lunes, diciembre 19, 2011

El pasado y el país que pudo haber sido

Parece mucho lo que se escribe y se comenta acerca de aquellos días. Pero no es así. Pasó mucho; algunos hechos muy trágicos para solo nombrarlos. Otros que definieron el rumbo del país para los próximos años. Pero hubo, como ya nos enseñara Borges, otros destinos a los que renunciamos porque los senderos se bifurcan indefinidamente y optamos por algunos de ellos, con distintos nuevos desvíos. En los pasillos de aquellos días, muchos arriesgaron futuros; otros los reclamaron como urgentes. ¿Qué pedían algunos y que deseaban otros? El reclamo que recorre la editorial de casi todos los diarios, nacionales y locales, es el llamado al orden. La propiedad, vuelve a ser el bastión sobre el que se construye la sociedad toda y debe ser guardada por encima de la vida de buna parte de la sociedad. Salvada la propiedad, el resto de las demandas, se verá. No olvidemos, en esta línea, la propuesta de Rudi Dornbusch de que Argentina fuera gerenciada. Estos sectores además contaban con un proyecto claro y definido: la dolarización. Porque el 1 a 1 les parecía una intervención exagerada sobre la economía, proponían anular la moneda, nada menos. Tenían cierta opinión pública organizada y contaban con hombres políticos dispuestos a llevarlas adelante (Ricardo Lopez Murphy obtendría un año y medio después el 16% de los votos para ser presidente, sólo 5.5 puntos debajo de Kirchner). Sin embargo en los días críticos del 19 y 20, perdieron terreno. Ninguno de los ciudadanos que ocuparon plazas y calles, en aquellos días, estaba reclamando la dolarización. Tal vez algunos pocos la noche del 19, pensando en las consecuencias del corralito. Pero las jornadas los dejaron en una posición debilitada.

Acaso el otro extremo del péndulo, lo constituyan, justamente quienes buscaron apropiarse políticamente de la toma de las calles. Ese entramado, que la noche del 19 fue quizás lo más parecido a la voluntad general de Rousseau, con los días fue expresando alguna voluntad política, que exageradamente (medios, intelectuales y los propios actores) calificaron como el autogobierno, el fin de la representación. ¿Llegó a ese extremo? Las asambleas tuvieron su pico durante el verano de 2002; los piqueteros en cambio siguieron creciendo e incluso los partidos de izquierda que no tenían un grupo piquetero propio, se apuraron en formarlo. Los primeros siguieron debatiendo. Los segundos plantearon un fracasado intento de unidad (el Bloque Piquetero) y luego distintas alternativas para ser un actor político relevante, también sin éxito. Sin embargo entre ellos algunos contaban con otras posibilidades: los espacios vinculados la CTA, que en diciembre habían reunido más de un millón de firmas en favor de las propuestas del FRENAPO, evaluó que no era su tiempo político y caminó hacia los comicios del 2003, sin una propuesta electoral. Los que no tenían posibilidades fueron a perder una nueva elección; los que acaso las tenían, creyeron que no era el momento.

Muchos intelectuales creyeron ver de todo en esas movilizaciones incluso un nuevo sujeto histórico y en particular, el fin del peronismo como alternativa popular. Era, efectivamente, una posibilidad para pensarlo; los excluidos que habían dominado la sociología de los '90, estaban organizados y se articulaban políticamente, ¿Por qué no pensar que desplazarían de la escena al movimiento nacional? Entre muchas razones de porque ello no sucedió, podría plantearse dos centrales: no se tomó en cuenta el rol del sindicalismo (quien tuvo bastante que ver desde la quita del 13%) y si en verdad los movimientos sociales desatados estaban abonando la semilla de una construcción política.

Leer a los movimientos de aquellos días como amputados por los partidos, conduce a la lineal lectura de las consecuencias del 2001, que obviamente implica a kirchnerismo. Otra pregunta posible, es ¿cuántos de los gritos del 19 y el 20 de diciembre, tienen que ver con el recorrido del kirchnerismo y cuáles esperan respuesta? Lo que es seguro, es que no había un destino decidido entre las manifestaciones de esas horas.

No hay comentarios.: