La fiebre de un sábado azul y un domingo sin tristezas
Domingo. 01.00 am. La noche calma pero calurosa anunciaba el agobiante domingo que se venía. Ingresamos a la página del Conicet. No importa a qué. A esa hora, con esa noche, el contador señalaba que 8 extraños navegantes visitaban la página. Esos son programas para un sábado ¿no?
No hay comentarios.:
Publicar un comentario