lunes, abril 28, 2014

Las relaciones estado – sociedad civil en el kirchnerismo. Algunos planteos

Como todo proceso político, el iniciado en el año 2003 con el gobierno de Néstor Kirchner implicó diversos cambios en la orientación de las políticas públicas. El hecho de que el gobierno fuese el sucesor de la fenomenal crisis del año 2001, luego de la breve presidencia de Eduardo Duhalde (enero 2002-mayo 2003), le impone al análisis de sus políticas la capacidad de respuesta que pudo, o no, generar en torno a las tensiones planteadas que desembocaron en la crisis. A partir de este aspecto, me interesa plantear, de manera introductoria, la cuestión de cuánto se vieron modificadas las relaciones Estado – sociedad en la última década.



El resto en la Página web de FLACSO - Argentina : aquí

jueves, abril 17, 2014

Me hablan del post kirchnerismo

Fin de ciclo. Transición. Nueva oportunidad. Espacios de algo que es muy parecido a la derecha, al conservadurismo, repite todos los días, como una sentencia que inexorablemente se cumplirá, estos presagios. El kirchnerismo se termina y con él todas estos "desaciertos" que hemos vivido los últimos (serán 12 en 2015) años. A la vuelta de la esquina está el país normal. Tranquilo, sin conflictos, sin sobresaltos, sin crispación. Una Argentina reintegrada al mundo, seria, normal. Con empresarios felices y deseosos de invertir en la Argentina. Con un sindicalismo sin intervenciones desproporcionadas en la vida política. Sin protestas, sin marchas. Sin presidentes diciéndole frases hirientes a los poderes económicos internacionales. Se acaba la generación de conflictos "innecesarios", de abrir puertas para problemas que mejor dejarlos como están. Volverán, al fin!, las reuniones de gabinete. Los ministros poderosos y los presidentes solo discursivos, sin meterse en los asuntos que deben tratar los responsables de cada cartera. Habrá, al fin, ¿cuanto lo esperamos? un ministro de economía, un plan monetario y un plan económico. Podremos, quien sabe, recuperar la independencia del BCRA. Poblar la Cancillería y las embajadas solo con diplomáticos de carrera. Las ONG amigas serán aquellas preocupadas por la transparencia y las buenas prácticas, y no las que estimulen una dudosa militancia. La cadena nacional solo será usada para transmitir la jura de un ministro o la apertura del Congreso que será breve y con discurso leído. Los jefes de las FF.AA serán profesionalistas o liberales. Se le sacará el pie de la cabeza a los que quieren ganar dinero. Se termine la patria de los planes.

Todo esto, y mucho más es lo que esperan, ansiosamente, desesperadamente que suceda. Tienen nombres. Tienen encuestas. Están convencidos que con eso basta. Que el resto se acomoda. Pero ¿Han leído dos libros de historia argentina? ¿Esperan que los sectores beneficiados con esa política salgan a la calle a bancarlos? ¿Están dispuestos a acusar al resto de haberse quedado en el 45 o en el 2005? ¿Se volverán a abrazar alegremente con Rojas?

martes, abril 08, 2014

Inseguridad: caminando en círculos (helicoidales)



La agenda de la seguridad (o de su carencia) irrumpe en el espacio público con la fuerza de la muerte o de la vida amenazada. Dentro de muchos años se hablará de la inseguridad como un miedo equivalente a las pestes de la edad media: profundo, difuso, incomprensible. 
El proyecto de reforma del código penal, desató nuevamente el tema (curioso esta vez no fue un crimen como en el caso Blumberg o la niña Candela) sino un proyecto que fue presentado por el diputado Sergio Massa, como una garantía de liberación para todos los presos. Bastó eso para que el tema se pusiera en la agenda nuevamente bajo el mas torpe y rudimentario de los argumentos: el Estado no hace nada, está ausente. No importa presentar que la Policía de la Provincia de Buenos Aires tiene más efectivos que el Ejercito Argentino, en estos días; que la Gendarmería cumple funciones policiales e el territorio, lo mismo que la Prefectura; que la población carcelaria aumentó en 10000 personas en los últimos seis años; que el 57% de los residentes de las cárceles no tiene condena. No importa. La opinión (¿cabría decir aquí también la sensación?) es que la política penal es sumamente persuasiva y que la propuesta lo sería aún más; y se esta en contra de las reformas, a pesar de que se critique con dureza el actual sistema penal, que ha endurecido penas ante cada "crisis de inseguridad". Hay allá a los lejos una salida mágica, donde la seguridad se restablece sin mayores esfuerzos. Los administradores del espacio público, prometen una seguridad que no pueden ofrecer, dice Bauman en alguna parte.
Mientras tanto, cada vez que el tema de la seguridad ingresa en la agenda, solo se nos ocurre como sociedad (política y civil) pedir más penas, mas armas, más policías. no importa si mayores penas son efectivas, si necesitamos mas armas o que tipo de policías tendremos. Queremos mas, porque el cuantitativismo ganó la batalla en la discusión de la inseguridad. Mientras tanto, nos enteramos que los homicidios en ocasión de robo, representan el 19% del total (ocasión que es la que se esgrime en todas estas discusiones) como puede leer en este muy buen blog. Y nos enteramos que muchos homicidios suceden en otras ocasiones, donde mas policías o armas, no traerán ninguna solución. Por eso lo peor no es que caminemos en círculos pasando una y otra vez por la estación Endurecer Penas y Comprar Armas, sino que el círculo tiene forma helicoidal: cambios de ese tipo nos llevan hacia abajo, nos descienden a instituciones sociales menos favorables a una sociedad mejor. ¿Que será de la vida de ese 57% que espera una condena y qué será en particular de los inocentes de ese grupo? ¿Qué pensará del resto de la sociedad, la familia del que murió en un ajuste de cuentas, en una venganza? ¿Tendrá acceso también a los linchamientos?
No vamos a decir nada nuevo: solo si el tema de la inseguridad se aborda desde múltiples campos, pensando centralmente en la inclusión y el desmantelamiento de redes delictivas, como ocurre en parte, ahora, con la trata de personas. Solo si se profundizan (o en algunos casos se inician) reformas en el sistema judicial, penitenciario y policial se puede esperar otro resultado de la acción punitiva del Estado. hoy una parte importante del sistema político, prefiere someterse a esa "opinión pública" que reclama soluciones urgentes, otorgándole ilusiones en lugar de políticas.

La foto de aquí

viernes, marzo 07, 2014

No explicar el escenario político por Massa, sino al revés

 
Como en los juegos de dados y senderos, de pronto de discutir un nuevo modelo de Estado, poner en cuestión, y alterar, la distribución del ingreso, rechazar el ALCA, reformar la ley de medios, y varios etcéteras, retrocedemos varios casilleros y ahora estamos juntando firmas porque queremos un código penal que prevea cadena perpetua por el robo de alfajores. ¿Sucedió sólo? ¿De dónde proviene la ola que patea la agenda y logra que diversos dirigentes políticos comiencen a pelearse por cuál propone la ley más represiva o da los mejores mensajes al mercado?

Si asumimos que esas preguntas ya son factibles de realizarse, es menos importante, o se explica de otro modo cuanto se parecen o se diferencian Sergio Massa y Daniel Scioli, pregunta que anda dando vueltas en muchos espacios del Kirchnerismo (curiosamente algunos para defender la candidatura a presidente del gobernador, otros para criticarla).

Ahora bien, ese cambio de agenda ¿es circunstancial? ¿Explica parte del resultado electoral del 2013? Tomaría algunos elementos de política local y otros de internacional, que pueden explicarlo

1. Como ya había escrito frente al resultado electoral, se generaron una serie de problemas en la economía doméstica con impacto en la vida cotidiana de muchos argentinos: el movimiento de precios constante desde el año pasado, problemas en las economías regionales, la restricción externa. Es cierto que pueden responder a distintos problemas, pero que mellan las políticas en aplicación bajo una lógica irreductible: si estamos con estas realidades, queremos otras políticas. La presidenta, en el discurso de apertura de las sesiones ordinarias del Congreso, buscó, razonablemente, convencer que las políticas aplicadas desde 2003, dieron por resultados las mejores en condiciones de vida de millones de argentinos, desde el empleo, a los servicios de luz y gas, las jubilaciones, PROCREAR, universidades nuevas, etc. Todo esto, al menos también para este humilde servidor, es cierto; el problema es que parte de la población no lo cree.  Por los motivos que fueran, la situación permite la penetración de otras agendas para atender parte de los problemas; a veces a tal punto que puede deslazar la agenda desde la distribución del ingreso hacia una ley penal más dura.

2. Saliendo del plano local, el modo en que se va resolviendo la crisis en varios países de Europa. La salida no ha generado ningún movimiento político relevante en favor de la ciudadanía y la movilización. El orden del mercado, ha sido el vector en torno del cual se acomodan y orientan las políticas. La política europea, más allá de las manifestaciones de los indignados que no se tradujeron en alianzas políticas ni electorales ni con capacidad sostenida de impacto en las políticas públicas, sigue el camino del conservadurismo y la moderación. Lo “nuevo” en todo caso, es el rebrote de extrema derecha xenófoba que vuelve a azotar al viejo contiende. Europa es hoy, quizás, la contratara de sus mayos franceses o no, revoluciones de claveles y nuevos movimientos sociales.

3. Y finalmente le punto que plantea una hipótesis sobre la que, desde luego, habrá que demostrar su falsedad o veracidad: Sudamérica vive un cambio de etapa; fin de ciclo, cierre de época; llamémoslo como quieran, pero mi impresión es que algunas orientaciones de la política van a cambiar. Y no es porque o diga el horóscopo. Fallecieron Néstor Kirchner y Hugo Chávez; Cristina Fernández no tendrá en la posibilidad de sucederla un candidato “puro y propio”; puede decirse que se jubiló Lula y Dilma enfrenta algunas amenazas electorales, además de protestas reales; Mugica es lo más a la izquierda que puede permitirse Uruguay; Correa ha tenido un serio revés electoral (a manos de una derecha que abjura de las ideologías); Maduro enfrenta una situación grave con final abierto, solo la Bolivia de Evo Morales, parece gozar de certidumbre hacia el futuro. En ese conjunto de hechos, es que la discusión respecto de si Massa y Scioli son o no lo mismo pierde sentido. Lo que ha cambiado es el clima político de la región (por las razones que mencioné y por otras también desde luego). Pero, repito mi hipótesis, es que hay una tendencia difícil de revertir. Y en ese marco aflora Massa y su discurso en el cual cada día lograr correr el mojón un poco más hacia la derecha. Ese fue el clima que arrojó el resultado electoral de 2013 y los cambios de estrategia de campaña, no lograron revertir.

¿Esto significa que nos depara un post 2015 con imágenes y políticas de los noventa? Como no es lineal el cambio, no lo será, creo, el resultado. Pero primero debería decantarse y asumir el nuevo escenario en el que estamos     

viernes, febrero 14, 2014

Política y economía hoy: explicaciones encadenadas

¿El kirchnerismo ha pegado un giro hacia alguna parte que puede ser la derecha? Esa explicación es un poco lineal y pretende comprender la política como el seguimiento de un código de procedimientos. Lo que cambió primero fueron las circunstancias, la fortuna diría Maquiavelo. Pero curiosamente, me parece, es la continuidad de otras dimensiones, lo que explica la actual situación política teñida por la palabra crisis.

En primer lugar el gobierno siente los años; que pueden acumular éxitos, pero que también hacen su trabajo de erosión. Me refiero en particular a que las demandas que el kirchenirmso logró satisfacer (y fueron muchas) son capas geológicas ya acomodadas y en parte olvidadas como etapas de demandas. Y razonablemente la sociedad pide más, muy, muy en particular los servicios públicos. Por otra parte, no olvidar que eso años se llevaron el liderazgo de Néstor Kirchner, que parece evidente se complementaba con el de Cristina Fernández. A esa situación se le suma de manera decisiva el resultado electoral de octubre: el krichnerismo perdió votos respecto de la elección de 2011. Así como también es cierto que mantuvo el lugar de primera minoría y no surge un partido de oposición que logre hacerle sombra, esos votos se fueron. Pueden volver, pero en esa coyuntura los perdió. Y muchos a manos de Sergio Massa. Y éste impulsó una agenda que desplazó el control que sobre ella había tenido el kirchnerismo hasta ahora: la devaluación que se venía impidiendo, llegó de la mano de un momento debilidad en el gobierno como resultado directo de las elecciones (y de la salud de la presidenta, un punto que sin dudas no ayudó) y la posibilidad de que la agenda pública se desplazase hacia otras políticas. En esas circunstancias el gobierno se ve “obligado” a ceder terreno y produce la devaluación. ¿Pudo haber aplicado otras políticas hace un año para no tener que enfrentarse a esa situación? Yo no lo sé, y no he leído nada contundente al respecto. Frente a un precandidato presidencial como Massa, que propone menos Estado en la economía y a la inflación y la inseguridad como temas únicos de la agenda política y encima recibe un apoyo importante en las urnas, el modelo sufre un golpe más simbólico que real, que lo termina debilitando. (Aclaro: digo más simbólico que real porque el FpV, no perdió las elecciones). El contexto mundial y regional en términos económicos claramente no le juega a favor. Lo que en conjunto implica esta pérdida en el control de la agenda, que esta semana (Miguel Bein mediante) también mostró los límites de esa pérdida. Digámoslo así: el gobierno administra la devaluación. Un consumo activo y las reservas del BCRA, le permiten hacerlo.   
Pero decía que hay elementos que no se han modificado y también explican la situación compleja o de crisis si lo prefieren. Estas cosas les suceden a los países periféricos y parece, según nos enseñan los años y las décadas, muy difícil de evitar. Un texto de Enzo Faletto de 1989, (bajar de aquí) nos lo explica con claridad, del cual (recomiendo su lectura para quienes no lo han hecho) copia un solo párrafo:

“En cuanto a sus características específicas, la particularidad
del Estado en los países latinoamericanos se vincula en medida
importante con el modo en que el capitalismo, como formación
económica y social, se establece en cada país. Esto significa tener
en cuenta tanto la forma de su implantación como “modo de
producción”, como el tipo de relaciones sociales a que da lugar
en el conjunto de la sociedad. Pero la implantación del capitalismo,
fundamentalmente en el caso latinoamericano, no puede
desatender las relaciones que se establecen con el capitalismo
internacional, que debe considerarse hegemónico.”

Desde luego la arena política local no es un juego anulado, y la primera parte de este post quiere dar cuenta de ese juego. Pero no agotaría la cuestión a esas tensiones. (Y de paso, agregaría que andamos necesitando un Faletto del siglo XXI).

Antes que giro a la derecha, me parece más claro reconcoer la tensión de una agenda. Su resolución y el modo en que el gobierno pueda conducir políticamente esta situación, impactará en el camino que recorreremso camino al 2015 y su proyección.

lunes, febrero 03, 2014

Jóvenes en cargos públicos

A raíz de una columna en La Nación (ver aquí) el Diario Tiempo Argentino me pidió otra columna sobre la participación de los jóvenes en la política y en la ocupación de cargos públicos. Así empieza:

A los Jóvenes de Ayer

Hacia fines de los '70, un grupo de cantantes de tango hizo declaraciones criticando al rock nacional por su música, por no continuar las tradiciones del tango, y algunas cosas más. Charly García, con su grupo Serú Girán, compuso un tema, cuyo título encabeza esta columna, tomando la cuestión en broma, achacándoles ciertas manías, y acompañando la letra con una música que es casi un resumen de lo mejor de las tradiciones locales. 


El resto de la columna aquí

domingo, enero 26, 2014

A ver, hacele un FODA al gobierno

Pongamos noventosos, pero solo en esta temática. Recordaran ustedes el mentado FODA: Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas; en conjunto este esquema metodológico de análisis de situaciones, buscaba brindar una panorama general sobre la situación interna y externa de una institución, grupo o lo que fuera.  Como ya nadie habla de este jueguito, aquí lo reflotamos. 
Empecemos de abajo. El gobierno enfrenta una amenaza clara, hecha pública y en ocasiones sobrevaluada, y es en términos generales que no pueda controlar las variables económicas en particular, el dolar y la inflación. La amenaza hoy está puesta sobre la mesa. Esta situación que si uno mira el conjunto de la economía no parece de la gravedad con la que se presenta en los medios (diría mas en los medios que en la oposición), es decir la restricción en el sector externo, no se traduce en crisis en el nivel de empleo y consumo (ver detalle en este muy buen post: http://yaesta.blogspot.com.ar/2014/01/querran-responder-con-el-bolsillo-pero.html?m=1). Sin embargo, la amenaza cobra otro vuelo no por la situación económica, sino por algunas debilidades políticas,fruto de las elecciones de octubre pasado. La pérdida de votos que tuvo el FPV, aun siendo la primera minoría a nivel nacional y de hecho el único espacio político con alcance nacional, cambió el clima político, en primer lugar al dejar en claro que CFK no irá por otro mandato (por otro lado yo creo que eso no iba a suceder) y además por el triunfo en la Provincia de Buenos Aires de Sergio Massa. Aun cuando este triunfo es acotado a un solo distrito, le dio una nueva imagen al discurso que reflota otro modelo económico; es una matriz peronista de las propuestas de Macri, cuya incapacidad para crecer políticamente parecen ya definitivas. Massa ha expuesto su rostro de ganador, y le ha dicho de manera muy clara a los empresarios, que él está dispuesto a garantizarles lo que piden, menos retenciones por caso, pero también menos Estado, si es lo que quieren. Esa promesa flotando en el aire (por ahora es solo eso) seduce los oídos de nuestros empresarios que solo quieren Estado para los subsidios y la seguridad. AL haber obtenido votos en toda la pirámide social, Massa, puede además entusiasmar a al clase media, diciendo que terminará con la inseguridad, la inflación y logrará que Independiente vuelva a primera. (broma cruel que no podía negarme a realizar). 
Este escenario está. Es mas o menos claro, y marca como lo político es un dato central de al situación actual, mas que lo económico diría. 
Pero hay oportunidades y fortalezas.  La primera: la devaluación de alrededor del 60% en 8 meses, también logrará que sectores de la economía ganen en competitividad, pro caso las economías regionales. Es cierto que depreciar el peso, no es una buena noticia para los asalariados, pero si el gobierno logra hacer una transición controlada al nuevo esquema, el reacomodamiento no tiene que implicar un impacto mayor. ¿Fortalezas? EL gobierno y por tanto el FPV, tienen aun poder político, algo de lo que carecía Alfonsín en 1989 e incluso Duhalde en 2002 (o si quieren Isabel en 1975). SI la crisis tiene un notable componente político, (las expectativas generadas por un cambio en 2015) que el gobierno mantenga la iniciativa y logre disciplinar actores será un punto clave para pensar lo que va a suceder en las próximas semanas. EL cielo no se llenó de garrochas como profetizaba alguien por allí. El FPV no ha tenido fisuras post electorales y son mas de dos los que quieren ser candidatos a presidentes representando al kirchnerismo. Ese poder, es el capital central para pensar que la actual etapa puede ser conducida desde diferentes modos. Que los economistas que demandaban el fin de la política de restricción a la compra de dólares, minimicen los cambios que rigen desde el lunes 27/01, habla de ese uso del poder político para conducir la situación. 
Solo resta ver cómo se comportarán los actores, frente a un gobierno que sede políticas para retener un modelo.

domingo, diciembre 22, 2013

¿El regreso del dosmiltressismo?

Desde las elecciones de octubre, los discursos políticos opositores, con mayor énfasis los que provienen de la prensa, el kirchnerismo avanza decididamente hacia su extinción. Ya nada podrá detener ese colapso inminente, ni la operación de la presidenta, ni los cambios en el gabinete. Los políticos de la oposición navegan en el mar de las posibilidades y no quiere, la mayoría, embarcarse en la lectura optimista de los diarios, que ya le cuentan las horas al gobierno. Hablan entre ellos, son renuentes a colaborar con el oficialismo porque creen ver ese horizonte de retiro, pero su olfato, su experiencia, los llama a ser mas moderados. Para que el horizonte de les aclare, los principales medios opositores comienzan a publicar columnas e informes sobre los desastroso que es la intervención del Estado en la economía, la necesidad de un gasto público eficiente y acotado y uno no sabe si se equivocó y tomó sin querer un diario de 1988. Al ver que la misma nota está en internet y la web no existía en aquel año, se preocupa. Y mucho.
 
El kirchnerismo no está llamado por la historia a cumplir una misión. En el 2015 puede perder, puede ganar o puede que pase un combo de ambas cosas. El problema es que los que ya le dan partida de defunción, luego se sorprenden cuando ensaya algún cambio sorpresivo y entonces hablan de "jugadas" o "maniobras". La prudencia debería enseñarles algo.
 
Y mientras ¿Qué hace el gobierno? Sin dudas las expectativas siguen puestas en la presidenta. Para ello Cristina Fernández ha tomado una decisión que las oposiciones aun no se atreven a interpretar: se ha corrido de la escena. Aparece lo justo, se presenta para validar decisiones, tomar la jura de ministros, entregarle el sable a Milani. Poco más que eso. Imagino, que mediará los tiempos necesarios para recuperarse de la intervención quirúrgica, y también desde luego, medir los pasos luego de las elecciones de octubre. Por ahora lo que ha hecho, como primera lectura post electoral, es ampliar su base de apoyo: con el ingreso de Jorge Capitanich, los gobernadores por primera vez en 10 años de kirchnerismo, han hecho pie en la Jefatura de Gabinete. Por ahora es eso, y desde luego no es poco. Pero los movimientos no han sido uniformes, en el sentido de seguir un único patrón, y ha puesto a Kicillof en el Ministerio de Economía y a Fábrega en el BCRA; y ha buscado a su vez, no dejar huérfanos a los desplazados. Desde luego los cambios han venido acompañados de algunas medidas vinculadas, por ejemplo a los subsidios. Y quizás haya novedades en el ámbito agropecuario respecto de algunas demandas.
 
A esto yo, si me permiten, lo quiero llamar dosmiltressismo. Este es el modo de leer un resultado electoral no favorable en varios distritos para el oficialismo, y antes que salir a decir "¡¡perdimos, perdimos!!", como imploraban ridículamente algunos periodistas, el gobierno sale a reconstruir, pero mas o menos con los mismos actores; la reconfiguración de su sostén político es en todo caso dándole nuevo lugar al 2° y al 3° círculo (si el 1° era el kirchnerista puro, los otros dos provenían de otras tradiciones peronistas). Por lo pronto el anunciado a gritos saltos con garrocha hacia el massismo, no se produjo: gobernadores, intendentes y legisladores, siguen hablando de su pertenencia la kirchnerismo y del liderazgo de la presidenta.
 
Si la apuesta resulta bien, esto es si logra recomponer políticamente el espacio tras su liderazgo y a la vez resolver los picos mas complejos de la cuestión económica, Cristina Fernández tendrá un rol central de cara al 2015, en el modo en que el devenir irá presentando para pensar la sucesión presidencial.     

martes, diciembre 10, 2013

Democracia: palabras presidenciales

Lo que sigue, iba a ser el prólogo de un libro que no se publicó. En él se reproducían los discursos de asunción de Raúl Alfonsín, de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández de Kirchner.


Los discursos no son sólo palabras que enumeran propuestas; explican también un conjunto de acciones, y emiten un enunciado: cuando se trata de palabras en un contexto político de semejante envergadura, y un discurso presidencial siempre lo es, está condensando un clima político de época. Algunas frases, un gesto, ciertos aplausos pueden permanecer en la memoria colectiva por décadas. Ese impacto, sucede cuando las palabras dichas, los temas tratados, los actores reconocidos, coinciden con lo que recorre a la sociedad en su conjunto. Ese recorrido nunca es en una sola dirección, ni contiene una agenda cerrada y equilibrada. Pero un discurso presidencial que inaugura un mandato es capaz de contener en su interior las propuestas propias de quien está detrás de esas palabras, y al mismo tiempo todas las expectativas que la sociedad deposita en ese mensaje.

De allí que los discursos de asunción presidencial conciten tanta atención y quede luego como una marca, una referencia sobre la cual contrastar la gestión presidencial que desde allí se emprenderá.

Este libro nos presenta tres discursos presidenciales de la democracia reciente: los de Raúl Alfonsín, Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, en orden cronológico. Tres discursos que precedieron sendas presidencias las cuales marcaron una época y consolidaron el camino de la democracia en estos 30 años. Con los matices que cada caso implicó, se trata de líderes políticos que plantearon el ejercicio del gobierno como un espacio de representación popular y por lo tanto buscando poner en el centro de las tensiones propias del poder a la política; esa primacía de la política significaba que ella se convirtiera en una herramienta de transformación, sostenida en la representación que se portaba. 

Pero como decía, los matices no son un dato menor. Raúl Ricardo Alfonsín llegó a la presidencia luego de obtener casi el 52% de los votos, en una elección histórica ya que la Unión Cívica Radical pudo derrotar por primera vez al peronismo (en elecciones libres y sin proscripciones). El dirigente de la UCR asumió en el fin del largo y trágico ciclo de tutela del partido militar sobre la democracia; pero ese agotamiento lo sabemos hoy; en esos días de fiesta y euforia por la democracia recuperada, el temor a la sombra militar presente en la política, buscando condicionar la autonomía y la autoridad del gobierno electo por el pueblo, marcó a fuego su gestión, mucho más de lo que el mismo Alfonsín hubiese querido. Ese gobierno se inscribió al interior de un proceso que abarcó a toda la región y que fue definido como la transición hacia la democracia. Lo que se convirtió en un rico debate en toda Sudamérica, marcaba sin nombrarlo el punto de partida (las dictaduras) pero no especificaba en dónde debíamos hallar el de llegada. ¿Cuál democracia? Fue la pregunta implícita que inauguró el nuevo ciclo que, para el bien de las sociedades de la región, vino a instalarse. El presidente Raúl Alfonsín presentó una posibilidad en esa búsqueda señalando en el respeto a los procedimientos como la llave que podía conducir hacia a un nuevo horizonte político para el país. Decía: “En la vida democrática, los ciudadanos tendrán la tranquilidad que necesitan. La democracia es previsible, y esa previsibilidad indica la existencia de un orden mucho más profundo que aquél asentado sobre el miedo o el silencio de los ciudadanos”. Las reglas de la democracia son presentadas como la única opción posible para garantizar una vida en paz y el mejoramiento del conjunto de la sociedad. De hecho podría decirse que durante su presidencia, aun con una crisis económica que comenzó a salirse de control, lo político ocupó el centro de la escena en favor de finalizar una transición que nos asegurara elecciones libres y regulares, luego de tantos años de interrupciones militares y proscripciones. La crisis señalada, sin embargo, manifestó un límite que no había logrado atravesarse: la capacidad del poder económico para imponer una agenda por encima de las instituciones de la democracia. 


Tal vez lo años puedan explicarnos en profundidad la transformación del contexto en el que Néstor Carlos Kirchner asumió la presidencia el 25 de mayo de 2003. El cambio más evidente es que los militares ya no constituían una amenaza al poder civil. Pero, sin embargo, permanece una continuidad que en los ’80 no había sido suficientemente sopesada: los condicionamientos que impone el poder económico. Luego de la década del ’90, el neoliberalismo dejaba como herencia un país devastado por la pobreza y un Estado desarmado en sus capacidades de orientación sobre la economía y la sociedad. A tal punto que lo político había llegado a pensarse como un “ruido” sobre el mercado que debía fluir “en libertad” para garantizar la expansión capitalista. La asunción de Kirchner planteó ya en sus inicios la recentralización de la política. Ciertamente no era la única opción a la vista ya que no pocos sectores propugnaban una profundización neoliberal. Pero no fue lo que sucedió: el giro político que imprimió su gestión, cuya génesis podemos descubrir en el discurso que aquí se presenta, significó el acceso del conjunto de los actores políticos que en ese momento ocupaban el espacio público y fueron avanzando desde la periferia hacia el centro: partidos, sindicatos, movimientos de protesta, economías regionales, el sector productivo. En ese contexto, Néstor Kirchner es a la vez productor y fruto de nuevos vientos políticos en la región. De las “relaciones carnales” al derrumbe del ALCA, fruto de una articulación inédita entre presidentes de un grupo de países que marca un nuevo horizonte. Palabras de aquel día, conectaban con estas premisas: “Me sumé a las luchas políticas creyendo en valores y convicciones a los que no pienso dejar en la puerta de entrada de la Casa Rosada. No creo en el axioma de que cuando se gobierna se cambia convicción por pragmatismo”.

           
Ese quiebre producido en el 2003, generó un renovado espacio político y una continuidad en la orientación. Cristina Fernández de Kirchner fue sucesivamente electa Presidenta de la Nación en los años 2007 y 2011. Como era de esperarse a medida que el Estado nacional comenzó a intervenir en la economía de modo más decidido, recuperando la posibilidad de contrabalancear la dinámica propia del mercado, la tensión y los conflictos comenzaron a crecer.  Si los primeros años del siglo, fueron de expectativa y de apoyo para la salida de la etapa más profunda de la crisis, lo que comenzó a suceder después tomó otra tonalidad. Algunos sectores, algunos de los cuales habían pasado por momentos críticos desde finales de los ’90, y otros que en cambio nunca conocieron esa cara de la moneda, resistieron con distintos argumentos las políticas emanadas desde el gobierno. Toda regulación comenzó a señalarse como limitación a la libertad, a pesar de la legitimidad de los procedimientos con que esas normas se sancionaban, marcando un curso hacia la necesaria nueva institucionalidad que implicaba la ampliación de derechos. Vuelve un ciclo que la política argentina conoció por etapas: aquella que se genera cuando la acción del Estado busca limitar esos poderes, en especial económicos, que atraviesan la sociedad y son renuentes al control del Estado. Sin embargo, a pesar de esa tensión, el apoyo mayoritario a esas políticas ha sido contundente. Me quedo con esta frase del discurso de la presidenta, como síntesis de esa tensión: “Creo también que no solo las instituciones del Estado en sus tres poderes deben abordar la reconstrucción de este nuestro país, creo que también otros estamentos de la sociedad, empresariales, dirigenciales, medios de comunicación deben saber que el hecho de no integrar el espacio público gubernamental, no los exime también de la tarea y de la responsabilidad que a cada uno de aquellos argentinos que tiene un poco más de poder, bastante más poder -diría yo- que el resto de los ciudadanos, tienen también obligación moral de construir un país distinto”.
            Tenemos aquí las palabras presidenciales. Conceptos, imágenes, ideas, propuestas, juicios sobre el rumbo del país e incluso parábolas de políticas que se plasmaron en la acción de gobierno. Los releemos ya como parte de nuestra historia que nos deja en este presente. Son, así, un relato sobre la consolidación y profundización de la democracia.
Plaza de Mayo. Foto propia

jueves, octubre 31, 2013

A esto me refería


Días antes de las elecciones dije en alguna parte: "El FPV va a ser derrotado en varios distritos, aunque siga siendo la primera fuerza nacional. Ese es un dato que no podrá ser omitido. Sin embargo a partir del 28 de octubre no habrá nuevas elecciones hasta 2015 y dado que las oposiciones que ganaron obtuvieron victorias distritales, en algunos casos en un solo distrito como el PRO, el FR o el PS, les será complejo mantener el protagonismo, ya que no es tan sencillo generar hechos políticos de relevancia no siendo gobierno nacional y sin control de ninguna de las dos cámaras del Congreso". 

El fallo sobre la constitucionalidad de la ley de servicios audivisuales, le devolvió el protagonismo al kirchnerismo, en unos pocos minutos. El día martes, salvo las previsibles denuncias de la diputada Elisa Carrió, el resto de la oposición quedó muda, sin saber exactamente qué hacer o decir. Hoy La Nación para colocar a Massa nuevamente en la esfera pública, presenta una nota sobre la discusión en torno de la autoría del logo del tigrense. Majul intenta contribuir con lo suyo. Pero mientras escribo estas líneas ve una TV donde llevan horas hablando de la ley de medios. Y cuando lo de esta ley pierda peso en la escena pública, el gobierno nacional podrá desplegar otros recursos de políticas públicas para seguir en el centro del ring. 
El resultado del domingo, no cambió. La administración política de ese resultado, es lo que está en juego ahora, y el FPV logró pegar la primera gran piña. 

Mago. Foto propia

lunes, octubre 28, 2013

Foto, texto y contexto




"Tanto la emisión como la recepción del mensaje dependen de una sociología: se trata de estudiar grupos humanos, de definir móviles, actitudes y de intentar relacionar el comportamiento de esos grupos con la sociedad total de la que forman parte. Pero para el mensaje en sí, el método debe ser diferente: cualquiera sea el origen y el destino del mensaje, la fotografía no es tan sólo un producto o una vía, sino también un objeto dotado de una autonomía estructural. Sin pretender en lo más mínimo separar este objeto de su uso, es necesario prever en este caso un método particular, anterior al análisis sociológico mismo, y que no puede ser sino el análisis inmanente de esa estructura original que es una fotografía."


Roland Barthes
El mensaje fotográfico
1961

viernes, octubre 25, 2013

¿A quién vas a votar?


En la biblioteca de mi viejo había un libro, debe estar en alguna parte de la casa aún, que se llamaba Los Motivos del Voto; lo miré alguna vez y recuerdo que, americano el autor, trazaba hipótesis racionalistas y matemáticas, para poder descifrar los proceso mediante los cuales una persona terminaba decidiendo su preferencia, como les gusta decir por allí. 
Creo, de onda, que eso no sirve para mucho. Es muy complejo comprender el modo en que se dan esos proceso en los cuales terminamos optando por alguna de las ofertas o por ninguna. Uno creería que los hechos juegan un rol siempre central y no. Conozco una persona, docente de nivel primario, cargo titular, tiene dos cargos, vive sola, sus hijos ya son grandes. Pudo ahorrar en los últimos 5 años y comprarse un terreno. Hace unos meses se anotó en el plan PRO.CRE.AR. Salió sorteada. Empezó su casa; en unos meses más se muda. Odia al kirchnerismo; cree que son lo peor y que nunca la ayudaron. Vota, creo a los radicales y GEN, en provincia de Buenos Aires. 
Y está otra persona, la cual no tienen un nivel de vida económico, muy de acuerdo con sus posibilidades o expectativas; mirando su trayectoria laboral y de estudios podría tener un mejor pasar del que tiene, y vota al oficialismo (nacional, al kirchnerismo) en la CABA. Y así nos podemos pasar la noche. 

Weber no creía en las acciones colectivas, sino en la acción de muchos en un mismo sentido, pero que cada uno desarrollaba su propio proceso de decisión. Marx, pensaba que si una persona optaba sólo por aquello que lo beneficiaría materialmente de acuerdo a ala clase que pertenecía si estaba desarrollada una conciencia de pertenencia a esa clase; si votaba o apoyaba acciones contra sus propios intereses, en realidad era llevado por la "falsa conciencia" (la vuelta más mística que se le puede conocer a Marx). Y escuchando explicaciones de este tipo nos podemos pasar lo que queda del año. 

Porque aceptar el voto del otro como una decisión racional, es parte de ese pacto democrático que nos dimos para impedir cosas peores. Lo aceptamos, aun cuando nos parecen absolutamente irracionales algunas elecciones políticas; cuando al oír una opción electoral, nuestra pregunta está cargada de incomprensión e interrogamos como si no hubiésemos oído bien ¿a quién???. Por eso la máxima "el pueblo nunca se equivoca" en realidad no remite a una cuestión de verdadero/falso, como si la opción de la mayoría o de la primera minoría representara una opción por la verdad histórica, sino que esa opción es inapelable: nadie puede señalar como equivocada a esa decisión y en nombre de una legitimidad superior, impugnarla. Porque, por lo motivos que fueran (falta de información, evaluaciones superficiales, odios, amores) a veces las decisiones electorales pueden acarrear consecuencias que el mismo elector ignora. Y esa es a parte menos divertida de lo inapelable de la soberanía popular.    


Vajilla en el Museo Palacio San José, Entre Ríos. Foto propia

miércoles, octubre 09, 2013

Comiéndonos a Boudou


Era más que previsible. Ninguno de los partidos y políticos de oposición, ni los medios de comunicación, iban a atacar directamente a Cristina Fernández. Con el dolor la salud y la vida no se jode. Clarín ayer parecía de un oficialismo conmovedor si lo limitábamos a CFK. No, desde luego y por eso el objetivo fue el vicepresidente Amado Boudou. Y este post es muy breve para señalar que los ataques seguirán y seguramente se incrementarán en la semana. Es la herramienta mas sencilla que tienen para esmerilar al gobierno, y acaso imaginar que pueden arrancarle alguna concesión en materia de política económica. De manera que aquellos que apoyan al gobierno, pero no son entusiastas a la figura del vicepresidente, deberían sopesar la situación. Han encontrado en un hecho fortuito, la salud de la presidenta, una oportunidad importante y dudo que la desaprovechen, abonando ¿una supuesta debilidad de CFK y fomentan la imagen de descomposición y rupturas internas debido principalmente a que la presidenta habría perdido su liderazgo. La foto de los principales miembros del gabinete y referentes del FPV (Dominguez, Scioli, Abal Medina, Randazo, Zanini, etc.), junto a Boudou, es una foto que debería repetirse hasta que CFK se recupere.  

Para agregar un poco de color (negro en este caso) el FAP, recurre a estrategias de la Revolución Libertadora, como para recuperar lo mejor de la historia argentina. 

domingo, septiembre 29, 2013

¿Y de todo esto que va a quedar?



Sabemos que pasaron mucho más que las PASO. De unas PASO que en general son mas bien una primera vuelta electoral y ahora vamos a una especie de ballotage con el resultado mas o menos previsible. El dato más relevante es desde luego la derrota que sufrirá el kirchnerismo en PBA. y el dato que no hay que olvidar es que aún seguirá siendo la primera fuerza nacional. Las esperanzas radicales de un milagroso efecto dominó que habría nacido en Corrientes, pueden alimentarles esas esperanzas algo fantasiosas, que a veces todos nosotros con la política. 
En esas ilusiones está la que hoy tiene el establishment, la derecha, el conservadurismo y algunos mas con Sergio Massa. al sensación que tienen es que es hoy una alternativa de poder, quizás más de lo que prometía De Narvaez en 2009. Pero la memoria suele ser segmentada en todo y si yo fuese alguno de ellos, no sería tan complaciente con las propias expectativas. Massa prepara prepara un polo de poder con vistas al 2015 de la mano de todo el peronismo no kirchnerista, con los argumentos del peligro del crecimiento estatal, el consenso, el horror del gasto público, la inseguridad y darle el manejo de la economía a los que saben. Por ahora intensiones, aunque parezca que todo está definido y el camino hacia el 2015, para ellos, sólo está plagado de flores. 

Y en realidad es sobre eso sobre eso que quería escribir. En realidad lo que estoy escuchando por allí, es que la certeza sobre un seguro triunfo de esa coalición para el 2015 es irremediable. Que el kirchnerismo ya cumplió su ciclo, que todo muy lindo, pero que ya está. Que hay que pensar en nuevos horizontes. Ahora, lo escucho ahora sin llegar todavía al resultado definitivo. Algunos me parece que nunca les toco estar aunque sea un ratito, en la mala, no te digo en el desierto menemista, porque al primer viento, ya bajan la estantería. Y no se trata de una cuestión de lealtad ciega al kirchnerismo, sino de como se plantean hacer política y para que. Visiones estratégicas de muy corto alcance, están ganando los ánimos de algunos. 

La otra cara de esta moneda, es de quienes, queriendo, no encuentran una salida. "¿Van a ganar estos y todo lo que se hizo? ¿No va a quedar nada? Nace la semilla de que los cambios operados en la década (si usted cree que no hubo cambios en favor de una mejor democracia en estos últimos años, se equivocó de blog) pueden perderse uno a uno, y que con una alianza conservadora, volverá la política de lo posible la importancia de dar señales a los mercados. Y en este caso también, vale no apostar al mecanismo de la historia. La política y sus actores seguirá siempre allí, y el conflicto y sus instancias definirán todas las posibilidades. Todas, las que no nos gustas y las que sí. 
Por eso ya que vivimos repitiendo que la ciencia política no se dedica a adivinar el futuro, no estaría mal ejercerlo de vez en cuando.

Sube y baja. Foto propia

martes, septiembre 10, 2013

Clima


La referencia es inversamente proporcional. En este momento en la Ciudad de Buenos Aires, la temperatura es de 34°. En un par de días bajará a menos de la mitad, como hace unos días atrás. Lo que genera nuestro asombro y fastidio por la incertidumbre y salimos de nuestras casas muy o poco abrigados.
En política, en cambio, los climas no cambian tan fácilmente. En 2010 el kirchnerismo  empezó a remontar una colina que lo llevó hasta el 54%. En el medio se dijo y se lo acusó de casi todos los males del universo, y el resultado fue esa aplastante victoria, inédita en 30 años a de democracia.
El Frente Renovador de Sergio Massa, obtuvo este 35% en la PASO en la Provincia de Buenos Aires, y las encuestas ya le arriesgan algunos puntos más para octubre. También a Insaurralde, pero claro, como en la carrera de la tortuga y Aquiles, el que está adelante, por poco que avance, no pierde esa posición.
Cuando el clima político se instala no hay sensación térmica que lo modifique. Massa podría ser sorprendido repartiendo droga en un jardín de infantes mientras llama a tomar las armas, que la intención de voto, se disminuirá unas décimas.
Había un par de temas dando vueltas, que el gobierno atendía pero no en la frecuencia que ese sector social quería, y Massa se lo pudo apropiar. No hay desde luego en sus propuestas, atisbos de soluciones al tema de la inflación o la inseguridad. Hay proclamas, indignaciones, pero eso le alcanza para quedar arriba. Mientras el gobierno acepta el desafío y comienza a introducir cambios pensando más, me parece, en 2015 que en octubre, desarrolla una campaña electoral fuerte pero no desesperada, se perderá por ese margen y se abrirá otra discusión para 2015.
Mientras la cuestión fundamental es el molde de la agenda. Como cualquier candidato Massa agitó frases electorales, pero sin dudas “terminar con el excesivo poder del Estado” puede tener consecuencias más allá que los aplausos. Es la cuestión de la agenda que verdaderamente puede estar detrás de este clima. Los empresarios comenzaron a expresarse públicamente con mayor vehemencia sobre la agenda que pretenden. Esperan que Massa, ante el evidente derrotero de Macri, sea el que represente esa agenda. ¿Es esa la intención de Massa? ¿Lo asumirá por pragmatismo electoral? El clima político, distendido por los resultados electorales y medidas de gobierno ¿no se moverá algunos grados? Este es un blog de preguntas.

Foto propia. Un pedazo de tierra en algún lugar de la llanura