lunes, mayo 21, 2012

Viajar viajar

Fuera del incomprensible regalo de la medias, la visita presidencial a Angola, es de lo más razonable que puede hacer un gobierno de los países como los nuestros.  El gobierno sale a buscar mercados (como lo había hecho con Libia) en países con economías complementarias: ellos poseen comidities que nosotros tenemos en regular cantidad (petroleo) o en ninguna (diamantes). Pero tienen poco alimento y demandan algunas manufacturas más que Argentina está en condiciones de venderles. Para dejar en claro las intenciones del país y la prioridad que le da al tema, va la presidenta. Y desde luego da discursos y rompe el protocolo, porque eso hacen los presidentes. No tenemos la menor duda que si el viaje hubiese sido a, no se, Italia, el revuelo sería nulo, porque cualquier país del G 8, o Australia, o los escandinavos, forma parte del bloque serio, occidental, a los cuales debemos parecernos. (Es tal el nivel de centralidad occidental y blanca, que el programa de esta computadora no reconoce la palabra Angola pero sí el resto de los países mencionados). Es una total obviedad, mencionar que cuando el establishment demanda "no estar asilados del mundo" se refiere a los centros financieros, y por eso esta visita, a pesar de ser un viaje, sólo profundiza el aislamiento. A ello sumemos la cuota de racismo que circula por esos ambientes y muy particularmente en algunos medios de comunicación.
Ahora bien, si esa fuese la única lógica probable, el principio se aplicaría a todos los casos. Pues no. En el año 2007, Luiz Ignacio "Lula" Da Silva, realizó su 7º gira por varios países africanos, concluyendo en... Angola. En Brasil viven millones de descendientes de aquel continente quienes fueron llevados como esclavos, de allí que el lazo cultural sea importante. Sobre esta cuestión, en una nota firmada por Rodrigo Mallea, La Nación , informaba acerca de como había construido Brasil su liderazgo en el mundo: viajando, durante su gobierno, 385 días. Otra nota da cuenta de lo mismo. No logro encontrar las editoriales de los diarios, pero sì recuerdo los elogios a Lula, que salía a poner a Brasil en un lugar que Argentina descuidaba. 
Este post es casi obvio. Sólo remarcar lo perdido que está el periodismo opositor en la Argentina que no puede sostener una línea editorial. 

Aquí además una nota que menciona las potencialidades de negocios con los países africanos)


2 comentarios:

Zangrossi dijo...

Después de soportar unos minutos ayer de Lanata, queda claro que -invirtiendo la "boutade" del muñeco- "estamos bien, pero vamos mejor". La derecha sigue sin encontrar un rumbo coherente. Nada dicen ellos ni los medios en gral. de los DDHH en China, la explotación de la mano de obra en India o los hoy olvidados "NICS".
Aguante Cristina! Aguante Morocha!
Saluti

Sergio De Piero dijo...

Si miras Lanata, tu médico no se hace responsable