viernes, marzo 23, 2012

Diario de la Guerra del cerdo (universitario)

"-¿Por qué se vuelven odiosos los viejos? - argumentó Arévalo-
Están demasiado satisfechosy no ceden su lugar.
Al Ponderoso, ¿Quién lo mueve de la registradora?
- preguntó jimi"

"Lo que me fastidia de esta guerra al cerdo -se irritó porque sin querer
llamó así a la persecución de los viejos- es el endiosamiento a la juventud.
Están como locos porque son jóvenes. Qué estúpidos.
El muchacho bajo, de ojos protuberantes, convino:
-Una situación de escaso porvenir"

Adolfo Bioy Casares
Diario de la Guerra del Cerdo,
1969

Saltó la cuestión, una vez más, de la jubilación "compulsiva" a los docentes universitarios. El tema viene planteado de manera conflctiva desde hace ya, al menos, 15 años. Recuerdo una fotográfica nota en una revista que dirigía (y seguro cerró) Jorge Lanata a fines de los '90: los profesores universitarios en una cancha de bochas. Ayer nuevamente se conoció la situación idéntica para un grupo de profesores de la UBA, cerca de 700 entre concursados e interinos. Aristas, para el caso, es lo que sobra.
Por una parte empecemos por el principio: no cabe duda que una persona de 65 años es aún joven y en un sentido un tanto material, productivo. En el ámbito de la academia, muchos han escrito importantes libros a esa edad y han dictado excelentes clases. Esa no puede ser la discusión y está claro que mientras sube la expectativa de vida, esos criterios deben ser revisados. Y aquí un segundo punto: no seamos corporativos, deben ser revisados para todos, zapateros, bandoneonistas, bancarios, imprenteros, etc. No vaya a ser cosa que pensemos que los que nos dedicamos a la academia, brindamos un "servicio especial" a la sociedad. Probá tener una sociedad sin plomeros.
Si se asume lo anterior, lo que está faltando es sin duda creatividad. Y discutir criterios sobre el uso de los presupuestos universitarios, pero como de eso no tengo información, vuelvo al primero. Tampoco creo que a los 65 años te mueras de ganas por seguir dando clases, pero sin duda los docentes a esa edad con una enrome ayuda para dirigir investigadores, tesistas (conseguir un director de tesis es más difícil que importar) ¿por qué no pensar en armar equipos de directores o tutores, para centenares de jóvenes que persiguen profesores por los pasillos esperando ser sus dirigidos? O por ejemplo, preparar esos cursos especiales que nunca hay espacio para dictar o tareas de evaluaciones, Sólo entre algunas ideas. Todo esto además de la modalidad en vigencia de recontratar a los profesores jubilados, práctica bastante común.
Ahora está la otra parte, la de los que empujan de abajo. Un adjunto, puede esperar 25 años a que su titular se jubile para aspirar a ocupar su lugar. Cuando le toque, si le toca, podrá ser el titular por unos pocos años, ya que deberá jubilarse pronto. Y si un intendente del conurbano que está 12 años como intendente elegido, es un "Barón", ¿por qué la vara para medir en la académica pondera la antigüedad como un valor, que incluso premia? Una amiga me cuenta siempre su hipótesis: "los titulares terminarán asesinados por sus adjuntos o asociados". ¿No habrá llegado la hora de ser creativos también en estos temas? ¿No pueden pensarse junto con los concursos rotaciones en los equipos de cátedra? Lo digo yo que en una materia soy asociado a cargo de la cátedra y “recién” tengo 43: es decir dispongo de 22 años para taponarle la carrera a otros, al menso en ese puesto. La excelencia académica ¿no tendrá que ver con eso también? Porque francamente bastante poco se discute la democratización en las relaciones universitarias, donde no cabe la menor duda que las carreras académicos no son iguales, y hay mujeres y hombres que son referentes y por lo tanto formadores, y buenas capacidades para ser estar al frente de una cátedra, no vamos a negar los méritos ¿Pero eso habilita el atornillarse las sillas? When I'm sixty four, tal vez no piense igual y esté convencido de la justicia en torno de este orden establecido. Mientras tanto a ver si se nos caen algunas ideas, en medio de este péndulo.
Una charla con mi amiga AL, me dió algunas ideas para el post.

12 comentarios:

DF dijo...

Completamente de acuerdo (aclaro que tengo 66). Mi mujer, profesora en Filo, reza porque se adelante la fecha de jubilación así, en vez de los largos viajes a Puán y las periódicas y reiteradas pérdidas de tiempo en llenar planillas y otrosperder tiempo en interminables y siempre reiterados trámites burocráticos, puede quedarse escribiendo en casa. Otros, en cambio, quieren alargar la cosa. Tal vez en su casa se aburren.

iris dijo...

Cada vez que me toca uno de esos profesores de más de 75 años que están sordos como tapia, se olvidan a cada momento de que hablan y no quieren ni hablar de jubilarse pienso en lo bueno que sería una jubilación compulsiva.
Pero es cierto que no todos los mayores de 65 se hallan en ese estado, algunos serían excelentes asesores y planificadores.
Sin embargo el criterio administrativo es siempre reducir personal ,no aumentarlo: nunca crearían nuevos cargos de asesores para doctorandos o para dictar cursos especiales, para ser ocupados por profesores senior mientras los jóvenes se dedican al dictado de las cátedras.

Lic. Baleno dijo...

En la UBA ningun profesor se retira hasta su muerte si tiene los votos para ser nombrado emerito o consulto. Los votos dependen de la politica y entonces algunos quedan (los que saben rosquear si se quiere) y otros se van. la reaccion corporativa existe en el punto en que estan diciendo "cerremonos y que nos saquen a todos con los pies para adelante", no es una discusion academica, ni metodologica, ni cientifica, es guita. Si sos asociado debes saber que es uno de los laburos mas lindos del mundo (ahora ademas bastante bien pago, hace 10 años era un miseria) y si encima te retiras cuando cierran la tapa del cajon es un mundo ideal.

Dany Turco dijo...

Dotorrrrr...En mi opinión, recomiendo jubilación compulsiva ( ya debe tener sesenta y pico ) para aquella Doctora en Ciencias Matemáticas que observaba de atrás la clase de Álgebra I que habían preparado sus dos ayudantes. Cuando giraron para preguntar si entendíamos, ante el silencio y la nada total de los 30 y pico de alumnos, les recomendó: "ustedes no pregunten, expliquen y si no entienden es problema de ellos". En tanto, recomiendo se quede en la Universidad aquel Doctor en Ciencias Matemáticas ciego, que todos los días tomaba el 33 desde Ciudad Universitaria hasta Barracas y viceversa, que sabía mucho más que la pedorr... esa, que explicaba mientras su ayudante desarrollaba a la par el ejercicio en el pizarrón y amaba con locura su ciencia y a sus alumnos. Muy amigo de Adrián Paenza y creador de los primeros proyectos de "Matemática para todo público" que Paenza supo divulgar con creces y dignidad. A Paenza tampoco lo jubilen.

Alejandra dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Sergio De Piero dijo...

DF: creo en lo del aburrimiento hogareño de algunos. No, estoy seguro

Iris: desde luego, seamos creativos

Baleno: mas o menos claro lo tuyo no? La docencia universitaria en general era una miseria hace 10 años.

Turco: se lo extrañaba

10:48 PM

Zangrossi dijo...

La UBA.....en fin, el tema jubilaciones es una contradicciòn màs, como los interinatos eternos, igual que los cargos ad honorem màs que eternos y una universidad que no tiene ingreso en el grado pero sì un ingreso superrestrictivo en sus colegios...
y bue...habrá alguna vez que pensar en serio una carrera docente, pero...esto es Argentina (Luca dixit).....
Abrazo

Anónimo dijo...

Hola Sergio, le escribo desde Neuquén, de Radio Municipal, quisiera hacerle una consulta podría pasarme dir. de correo electrónico? muchas gracias. saludos. Mariano Bernardi. marianobernardi06@hotmail.com

Sergio De Piero dijo...

Zangrossi: la UBA es uan contradicción absurda

Marano, ahí fue

Sergio

Zangrossi dijo...

Ja ja ja!!! bien dicho Sergio! tal cual.

Ana dijo...

Totalmente de acuerdo. Soy egresada de la UBA y desde que ingresé (y especialmente despues de recibirme y trabajar 5 años gratis como tantos otros) sostengo un postulado: para que la UBA cambie, hay que cerrarla y empezar otra cosa; o en su defecto dejar que perezca lentamente (especialmente sociales, pero ese ya es un problema personal). Pedirle a esa masa de carcamanes que suelten la silla (con carcaman no quiero decir inutil o poco inteligente, o poco interesante o que no tengan nada que decir... solo quiero decir carcamanes) es como pedir que la agroligarquia deje de quejarse: no va a pasar... nunca. La UBA es elitista, expulsora y demasiado protocolar. Hay un sinfin de otras universidades publicas en las que es posible hacer cosas. Olvidemosnos de la UBA!!!

Sergio De Piero dijo...

Y si Ana, hay propuestas...