sábado, diciembre 17, 2011

Hipotetizando sobre el gobierno y la CGT

Si la política no tuviese sus cuotas de los inesperado, perdería buena parte de su encanto, al menos en el nivel analítico. El primer chispaso, todavía está lejos de un conflicto político, de este segundo gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, ha sido con la CGT. Dificil competir con el excelente post de mi amigo el escriba. Pero acá se trata de dialogar, mas que de a ver quien la pega.
En primer lugar no parece haber, en la supericie un claro eje vertebrador. Podría pensarse en cierta escasa participaicón del mundo sindical en la esfera de gobierno, el declamado relegamiento en las listas a legisladores. Si se ve en retrospectiva ¿cuánto mas espacio le había otorgado Néstor en lso armados de 2005, 2007 y 2009? Sustancialmente no mucho mas. Tal vez los sindicalistas subieron sus expectativas par aesta elección, pero ello no quiere decir un retroceso. La composici{on del Ministerio de Trabjo es la misma desde 2003. Quizás pueda advertirse alguna dificultades para los sindicatos en la influencia sobre la política de la Superintentendcia de Salud, el órgano que regula a las obras sociales. No lo han dicho explicitamente, pero uno podría deducirlo a partir de ciertas frases de Hugo Moyano.
Por otra aprte ¿Ha virado el gobienro su rumbo económico? Claramente no; aunque el recorte de subsidios  pueda afectar bolsillos de personas en relación de dependencia, no parece un ajuste violento sobre sus ingresos.
El indicador mas claro, en todo caso, es el retirarle al gremo de peones rurales, el manejo de registro para pasar a manos del Estado. Allí el conjunto del sindicalismo se abroqueló detrás de Venegas, porque imaginan,, suponemos, el inicio de una escalada que recorte sus poderes o sus incumbencias, si lo prefiere. 
Ahora bien, estos hechos, mas algunos mas, siguen en el orden de la superficie. No podes saber si existen algunos icberg que expliquen el conjunto de hechos, a veces incluos, aislados. Y a muchos se nos ocurren dos. 1. Moyano quiere decididamente tener mayor influencia en el armado del peronismo y no cederá hasta cosneguirlos. 2. Cristina tiene en mente un cambio profundo en el sistema de obras sociales, para implementar un seguro unviersal, donde los sindicatos ya no manejarían las obras sociales, sino que participarían de una gestión conducida por le Estado. 
Tal vez es mucho decir; tal vez ambas posibilidades son verdaderas, o ambas falsas. Si fuera el primer caso, lo sabremos en lso próximos meses. Habría que ver si Cristina puede imponer el 54% en esa discusión. Tengo mis dudas que el sindicalismo responde linealmente a una ecuación vandorista. Pero si fuera el segundo (es decir falsas ambas posibilidades), esto no debería llegar al verano, mas allá que Cristina y Moyano nunca lleguen a cosntruir una relación de confianza, pero si de alianza política.


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