miércoles, febrero 20, 2008


Amigo de varios libros

Año 90 o 91. Tenía que escribir una una monografía vaya a saber uno de que tema. Y como eramos mas ignorantes que ahora preguntamos ¿dónde puedo comprar un libro sobre estos temas? y andá a Gandhi. A la segunda creo, que estaba en la calle Montevideo. Chiquita, con libros amontonados por todas partes. Y tan buena fue esa primer excursión que compré, eso no lo olvido, un libro del genial Norbert Lechner. Después vino la calle Corrientes.
Tuve la suerte de charlar un par de veces con Elvio, por amigos comunes, creo que ni siquiera me recordaba, pero daba gusto ver como lo apasionaba el mínimo dato de un desconocido libro. Se bancó la dura enfermedad en momentos igual de jodidos en política, pero ahí estuvo. El sábado se le fue a la cultura argentina un movilizador de aquellos. Las mejores palabras de la prensa fueron de La Nación, donde no mezclaron los tantos como trompeta metiendo la destitución de Ibarra en el medio (y encima citando mal porque Elvio se había abstenido en la votación de destitución así que no fue "clave" como puso el autor anónimo de la nota) En fin ni vale la pena. En la página de la Legislatura ni una referencia al fallecimiento de un integrante; muy atentos.

Gracias Elvio Vitali por los libros, por hacer del paseo por Gandhi una obligación placentera a eso de las 7 de la tarde antes de volver a casa.

2 comentarios:

eliana dijo...

Yo tengo que confesar que tengo la manía/adicción/compulsión a visitar librerías. Me encanta y me paso horas, aunque no compre nada.
Y soy peligrosísima si estoy rodeada de libros en oferta, me tientan más que un niño a un cura.

Avallay dijo...

La mesa de ofertas es de las tentaciones mas difíciles de esquivar. Pero el problema es con los caros y comenzamos a comparar que nos compraríamos con esa plata. En eso Gandhi con tanta variedad te mata.
Salutti