viernes, junio 15, 2012

El jardín de periodistas que se bifurcan

No puedo resistir la tentación de volver a Borges. Algún día me llegará una demanda al respecto, pero esta mañana al leer algunos diarios, me vino a la memoria este párrafo: 

"...Esa trama de tiempos que se aproximan, se bifurcan, se cortan o que secularmente se ignoran, abarca todas la posibilidades. No existimos en la mayoría de esos tiempos; en algunos existe usted y no yo; en otros, yo, no usted; en otros, los dos. En éste, que un favorable azar me depara, usted ha llegado a mi casa; en otro, usted, al atravezar el jardín, me ha encontrado muerto; en otro, yo digo estas mismas palabras, pero soy un error, un fantasma.
 —En todos —articulé no sin un temblor— yo agradezco y venero su recreación del jardín de Ts'ui Pên.
 —No en todos -murmuró con una sonrisa-. El tiempo se bifurca perpetuamente hacia innumerables futuros. En uno de ellos soy su enemigo."

Jorge Luis Borges, El Jardín de senderos que se bifurcan, Ficciones, 1944


Me entero, por más de un medio, que el ministro Julio De Vido, ya no es el poderoso hombre que maneja todo desde las sombras y en particular "la caja", implacable, sino  más bien un hombre casi tímido que escucha los discursos presidenciales desde un rincón; me informan también, que Hugo Moyano, ya no es abominable, antes bien se convirtió en la única barrera frente a la dictadura; supe al mismo tiempo que Scioli algunos días es un sometido y otros el que desafía al kirchnerismo porque se sabe vencedor; no niego que a veces me entero que férreos opositores son de pronto vistos con otros ojos. Sin contar que nos gobierna el stalinismo en su peor versión dictatorial, pero el gobierno está con una debildiad asombrosa y sólo; que es pro norteamericano y aislado internacionalmente a la vez. Afirman, con horror, que nadie quiere invertir en YPF y al día siguiente te enterás que el gobierno de Slim compró parte del paquete accionario, en lo que pronto leeremos como una claudicación.
No me escandaliza que los periodistas y los medios hagan política. Todos lo hacemos (también en los blog hay bifurcaciones) la pregunta en todo caso es a qué nos ayuda un periodismo que no puede sostener una línea argumental porque su premisa, su obsesión es incidir siempre en la agenda política cotidiana. Cabe claro, la pregunta del otro lado del mostrador ¿Con qué fin leemos los diarios? ¿Para informarnos de lo que pasa? Es una posibilidad, pero para que ello ocurra hay que leer al menos 5 o 6 diarios, es decir saber más o menos todo lo que pasa. Pero, yendo a las columnas de opinión, donde la bifurcación suele alcanzar los mayores niveles, es evidente que se leen, para fortalecer las opiniones que uno ya tiene formadas al respecto, antes que para contrastar visiones. Los diarios, me decía hace años un periodista de Clarín, escriben para sus lectores promedio, no lo van a andar escandalizando con análisis que lo incomoden.  Triunfa, si se quiere, la versión más leninista del "órgano del partido" destinado a fortalecer el pensamiento de sus seguidores. Pero uno no deja de esperar, que se pueda tomar alguna distancia de los hechos, y dejar de estar encerrado en coyunturas que duran sólo algunas horas. Si se trata de llenar páginas existen miles de realidades de las que no tenemos la menor información (¿cuál fue la última noticia que leyó de La Pampa?, ¿Cuántas líneas consume la Legislatura Porteña?). Esa carrera loca continúa en los comentarios de los foristas, empantanados en un jardín con demasiados senderos.

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