sábado, mayo 18, 2013

Videla no está


Esto iba a salir hoy en un diario, pero no. Queda acá. 

Sirva ese título para recordar el horror. “los desaparecidos no existen, no están” le había contestado el dictador Jorge Videla al periodista José Ignacio López en una conferencia de prensa, cuando por primera vez el dictador se refirió al tema. La débil, y sínica, argumentación que presentó ese día Videla, reflejó sus límites como conductor político. En ese sentido hasta el nombre de dictador le quedaba un poco grande. Si uno lo compara con los fuertes liderazgos de algunos de sus predecesores que ayudaron a destruir la democracia como los generales Aramburu, Onganía o Lanusse, quien ayer falleció no fue capaz de generar un espacio político ni un proyecto como los anteriores buscaron hacer, aunque luego fracasaran. Sin embargo en Videla ante la ausencia de esas capacidades, sobresalió la determinación. Dos en particular que signaron de horror y retrocesos para el conjunto de la sociedad. No dudó ni un instante en la implementación de los métodos de secuestro y desaparición de personas, unidos a la tortura sistemática, no sólo para combatir a organizaciones político militares que ya estaban en retroceso, sino en particular, para anular cualquier intento de protesta, movilización o reivindicaciones de sectores obreros y populares de diverso tipo. La represión hundió a la sociedad argentina en un invierno que pudo parecer eterno. Para que el horror fuera perfecto, (tom una imagen borgeana) Videla impulsó y logró el nombramiento de José Alfredo Martínez de Hoz como Ministro de Economía. Lo que la represión no destruiría, quedaría a manos del nuevo modelo económico. Videla fue quien apoyó la alianza con el liberalismo local antiindustrialista, con las esperanzas de volver a la “pacífica” sociedad agraria, cuyo modelo soñado era la Argentina de 1880. Represión generalizada para controlar cualquier iniciativa autónoma de la sociedad y la implantación de un modelo económico capaz de desarticular las fuerzas productivas y el mercado interno. Videla ya no está; creemos que la solidez de la democracia argentina, también ha enviado al destierro las dos marcas que supo imponer en los ´70. 

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Al final le dan a este mercenario yanqui una entidad que nunca tuvo. Fue una clase social entera la que decidio reprimir al pueblo y escarmentarlo para que NUNCA MAS. Para ellos esa era la forma de exterminar la pesadilla del peronismo. Casi lo lograron: por muchos años la sociedad quedo en el limbo y aceptando de buena gana el infierno capitalista que nos saqueo impunemente. Hubo Proceso para que haya menemismo. Pero siguen acechando. Lanata es el Gelblung de esta epoca, que duda cabe?

Renata dijo...

Impecable, dotor.
Bs

Anónimo dijo...
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Sergio De Piero dijo...

Gracias Renata! y por difundirlo