lunes, mayo 13, 2013

Estrategias opositoras: entre un Capriles y el Libro Negro


En pocos días vence la inscripción de candidaturas. Poco después habrá que definir candidatos. Todo puede suceder, pero no pasará cualquier cosa. El peronismo no K podrá aliarse a Macri, pero no es algo cercano. La UCR y el FAP seguirán dando muestras de buenas intenciones, pero es muy probable que no exista acuerdo. Así el mapa opositor es muy parecido al del 2011. La sorpresa podría venir con un Sergio Massa compitiendo por fuera del espacio K y un muy menos probable Daniel Scioli, haciendo algo por el estilo. Los actores realmente existentes en los espacio electorales, son moderados en sus jugadas porque dependen, todos el oficialismo incluido, también de las movidas de los otros. Si el objetivo es ganar, no hay espacios para aventurerismos que duran lo que un suspiro y probablemente reditúen muy poco. ¿Probar una alianza porque parece que a "la gente" eso le va a gustar, para luego incendiarse? Nadie juega con fuego. ¿O si?

Si, claro, pueden jugar con fuego los que están a kilómetros de las llamas y por tanto, pase lo que pase, no van a sufrir las consecuencias. Los editorialistas de los diarios, los conductores de programas políticos de entretenimiento y otros personajes, pueden reclamarle a la oposición que "un esfuerzo" para vencer a la dictadura K; un poco de humildad, bajar sus pretensiones electorales en pos del un objetivo mayor y definitivo: declarar de una vez por todas el fin del kirchnerismo. 

En esa lógica, propia de un actor externo al sistema político y que no pone nada en juego, el periodismo y unos cuantos grupos de poder en Argentina, colaboran con la causa con dos estrategias centrales: por un lado mentar la búsqueda del Capriles argentino. (que también podía mencionarse como el Tamborini del siglo XXI). Otra vez, aquí el esfuerzo lo deberían hacer los dirigentes políticos de la oposición renunciando a aspiraciones presidenciales, en pos de un sólo candidato. Además de que la humildad no abunda en el conjunto de los mortales, cabe agregar que el "fenómeno" Capriles es posible también porque en Venezuela los partidos políticos que gobernaron durante 50 años desaparecieron y con ellos sus culturas políticas. Por eso también surgió Chávez. ¿Son sumables hoy en un candidato la tradición radical, la socialista, la liberal, la conservadora, y alguna más? ¿Les sería posible encontrar una persona que logre esa amalgama? ¿Existe una con el suficiente arraigo para imponerse sobre las demás?. Pensar un Capriles, no es una cuestión de hallar a la persona correcta y mucho marketing; requiere de condiciones políticas que no parecen estar presentes por aquí.

El segundo en particular de la prensa, es comenzar a redactar ya, el Libro Negro de la Tercera Tiranía. Enriquecimiento, supuestos lavados de dinero, supuestos testaferros, etc. No sabemos aún cuanto hay de verdad en eso; quizás algunas denuncias sean ciertas. Las que son que sigan por los tribunales, no hace falta aclararlo. Pero como estrategia política es de corto alcance. Le puede complicar un poco las elecciones al gobierno, pero jamás se ha convertido este tipo de estrategia en una salida política o en la generación de un espacio que crezca electoralmente ¿que se espera un partido de la moral? ¿Encabezado por Macri, De Narvaez o de La Sota? Y aunque hubiese un hombre o mujer que viva en un asentamiento para encabezar la fórmula ¿Eso le bastará para ser la opción de millones de argentinos? De Perón se decían cosas similares a las que circulan hoy; tuvieron que recurrir a las bombas para sacarlo de Casa Rosada. 30 puntos de rating no son para ningunear, pero pueden que no le sumen ni un voto nuevo a la oposición. 

Por eso, los que realmente hacen política y compiten en elecciones, aunque estas cuestiones le vengan bien como clima, se mueven en arenas más moderadas y prudentes a la hora de plantear las estrategias electorales. 

El dibujo de este blog, burlándose de los problemas del PSOE


5 comentarios:

Anónimo dijo...

El recurso de "pegale que yo te tengo el saco" ya se uso hasta el hartazgo. En el camino quedaron los restos humeantes de la loca reventada Carrio, Duhalde, Lavagna, Alfonsin II, de Narvaez y muchos mas. Dispersada la polvareda se ve el verdadero enemigo que ataca con todo lo que tiene, no para imponer un candidato (que no hay forma de conseguir) sino herir por debajo de la linea de flotacion al gobierno con vistas a encontrarlo golpeado para las elecciones de octubre. Ahora la estrategia es consistente: lanzar noticias falsas e incomprobables que replican todos los satelites y mercenarios del monopolio machacando a todas horas para que "algo quede". Esta dando resultados por primera vez. El ciudadano comun, televidente de Tinelli y devoto de "la tele" no necesita mucho para tener argumentos, basta que alguien lo repita y toma cualquier concepto como suyo. Es increible ver a la clase mierda inmolandose como bonzo, atacando a un proyecto democratico que la levanto economicamente de los terrores de la decada infame menemista.

Anónimo dijo...

Y la corte suprema a la matyland está meditando qué hacer con la ley de medios audiovisuales!

Sergio De Piero dijo...

Si, los cañonazos pegan. El gobierno deberá ajustar el ojo, para reducir daños

Ricardo dijo...

El tema corrupción sirve para mellar al gobierno pero nunca para construir una alternativa. Para el caso, cerca en el tiempo, el sambenito de la corrupción sirvió para terminar con el menemismo menemista porque 1) el establishment quería un menemismo delarruísta; 2) existía una oposición, que además planteaba una salida por izquierda moral (que terminó fagocitada por el ala conservadora liberal radical) y 3) la corrupción en tiempos de Menem era obscena a niveles que no parecen los actuales ni cerca.

Sergio De Piero dijo...

Ricardo: absolutamente. Agregaría además que la corrupción en el menemismo estaba directamente vinculada, en muchos casos, a la implementación del modelo neoliberal, a realizar ciertas medidas que sino era por eso no pasaban