Recuerdo hace algunos años, una reseña de Luis Alberto Romero sobre el libro Argentinos de Jorge Lanata. Lo destruía sin cortapiza. No había ningún rescate del libro en ningún sentido y salvaba la "historia de divulgación" destacando a Felix Luna como referente. Sospecho que tal vez ya no piensa igual; no está mal cambiar de parecer, a mi por lo menos me pasa de vez en cuando. Seguro que ahora Lanta le cae un poco más simpático, porque, salvo cuando uno toma posiciones dogmáticas sobre la realidad, el tono con que la ve, le va cambiando.
En La Nación de hoy, escribo mientras se muere el míercoles 5, Romero publica una columna titulada Bajen a Roca, alcen a Néstor.
Allí repite algunas consignas que los intelectuales antikirchneristas se
preocupan en señalar: la emergencia de Néstor como figura política, como mito,
es una construcción política deliberada. Existe un esfuerzo por parte del
gobierno y sus seguidores en hacer de Néstor un mito, un héroe, que desde luego
en su perspectiva no lo es. Pero no sólo eso le preocupa; le molesta que el
Kirchnerismo se meta con la historia, con la lectura sobre ella. Cuando
Cristina inauguró el monumento en San Pedro que recuerda la batalla de
Obligado, el mismo historiador en el mismo diario, recordó que luego de esa
"utilización de la historia" por parte de la presidenta, correspondía
a los historiadores como él ocuparse de contar, nada menos, que la verdad. Solo
los historiadores, los exégetas de la sociedad, pueden mirar con objetividad
los procesos históricos.
Pero en esta ocasión, Romero sucumbe a la tentación científica de la
objetividad y da cabida a las preocupaciones republicanas y declara: "La estatua,
la casi beatificación, la elaboración de un relato mítico contradictorio, todo
es parte de un proceso verdaderamente interesante para quien pueda examinarlo
con la ecuanimidad y distancia del antropólogo o el historiador. Pero es
difícil que puedan mirarlo así quienes tienen puesta su fe y sus convicciones
en la República y quienes advierten, en este y en otros casos, de qué modo el
faccionalismo va deviniendo en totalitarismo." Quedó corta la cuestión de
la hegemonía, ya vamos por el totalitarismo cuya referencia moderna es, desde
luego, el régimen de la Alemania Nazi. Hacía allí está dirigiéndose, sin escalas,
el kirchnerismo.
La imposibilidad de comprender el peronismo desde 1945, les mantiene una
parálisis reflexiva en la que están sumergidos desde hace 66 años. Si lo
pudieran comprender, no adherir, nos brindarían cuadros mejores sobre los
alcances y limitaciones del peronismo en toda su extensión. Nos dirían incluso
que el escenario de la 125 y la posterior derrota electoral, la puede vivir el
gobierno en otra instancia. Yo que lo tuve a Romero de profesor y
disfruté de sus excelentes clases (aprendiendo que SIEMPRE, la lectura de la
historia es una construcción deliberada), me asombra que no pueda tomar una
tiza, y trazar algunos conceptos que suplanten esta construcción del mal
absoluto en la que está atrapado para espantar el demonio peronista
14 comentarios:
Es que no es un análisis razonado, sino un escrito realizado en estado de emoción violenta. De todos modos se aplica a Romero, como a todos los historiadores la frase de Edward Carr: " cuando leas a un historiador observa con qué pie cojea, si no ves nada, una de dos, o estás ciego o el historiador no camina" .En el caso de Romero, tiene una cojera pertinaz y dolorosa en lo que al peronismo se refiere.
Muy bueno. Comparto con Iris que son escritos realizados bajo emoción violenta. Son gritos apenas camuflados.
Cuando murió Kirchner, Romero escribió un artículo perezoso con muchos de sus eternos lugares comunes y una serie de consejos delirantes a la viuda, que comentamos en nuestro blog.
http://mesadeautoayudak.blogspot.com/2010/11/dispositivo.html
Saludos,
r.
Se esfuerza Romero por ilustrar a las masas que se dejan seducir por el sentimentalismo y la emoción (totalmente alejado de la reflexión racional del historiador profesional) ja ja. Además hay que tener un poco de rigor conceptual, ¿Todo es totalitarismo????
O, tal vez, el problema es que lo entiende bastante mejor de lo que lo hacen aquellos que dicen entenderlo y, en rigor, solo repiten sus mitos como loros y dicen que otros no o entienden para evitar tener que pensar... en fin, cojeras tenemos todos y anteojeras, parece, también...
Iris: Carr un grosso
Rinconete: sus comentarios de este tipo los inició Romero con la 125. Gran blog el suyo eh!
Anónimo: eso, rigor científico
Luzdeldía: es que ese es el punto. Yo no sabe como rengueo y muchísimas veces no avanzo ni una baldosa. Peor no creo ser objetivo y mucho menos pienso que los que miran las cosas de otro modo que como lo hago yo, sean los enviados de lucifer. Si Romero tuviera mejores argumentos yo lso escucho y le juro que reflexiono. Ahora decirme que el kirchnerismo es al vía Argentina al totalitarismo...
Gracias por pasar
¿Será para Romero el episodio de la 125 equivalente al tratado de Versailles?
La verdad me tiene podrido esa boludez del autoritarismo/totalitarismo que le endilga al Gobierno el gorilaje vernáculo ¿alguno de éstos bufones tiene o ha tenido algun problema para decir las sandeces que mejor les parezcan?
Mejor sería para Romero si continua escribiendo sus libritos para secundaria, esos que editados a finales del siglo pasado, se detenían en 1910 -para evitar herir suceptibilidades-, que es lo que esta mas a su alcance
Sospecho que el problema para las almas bellas como el tal romero con el "totalitarismo", es que es ajeno y viene de aquello que desprecian.
Su visión es totalitaria, sin vueltas y "los bárbaros", suelen ser mucho más generosos que ellos, en su "totalitarismo", nadie los proscribe ni persigue sus ideas, en cambio estos "académicos"....
Sospecho que la emoción violenta de Romero no obedece a motivos teóricos sino prácticos. Sabe que está siendo desplazado (de la construcción de sentido, de la universidad, de la política) y no lo soporta.
Dr. Limbus : Roemro tiene un libro de historia argentina, que seguro no quiere reeditar.
Ram: civilización y barbarie y está todo dicho
Graciela: ese es el punto central.
La pregunta es, en que momento está la interpretación histórica al alcance del pueblo?
Porque ésta caricatura esta hecha a molde para los lectores de La Nación. Y según veo por la descripción del hombre, a Romero esto no se le escapa.
Es un trabajito hecho a medida. Y eso de ser sastre de una elite lo cierra definitivamente de la llegada popular que esta gente se empecina en prolongar a lo largo del tiempo.
A este paso, 66 años se van a convertir en 66 años más, irremediablemente.
Romero no entiende (o se hace el que no) que la construcción de mitos y símbolos colectivos tienen una intencionalidad al igual que su idea de República que lo desvela
Muy bueno.... y el título genial! Si la historia la escriben.... La historia se escribe. Genial!
Anónimo: cuando fueron los festejos del Bicentenario Sarlo estaba horrorizada que no lo hubieran llamado a Romero o a Hilda Sábato...lo que quería era otra construcción de la historia, no les gusta esta. Y bue a mo ni me gustaba la de Alfonsín...
Gracias Larabi!
Cruel y cierto el comentario de Graciela.
Sergio, gracias por lo del blog.
Un abrazo!
r.
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