondizi dejó muchas enseñanzas, una de ellas, que ceder ante las presiones de las corporaciones, siempre (o casi) implica la pérdida paulatina del poder. Los planteos militares a Frondizi, superaron los 30, así numerados como si fuesen un expediente institucional. El 18 de marzo Frondiz anula las elecciones en las que la fórmula peronista Framini – Anglada, había ganado la gobernación de la provincia de Buenos Aires. Esa decisión, que no era otra cosa que un acto de absoluta deslegitimidad institucional, no sirvió para frenar el golpe once días después. La historia cuenta que los militares, ya enfrentados entre sí en Azules y Colorados, no definían a quien poner y el presidente de la Corte Suprema Julio Oyhanarte, para evitar la entrada de un uniformado a la Rosada, hizo jurar al vicepresidente II del Senado, José María Guido. (Conocido luego como marioneta, porque lo manejaban “tres piolas”, las  FF.AA.).

5 comentarios:

Antonio (el Mayolero) dijo...

Una anecdota (escuchada por mi al Dr Oyhanarte en persona): El militar que se iba a hacer cargo de la Presidencia era el Gral. Poggi que cuando llegó a la Casa Rosada para jurar puso el grito en el cielo al darse cuenta de la maniobra que Oyhanarte había sacado de la galera, y los otros integrantes del generalato lo tuvieron que convencer que no era razonable echar dos presidentes el mismo dia. Poggi finalmente aceptó la posición luego de un rato de tensa discusión y su único comentario fué: "Y ahora que le digo a mi mujer..."

Sergio De Piero dijo...

Excelente, la señora ya se veia en Olivos.

DIego R dijo...

Me ha pasado a menudo! Y ahora que le digo a mi mujer!

Zangrossi dijo...

yo a la mía le voy a decir que la culpa.....es de Oyhanarte.....
En fin el destino de los UCR`s, golpe o raje anticipado. Y me causa una enorme gracia la opereta de emparentar a Macri con Frondizi (por eso mismo de un peronismo de clase media....ja ja!!!!)

Sergio De Piero dijo...

Mirá donde terminamos, Poggi el padre de las excusas...