lunes, julio 01, 2013

¿Diagnósticos o consignas?

La Comisión de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Argentina dio a conocer el domingo un texto luego de las jornadas de la Semana Social 2013. El mismo es muy breve y solo hace dos pronunciamientos específicos:

Estamos convencidos de que debemos seguir trabajando con gran empeño para asegurar "la plena vigencia de la división de los poderes republicanos en el seno de la democracia"

Creemos también que "la calidad institucional es el camino seguro para lograr la inclusión social".

Sobre la primera afirmación, que no es otra cosa que lo que dice la letra constitucional, el comunicado se realiza tan solo 12 días después que la Corte Suprema de Justicia de la Nación declaró inconstitucional la Ley de Reforma de elección de los miembros del Consejo de la Magistratura, por iniciativa del Poder Ejecutivo Nacional. Dicho de otro modo, un poder invalidó los resuelto por otros dos poderes. Y al día siguiente volvió a salir el sol y colectivo que tomó, se detuvo en la misma parada. En 30 años de democracia es el primer rechazo de una iniciativa de envergadura de un Poder Ejecutivo, a manos de la Corte Suprema, y demostró con los hechos la solidez del sistema republicano de gobierno realmente existente en nuestro país. 

La segunda frase, responde a una consigna repetida, sobre la que no hay pruebas empíricas. ¿Cuál calidad institucional? ¿La vigencia de todos los derechos de ciudadanía? ¿La seguridad jurídica de las empresas? No está en absoluto demostrado que "calidad institucional" que además no se sabe que es, sea en si mismo un camino para la inclusión social. 

Sin embargo este tipo de argumentos no son exclusivos de la pastoral social. Son los que usualmente escuchamos en medios de comunicación, algunas ONG, dirigentes opositores, columnas de opinión. Carecen de la virtud del diagnóstico que implica una mirada, una reflexión, para saltar directamente a las consignas a las frases que despiertan consenso en algunos sectores y que su repetición, además no cuestiona intereses que sí son el origen de los problemas d exclusión que se busca solucionar. Por eso lo grave, me parece, es que se renuncie a esa búsqueda de argumentos, de ideas, de discusión profunda en contraste con la historia, y se opte por las frases premoldeadas


No hay comentarios.: