miércoles, abril 18, 2012

YPF: Latiguillos para dotores

Y cayó la bomba. Y la onda expansiva parece no tener límites de ningún tipo. Gobiernos, organismos de crédito, diarios, centros académicos de casi todo el mundo occidental, (no omitir el adjetivo) opinan sobre la expropiación de la empresa petrolera, sin la cual Repsol, volverá al rubro del maxiquiosco. Algunas encuestas telefónicas hablan de una apoyo entre el 70 y el 80%. Esta circunstancia obliga a la creatividad lingüística, para oponerse a la medida. Mucho más porque casi no hay sector social y político que no reclamara la estatización.

No se han oído, salvo que uno incluya en el rubro de los intelectuales a los economistas, voces en contra directamente de que YPF vuelva a manos del Estado, así como concepción. Lo que sí existe, desde luego, son las oposiciones en "estas circunstancias". Creo que las principales son dos.
La primera aparece hoy en La Nación Luis Alberto Romero, establece uno de los criterios para el rechazo: el problema es que Argentina no tiene Estado y hasta tanto no lo reconstruya, hacerse cargo de una empresa como YPF, solo servirá para empeorar la situación 8loq eu implica el supuesto de que Repsol puede recuperar la situación actual de la empresa). El Argumento de Romero, es un claro reflejo de la lógica de la Tercera Vía de Antonhy Blair: el Estado no debe meterse con la economía, solo transparentar sus acciones, respetar la seguridad jurídica de las empresas y esperar que el mercado solucione la cuestión. A eso le llama fortalecimiento estatal. Y nos regala: "Mantener bajos los precios de los combustibles provocó un desajuste en la empresa." La culpa de la ineptitud de Repsol es de los consumidores por pagar "barata" la nafta

La segunda es más simple y banal: los peronistas son todos ladrones. Este es un gobierno mafioso y lo único que hace es buscar donde sacar dinero, para un día, quien sabe, viajar a marte a disfrutarlo. Lo dice Martín Caparros en su blog de El País de España (ejem) y se suma una cadena de biempensantes que alaban la estatización de YPF pero que ´"Esta no es la manera". Todo lo correcto, según este ancho mundo del pensamiento, sería si la Argentina se limitara a ser como sus manuales escritos por fuera de la historia, una en la que no existe ni el peronismo, ni los sindicatos, y otras especies desagradables y todos hacen lo que ellos, el oráculo, exponen.
En ninguno de los dos casos, como se puede ver, se trata de argumentos nuevos. Ni corresponden a un sólo sector ideológico de la Argentina.


1 comentario:

Ricardo dijo...

Romero y Caparrós podrían consensuar un artículo si acordaran que Estado y gobierno son igualmente malos si están en manos de estos K, je.