jueves, junio 20, 2013

¿Es posible democratizar la democracia?

Existía ya, antes del fallo de la Corte Suprema, un punto de coincidencia entre quienes apoyaban y los que rechazaban los cambios en el Consejo de la Magistratura: ambos afirmaban que la Corte se iba a expedir como lo hizo. Unos porque la ley era inconstitucional; otros porque la corte es parte de ese poder corporativo que no acepta cambios. Esta confluencia de expectativas, reforma en el fondo, las dificultades para plantear cambios en la estructura del Poder Judicial, el cual sigue lejos, muy lejos de verse afectado por la soberanía popular. 

En la transición a la democracia de los años ´80, y dados los duros antecedentes históricos, la realización de dos elecciones generales seguidas  libres y sin proscripciones, fueron consideradas como la confirmación de que estábamos viviendo en una democracia. Los procedimientos de selección de gobernantes y representantes, fueron e indicador más relevante para evaluar la vida en ese régimen. Luego de fuertes discusiones a nivel mundial, en torno de la sustancia de la democracia, los ´80 arremetieron fuerte con la tónica realista de apoyarse en los procedimientos para construir el nuevo orden. El discurso alfonsinista estuvo cargado de esta visión, incluso optimista. 

En aquellos mismos años, un de los más lúcidos y creativos cientistas sociales, Norbert Lechner, confirmaba ese valor de la democracia en torno del voto y las elecciones, y agregaba: "pero la democracia es más; si la nombramos pensamos en valores como la libertad y la igualdad". La rutina electoral era bienvenida en la región, pero creer que ello por si sólo plantearía las soluciones a los principales conflictos de la región, era una equivocación. Con los años, no es necesario explicar demasiado, los núcleos duros que impiden una mayor igualdad y un acceso pleno a los derechos de ciudadanía, no se allanan sólo con la realización de elecciones libres: hacen falta gobierno dispuestos a abrir esas agendas, a plantear los temas que están en el fondo de las sociedades o, como decía el mismo Lechner "en los patios interiores de la democracia". 

Para que pudieran abrirse esas agendas debieron pasar varios años y muchos hechos políticos. Los participacionistas, una corriente política que tuvo su desarrollo en EE.UU. y Canadá (con gente como P. Barrach o Mac Pherson) en su búsqueda de profundización de la democracia, afirmaban que la cuestión ya no era "quienes" votaban, sino "dónde" se votaba; pues en la mayor parte de los países los adultos de ambos sexos tenían ya acceso al voto, pero este se limitaba a las instancias políticas de los poderes ejecutivo y legislativo ¿se vota en las empresas? ¿se votan los jueces? ¿Cuánta democracia hay en el ámbito científico?

Democratizar la democracia, es la posibilidad de abrir espacios al interior de las instituciones; de todas en las que participan ciudadanos y ciudadanas y desarrollan sus vidas; las enmarcadas en el derecho privado lo deberán hacer, alentadas por sus miembros, pero también el Estado allí puede sugerir una legislación que vaya en ese sentido; y en las del derecho público, la creatividad política debería empezar a emanciparse. Son muchas las instancias hoy en la esfera pública, donde la democratización aún está esperando su hora. Y es el mismo Estado el que aún puede impulsar ese proceso. Que no haya prosperado esta reforma, sólo debe alentar a propuestas más creativas, antes que los discursos de la "corrupción política" ocupen otra vez el centro y nos retracen, nuevamente, unos 20 años.     

2 comentarios:

Dany Turco dijo...

Dotorrrr...gran parte de la ciudadanía, por ende de las Instituciones y los poderes, tienen muy enraizado todavía los conceptos de: Partido Político = caca. Los mismos legisladores radicales demostraron un gran miedo en el debate de la ley. Ni que hablar los unicatos de Carrió, Bulrich, Solanas, Stolbizer,Macri, etc. ¿Cómo designan ellos sus autoridades partidarias, por ejemplo?... Es más, las primarias las viven como un muy mal trago... Esos unicatos, gran parte del poder Judicial, La Sociedad Rural, algunos sectores académicos, parte de la comunidad de Medios, etc. estarían muy cómodos con un régimen de voto calificado y gobiernos que sean simples negociadores de intereses intocables.

Sergio De Piero dijo...

En los partidos políticos chicos hay mucha democracia ¿ah no?. Y sino los meidos que se horrorizan de la reforma y lueog hacen una encuesta para ue al gente "vote" quien es culpable de un crimen