martes, mayo 01, 2012

Liderazgo Cristina



No sucedió. Cristina el viernes en Vélez Sarsfield, no dijo "ahora vamos por todo" o más aún, "ahora los vamos a matar a todos". Eso, esperaban algunos propios quizás, pero unos cuantos extraños. Lo habían estado anunciando toda la semana. La Nación tradujo antojadizamente, la expropiación en confiscación sin mayores explicaciones; aseguró temeraria, que Argentina había avanzado hacia el fin de la propiedad privada. Y ni que decir de las afirmaciones de los economistas.  
Nada de eso. Todo el tiempo habló de los avances y no de los retrocesos. Agradeció los apoyos de la oposición y no criticó casi a nadie. Ni mencionó los ataques verbales sufridos desde el exterior o desde adentro. COn esa posición desarticuló  más de cuatro que esperaban la oportunidad de un discurso triunfalista (al fin y al cabo la expropiación será aprobada a pocos días de anunciarse por una mayoría aplastante). No porque a la presidenta no le gusten como a cualquiera en la vida. Lo hizo porque, creo, por una parte recuperó el centro de la escena, vuelve a ser la que marca la cancha política y sin mayores esfuerzas lleva otros, por ejemplo Macri, a cometer una increíble cantidad de errores no forzados. Pero arriesgo una segunda razón, contra todos los pensamientos sexistas: la presidenta es terriblemente pragmática. Encontró que ya no era viable YPF en el modo en que se encontraba y llevó adelante la expropiación que muchas veces, según afirmaron varios medios, habían querido llevar adelante. La mala política de Repsol, facilitó las cosas. Tomada la decisión, ya no era necesario subir la apuesta ideológica.  Ni la necesitaba, un estadio repleto, con baja movilización sindical, le manifestaba el apoyo. 
Esto es una marca para la continuidad del liderazgo de Cristina, indiscutido, dentro del espacio peronsita. Será también pragmática a la hora de definir el futro político, donde al reforma constitucional es la menso probable, por razones varias. ¿Llegará a un acuerdo con Scioli? ¿Buscará y hallará una (o un) Dilma que la suceda? Pase lo que pase estará marcado por la preeminencia de su liderazgo que traspasó hace rato, la herencia de Néstor

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