viernes, febrero 15, 2013

El menemismo mal entendido




Cuando el 8 de julio de 1989, en el Congreso de la Nación en su discurso de asunción, Carlos Menem afirmaba que venía a "unir a las dos argentinas", uno podría pensar en muchos pares a juntar. En lo inmediato a las dos argentinas que intentó unir fue a la de sus votantes con la farándula y el mundo de los famosos: en sólo un par de meses, Menem fue al programa de Mirtha Legrand, jugó un partido con la selección argentina de fútbol, con la de básquet, un partido de tenis con los del momento, visitó cuanto programa de entrevistas se emitiera por televisión, fue a la foto de personajes del año de Gente, estuvo con Susana Giménez. Llegó incluso a conducir una emisión de Tiempo Nuevo, el programa de Bernardo Nesutadt, cuando este tuvo un problema de salud. Se  fotografiaba con todos los deportistas y actores del momento. Sólo le debe haber faltado animar un programa infantil.
Todo eso fue conocido como parte del Menem político transgresor; pero en medio de la crisis de representación y del duro impacto que sobre la política significó la hiperinflación de 1989 (al final, con la democracia no se comía) el nuevo presidente encontró en esos ámbitos, un recurso de reconstrucción de la confianza de la ciudadanía y de su propia imagen.

El Mauricio Macri, el PRO, Francisco de Narváez, son herederos, confesos digamos, de esa tradición. No sólo porque apoyaron el gobierno de Menem (De Narváez iba a ser su ministro de Desarrollo Social de haber ganado en el 2003) sino porque predican hoy las bondades de las políticas de economía abierta, de un Estado “no invasor”, etc. Y también son herederos de esa lógica menemista de farandulizar la política, otorgándole un valor notable a las imágenes impactantes, al codeo con famosos, a la televisión, a las frases fuertes, a la ausencia de discurso político como estrategia comunicativa, a delimitar lo político apelando al individualismo (“Ella o vos”). Si a Menem le resultó, por qué a ellos no habría de serles útiles. De hecho Macri ha sido reelecto y De Narváez ganó una elección. Pero también es cierto que este último está muy lejos en la intención de voto para este año, que no le aportó votos a la fórmula que armó con Alfonsín en 2011. Y en cuanto a Macri, la presidencia parece quedarle por ahora, mucho más lejos que los 100 metros que separan su actual despacho de la Casa Rosada.

EL problema es que han entendido al menemismo de manera equivocada. En efecto, Carlos Menem hizo todo eso que contamos antes y mucho más. Pero antes desde mediados de los ’80, recorrió cada pueblo de la Argentina. Se sentó a tomar mate en cuanta “casa, casita, rancho, palacio” se levantaba del suelo. La victoria sobre Cafiero en la interna de 1988, se construyó de esas prácticas, cuando la única rareza que se le conocía era alguna carrerea de rally.

De allí que si alica-alicate, fue un condimento para una elección, como candidato nuevo, su eficacia se agota en ese mismo tiempo, y como en el fútbol no pude abusarse del pelotazo. Macri puede conseguir un famoso por provincia, pero a la hora de dirimir cuestiones políticas, sólo repiten como Del Sel, sus discursos de origen, sin tener idea de donde están parados.
De modo que, para calificarlos de menemistas, les falta un poco.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Me*em es Lorenzo el Magnífico al lado de estos badulaques que nacieron en cunita de oro...

Dany Turco dijo...

Dotorrrrr....Menem tuvo la "habilidad" de armarse con gente que le llevaba adelante la batalla política y económica cotidiana ( Corach daba todos los días una conferencia de prensa a la salida de su edificio, a las 6:30 de la mañana, Cavallo llamaba a una radio por día, a las 9 de la mañana y fingía un ala social con Pierri o algún sindicalista amigo).A mí no me convencieron nunca, a Dios gracias.
Estos del PRO son 4 ó 5 cultores del marketing y repetidores de los que sus asesores les dicen que digan. El otro día la vi a Michetti en un programa... se ve que sólo fue preparada para defender la gestión capitalina y cuando quisieron entrale con las preguntas a temas nacionales, dijo "Shooo no estoy de acuerdo en nada de lo que hace al gobierno". ( Una capacidad de análisis de la gran p...)

Anónimo dijo...

pero ojo... porque existe una patita dentro del PRO, que va casita por casita rancho por rancho. Por supuesto tienen menos intención de voto que Altamira, pero nos ganaron en los barrios del sur. Ritondo entiende de ese tipo de política. Los otros del PRO todavía no.

Sergio De Piero dijo...

Dany: exactamente esa diferencia. Michetti dijo q estaba en cotnra de las retenciones peor no sabía como se reemplazaba ese ingreso al fisco.

Anónimo 2: y si Ritondo entiende esa lógica.