Existen muchos espacios
institucionales o sociales simplemente, para lo que se dice “hacer
política". De todos ellos desde luego las instancias de gobierno,
cualquiera de los tres poderes del Estado, son sin duda los que producen mayor
impacto (Remarco lo de tres poderes). Y tampoco es muy difícil de asegurar que
el Poder Ejecutivo es el espacio con mayor visibilidad y herramientas institucionales
y de las otras, para poder plasmar políticas e impactar en la vida cotidiana y
en el rumbo general de un país. De allí que hacer política de la oposición es fácil
en el nivel discursivo (hago eso me opongo q todo o casi los que haga el gobierno)
pero es más difícil hacer política diferenciándola del mero discurso. Eso
sucedió sierre y cualquier latitud (iba a decir “acá y en la China, pero justo
allí no con su partido único).
Por eso mientras son oposición
los partidos nacional, juegan las cartas que tienen: sus legisladores, sus gobernaciones
so intendencias y desde allí buscan ganar visibilidad, limitar al gobierno
nacional y presentarse como alternativa.
Entre nosotros, la oposición enfrenta
un escenario difícil porque gobierna en algunas pocas provincias, en la CABA y
tienen un bloque importante en el Congreso. El problema es que se trata de
partidos distintos: el PRO que gobierna la Capital Federal, no tiene peso en el
Congreso donde si lo tienen la UCR. El FAP que gobierna una provincia grande,
es moderado aún en ambas cámaras. Por dónde se la mire la ecuación tiene sus
complicaciones.
Ante esta situación, la oposición
opta por subirse a otras agendas que al menso tienen impacto en los medios de
comunicación (muchas veces porque son las agendas de los mismos medios). Con sólo
horas de diferencia, esa agenda sufrió dos golpes: el juez Alfonso avaló la
constitucionalidad de los artículos 45 y 161 de la Ley de Servicios Audiovisuales
y el Tribunal de Mar, determinó que la Fragata es buque de Guerra y debe ser
liberado. No es necesario recordar los cuestionamientos a al Ley de Medios de
casi todo el arco opositor y los programas de TV visitados, para justificar el
rechazo a la ley en nombre de la libertad de prensa. (Que no fue nunca el punto
en cuestión debatido en la justicia). No se olvidará tampoco que algunos
opositores propusieron hacer una colecta par pagarle a los fondos buitres de
manera que liberaran a la fragata Libertad. Acaso el aliento al 8N, tuvo también
mucho de estas cuestiones.
En fin, la cosa es, me parece,
que la oposición ante la dificultad creativa de hacer política, se resigna sólo
a hablar, en una constelación de temas, que no parecen ser los que conectan con
la construcción de una alternativa política al Kirchnerismo. Y cuando finalmente
aquello que parecía es stalinismo es avalado por al justicia y la Fragata pone
velas para su puerto, la construcción generada se vuela, como las palabras.
1 comentario:
Dotorrr... ¿Y las 20 sanatas... digo: ideas de Binner?
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