Como era de esperarse, el envío del proyecto de ley
para la expropiación de YPF ha generado una verdadera conmoción en el sistema
político. No es para menos: no sólo se trata de la empresa petrolera más grande
que funciona en la Argentina y que por tanto, controla la mayor parte de la
extracción, refinamiento y distribución de combustibles en el país, sino que
además (y acaso por ello) YPF tiene un enorme peso simbólico en la política
nacional. La UCR y un grupo de militares se cruzan en su fundación en el primer
gobierno de H. Yrigoyen. Los conservadores de los '30 la continuaron y durante
el peronismo, con el salto en la industria, fue parte clave de esa política. A
partir de “la Libertadora” comenzaron los vaivenes con el ingreso de las
petroleras privadas de la mano de A. Frondizi y su retiro por A. Illia. El
avance del neoliberalismo desde la dictadura militar fue cambiándole el perfil.
Aunque se mantuvo en la órbita estatal, en el gobierno de Alfonsín se habilitó
la inclusión de capitales privados; sin embargo la transformación vino con Menem
y su privatización total en 1999. El kirchnerismo primero hizo ingresar a otros
capitales privados, esta vez de origen local; ahora retoma la política de
control estatal a través de la expropiación. Ningún actor político nacional, de
relevancia, ha estado ausente en la historia de YPF. En ocasiones estos hechos
y acciones específicas, son mucho más útiles para ilustrar el campo político
argentina que simplificaciones de izquierda y derecha. Por eso también la
discusión se extiende a los movimientos sociales, los sindicatos y los
intelectuales. En estos últimos abundan los apoyos a que el Estado controle los
recursos naturales y “estarían a favor” de la medida, sino fuera por quien la
lleva adelante. Da la impresión que para estos intelectuales existe un país,
por fuera del real, en el cual sus ideas, mágicamente, se convierten en hechos
reales; los actores y los procesos históricos, no son más que meros detalles.
El día martes se produjeron en el Congreso, durante
un plenario de comisiones, los previsibles cruces entre los interventores de
YPF, J. De Vido y A. Kicillof y los senadores de la oposición. Hubo, con todo,
discusiones interesantes sobre federalismo y el funcionamiento y organización
futura de la empresa. Como lo son todos los temas nodales, el peso simbólico y
estratégico de YPF, se reflejó en la acalorada discusión.
Pero más allá de esa circunstancia están las
posiciones de los partidos. El radicalismo ha criticado duramente aspectos de
la política petrolera del gobierno, especialmente mirando hacia atrás, pero
rápidamente ha expresado su voluntad de apoyar el proyecto. Digamos que por su
propia historia le imponía esa voluntad. El socialismo liderado por H. Binner
se ha expresado en el mismo sentido. C. Lozano, dijo apoyar la medida, aunque
las críticas que realizó no dilucidan si votará a favor. De igual manera se
expresó F. Solanas. Por otra parte, se descuenta el apoyo del MPN, el partido
que gobierna desde 1983, una de las provincias petroleras. Estamos hablando de
partidos o frentes con experiencia de gobierno o vinculados a la producción de petróleo.
¿Quiénes expresan hasta ahora la oposición? El PRO y la CC. M. Macri tuvo que
salir a dar una conferencia de prensa, a sabiendas de la ausencia de
representantes propios en el Senado; debía evitar la invisibilidad. La CC,
contó con la recorrida de su líder, E. Carrió por casi todos los programas
políticos televisivos repitiendo su conocido argumento: todo está en manos de
la mafia. En eso Macri ha sido más consecuente y planteó objeciones ideológicas:
el mercado no debe ser perturbado por el Estado y realizó una defensa del laissez
faire, aunque salpicado por guionados sentimientos familiares.
En resumen: los partidos que están construidos e
imbricados en la historia nacional y han participado activamente de ella, han
expresado, con las reservas de cada uno, su apoyo a la expropiación de YPF en
favor del Estado. La oposición proviene de quienes o bien están en el umbral de
la política nacional, o sólo pueden arribarla como opinión y denuncia perpetua. Es decir no están en la historia
5 comentarios:
Sería interesante que mencionaras a qué intelectuales te referís, porque no me doy cuenta. Salvo la mención explícita a Macri y Carrió todos los demás políticos que mencionás apoyan la "estatización". Sin embargo parece que estuvieras peleando contra un colectivo que tiene izquiera y derecha y que simplifica las cosas, pero no se alcanza a entender quién es.
Me cuesta entender ese discurso "combativo" que siempre parece referir en tono irónico a un adversario anónimo incluso cuando todos están de acuerdo.
Tal vez al ir poniéndose viejo uno se pone más intolerante. Si todos apoyan, ¿a quién estás criticando?.
Ahá... es una lástima que no se mencione el incidente de la "California" durante el primer peronismo.
La entrega en aquel momento de 4.5 millones de hectáreas de la Patagónia al interés extranjero a manos de Perón en persona no debería ser una antecedente que se pasa por alto para describir la relación del peronismo con el auténtico interés nacional.
Dotorrrrr.... ¡ esta mujer ! Tiene el tupé de expropiar las accciones de Repsol, con lo bien que siempre trabajaron las empresas españolas en nuestro país. Encima hoy están entregando chapas y materiales de construcción en la Villa Lynch de Bernal Oeste ( semi arrasada por el temporal ). Súmele que mandaron camiones sanitarios con especialistas de todas las áreas, vacunando y entregando hasta anteojos a los niños y adolescentes estudiantes. Encima como Edesur no podía con toda la red de electricidad que se vino abajo, Obras Públicas instaló una red provisoria.¡Esta mujer!
Dany Turco
Anónimo: soy combativo? ja gracias por la novedad. Sobre lso intelectuales podes leer el post anterior. La intención de la nota, justamente, es sostener que se oponen los partidos uqe no tienen ni trayectoria ni incidencia en el orden nacional (La CC y el PRO por caso). No critico a nadie, doy mi punto de vista.
Acevedo: eso sucedió efectivamente. POero en un contexto donde el Estado nacional tenía una altísima incidencia en la planificaicón de la eocnomía, algo muy distitno al ingreso de Alsogaray con Frondizi.
Turco: Esa mujer!!!!!
Coincidiendo con Anónimo, me parece que hay que discutir (y bien a fondo) el concepto de intelectual. Lamentablemente, ser excéntrico y tener posiciones políticamente incorrectas son avaladas porque, como los artistas, "nos ayudan a pensar". Siempre crei que intelectual era el que podia corregir o enmendar errores, el que va más allá, "el que lee adentro", como dice su etimología. Me parece que no hay que confundir a acádemicos y lobbistas con afán de protagonismo a tan precioso calificativo.
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