La CGT dio a conocer esta tarde dos cartas de Moyano a la Presidenta
de la Nación. En ella les pide retomar el diálogo, en torno a temas de interés
sindical: quitar el techo salarial para las asignaciones familiares, bajar el
mínimo no imponible en ganancias, perseguir el empleo informal, y defender las
obras sociales. Con las cartas Moyano quiso demostrar dos cosas una explícita y
otra implícita: los temas de la agenda sindical, y por otra parte dar cuenta
que tiene que recurrir a una carta para que el gobierno atienda sus demandas,
reforzando la sensación de que el kirchnerismo habría optado por alejarse del
sindicalismo.
Probablemente el origen de esta cuestión sea el modo en que
Cristina Fernández encaró la estrategia electoral del 2011, donde el sindicalismo
tuvo un rol menor. Como en algún momento se comentó, la sensación de quedar
"afuera" del armado de las listas, respondió más a las expectativas
que los dirigentes sindicales tenían, que a la comparación con 2009 y 2007. A
ello siguieron los cruces, algunos fuertes, que la presidenta tuvo vía
discursos públicos con Moyano indirectamente y con el sindicato de pilotos de
avión en particular, aliado o cercano a Moyano. Pero eso, me parece, no demuestra
una guerra abierta de Cristina con el sindicalismo, sino el marcado de cancha
que le permite el 54% ya que puede decirse que también fueron
"afectados" los gobernadores, diputados, etc. El contundente triunfo
de Cristina ya en agosto, le permitió establecer reglas de juego político en su
gobierno y el espacio político que preside, sin necesidad, por ahora, de
negociar mucho.
Por su parte no deja de llamar la atención el armado y
desmonte de alianzas en las que Moyano parecía inscripto: el año pasado apoyó a
Amado Boudou como pre candidato a Jefe de Gobierno porteño, en una alianza con
Julio De Vido. De eso, que sucedió hace uno 8 meses, parece no quedar nada. Y
claro hoy Carlos Tomada no puede ser un puente, cuando Moyano no lo apoyó como
pre candidato en aquel mismo cargo. Hoy todos los caminos parecen rotos, cuando
al situación económica y la orientación política del gobierno no parece muy
distinta a la de hace un año atrás.
Moyano sabe que no encontrará otro gobierno más pro sindical
que este en el contexto local. El gobierno sabe que el modelo sindical de la
CTA, está en terapia intensiva con pronóstico reservado y que el que lleva
adelante la CGT es el realmente existente. En el fondo resta saber las cartas
que cada actor tiene escondidas en esta pelea, que por momento parece incomprensible.
La posibilidad de un recalentamiento viene de la mano de un cambio de políticas
que refiera a las obras sociales, pro ejemplo. Caso contrario, parece avivada
por el insoportable calor del verano que transitamos.

3 comentarios:
es un pliego de condiciones de quien quiere apretar ,pide cosas que no se pueden hacer-ahora-además si esto es como la Alianza para qué pide..eh ..
me parece que hugo se equivoca... creo q la CGT es un actor importante, pero no creo q sea "la columna vertebral" del movimiento hoy en día. Igualmente, sabe q le soltaron la mano, pero una retirada digna seria mejor que estas payasadas, pero si le pedimos eso a Moyano, es que nunca entendimos la politica no?..
Bueno creo que en parte es el "dolor de ya no ser". Ahora de todos modos, el hecho de que al asado de ayer fueran pocos dirigentes, marca que su estrategia no e sla mejor y que probablemente sus dias al frente de la CGT estén contados.
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