lunes, abril 07, 2008


Una barrera a la liberación


Vivimos tiempos, o mejor, días exaltados, combativos, declamatorios. Ayer domingo transitábamos por una autopista del sur. En eso al llegar a unas casillas parejas, ordenadas y anónimas, comienzo a escuchar un ruido ensordecedor de bocinas…algún grito. Me quedo paralizado. Pensé ¿desde el campo llegó el grito desesperado y comienza una nueva etapa? Finalmente ¿la clase media y media alta es la vanguardia del siglo XXI que nos conducirá a un nuevo destino? El ruido de las bocinas ya era insoportable, los autos se agolpaban desesperados frente a las cabinas blandiendo sus brazos por fuera de las ventanillas. Con los ojos abiertos como la luna, le dije a mi acompañante: están repartiendo las armas. Lamenté no tener encima ni un solo ejemplar de este o de este o aunque sea de este. No teníamos nada, nos teníamos a nosotros y al horizonte infinito detrás de las casillas. Ya estamos cerca (me repetía “ la historia hasta el presente ha sido una historia de lucha de clases” o también “cada peronista lleva en su mochila el bastón de mariscal…”) y cuando llegamos a la casilla saqué mi brazo esperando el fusil…una señorita me dijo "puede pasar por la congestión el peaje es gratis". Del otro lado continuaba la autopista, pero las bocinas ya no sonaban.

9 comentarios:

Tygogal dijo...

See Please Here

Néstor Sbariggi dijo...

Dotor: A mi me pasó algo parecido ayer por el centro de La Plata. Algunos conductores hacían sonar sus bocinas como si estuviese por tronar el escarmiento ipso facto, pero resulta que por una vez había ganado el Lobo. Estamos muy sensibilizados, lo trataré con mi analista.

Saludos

Dany dijo...

¡¡¡ Pero dotorrrrrrrr !!!! Suele decirse " a este le falta mucha calle", pero no creo que a Ud. le falte "mucha autopista". Es más, creo que tiene mucha más autopista que yo, a pesar de la diferencia de años ( a mi favor o a su favor, según como se mire )... Pero pensándolo bien, quizás yo en su lugar me hubiese alucinado lo mismo. Pensemos los grandes males que han traído las autopistas a nuestro bendito suelo: tienen la culpa de los accidentes, tienen la culpa de las inundaciones, no permitenla libre circulación constitucional por el país, no cumplen acuerdos pautados, por allí se escabullen bandas de delincuentes y secuestradores en el rol de zonas liberadas, sirven de barreras para que la gente como uno no se junte con la gente como otros... ¡No me va a decir que todo eso existía antes de las autopistas!¡No!
.....ejem...cof, cof, cof ¿o si?

Avallay dijo...

Ingeniero: es asi no? -Doctor veo revolucionarios en mis sueños...
Dany: no critique la modernidad

Niceforo dijo...

tanto se habla del derecho a la "libre circulación" que lindo hubiese sido escuchar a esas mismas voces q claman supuestamente con la cosntitución en la mano defendiendo este derecho cuando en los 90´se privatizaban los caminos con jugosos prebendas...

Niceforo dijo...

ahi agrego tu BLOG a favoritos...

un abrazO

pd_y gracias x la critica jeje

Avallay dijo...

Gracias Niceforo, tengo un amigo de cada color, auque tengo varios del suyo, lo sumo con gusto
Salutti

Anónimo dijo...

Cacerolas de teflón
No te oí… En los días del silencio atronador.
No te oí junto a las madres del dolor,
no sonaste ni de lejos, por los chicos, por los viejos… olvidados.
No te oí… Puede ser que ya no estoy oyendo bien,
pero al borde de las rutas de Neuquén,
no te oí mientras mataban por la espalda a mi maestro.
Y entre nuestros cantos desaparecidos
yo jamás oí el sonido de tu tapa resistente,
que resiste comprender que hay tanta gente
que en sus pobres recipientes solo guarda una ilusión.
Cacerola de teflón, volvé al estante,
que la calle es de las ollas militantes…
Con valiente aroma de olla popular.
Cacerola de teflón, a los bazares,
o a sonar con los tambores militares…
Como tantas veces te escuché sonar.
No te oí… Cuando el ruido de las fábricas paró,
cuando abril su mar de lágrimas llenó.
No te oí con los parientes del diciembre adolescente… asfixiado
No te oí… Puede ser que mis orejas oigan mal,
pero nunca te he sentido en la rural,
reclamar por el jornal de los peones yerbateros,
por la rentabilidad de los obreros,
por el tiempo venidero, por que venga para todos.
No te oí ni te oiré porque no hay modo
De juntar tu avaro codo con mi abierto corazón.
Cacerola de teflón, volvé al estante…
De los muebles de las casas elegantes
Que las cocineras te van a extrañar.
Cacerola de teflón, a los bazares
O a sonar en los conciertos liberales
Como tantas veces te escuché sonar.
No te oí … En el puente de Kosteki y Santillán
No te oí por el ingenio en Tucumán
No te oí en los desalojos, ni en los barrios inundados … de este lado.
No te oi… En la esquina de Rosario que estalló
cuando el angel de la bici se cayó…
Y sus ángeles pequeños se quedaron sin comida.
Y jamás te oí en la vida repicar desde acá abajo
por un joven sin trabajo, a la deriva.
Debe ser que desde arriba, desde los pisos más altos
no se ve nunca el espanto y las heridas.
Cacerola de teflón, volvé al estante…
Yo me quedo en una marcha de estudiantes
donde vos nunca supiste resonar.
Cacerola de teflón, a los bazares
O a llenarte de los más ricos manjares
Que en la calle no se suelen encontrar.
Cacerola de teflón andá a c…ocinar
Ignacio Copani

Avallay dijo...

Mira a Copani...