viernes, enero 20, 2017

Datos y relatos de Cambiemos

“Es necesario saber dar un treinta por ciento
a tiempo que perder todo a posteriori”

Juan Domingo Perón.
Discurso en la Bolsa de Comercio,
25 de agosto de 1944



“Si nos respetamos, si nos decimos la verdad,
si ponemos cada uno de nosotros nuestro máximo
esfuerzo, ese esfuerzo que dignifica,
que nos hace ser quienes somos, nos va a ir bien”.

Mauricio Macri
Mensaje al país por las redes sociales
por el fin de año.
30 de diciembre de 2016




El discurso pronunciado por Juan Domingo Perón en la Bolsa de Comercio en 1944, fue por décadas la muestra “irrefutable” que Perón actuaba en defensa de los capitalistas y que su esfuerzo estaba en contener una revolución socialistas “inminente”. Las cosas fueron un poco más complicadas porque los capitalistas nunca terminaron de confiar en Perón, y la inminencia de la revolución socialista, parece que no era tan inminente. Pero lo que me interesa resaltar acá es que el general tiró un número: “30% les estoy pidiendo; sino la pierden toda”. No fue una metáfora, les dijo una cifra bastante específica, la propuesta de un acuerdo sostenido directamente en dinero: 30% de lo que están ganado ahora. Eso o la amenaza de perderlo todo. Piénselo.



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4 comentarios:

ElEstratego dijo...

Muy buen artículo! Hace unos días, con motivo de una convocatoria sobre el próximo aniversario de la Constitución Mexicana, me permitía recordar este texto:
“¿Qué se puede hacer, entonces? Los reformadores potenciales podrían usar algunas tácticas típicas:
1) Apelar a los temores de los privilegiados. La actitud humana, demasiado humana, de los pobres, en especial de los indigentes, no consiste en la “salida” ni en el ejercicio de la “voz” que Hirschman analizó en un estudio clásico. Su actitud consiste en padecer silencio. Pero a veces se rebelan con furia: Chiapas es sólo el más espectacular de los casos recientes. Aunque hoy nadie cree seriamente en la posibilidad de una revolución social, tales episodios dan algo de verosimilitud a argumentos según los cuales los privilegiados deberían hacer “algunos sacrificios” si no quieren que (p. 73) todo estalle. Esto permite que al menos las regiones rebeldes obtengan algunos recursos de instituciones nacionales o internacionales. Pero una dura ley de la política dice que estos problemas desparecen de la agenda nacional tan pronto la región de marras vuelve a su silencioso sufrimiento. Además estos problemas también se suelen abordar con medidas como represión, intentos de cooptación (cuando no de asesinato) de los dirigentes de esos movimientos, fomentos de divisiones entre sus participantes y otras lindezas.
2) Apelar al interés propio esclarecido de los privilegiados. Este argumento consiste en aducir que a mediano o largo plazo los propios privilegiados se perjudicarán si no comienzan a enfrentar desde ya al menos algunos aspectos de un problema dado. […]Pero como apelación general ésta tiende a quedar atrapada en un problema de acción colectiva: ¿por qué motivo habría yo de sacrificar mis ingresos personales o los de mi empresa en aras de una situación futura más favorable, si no puedo tener seguridad de que los demás contribuirán también en grado suficiente para generarla? Además, si estoy convencido de que el sombrío pronóstico de estancamiento económico es correcto, ¿no es ésta una buena razón para que sea reacio a mantener en ese país mis ahorros o mis inversiones actuales o futuras? (p. 74)
[…] Muchos ricos optan, como ya apunté, por la opción hirschmaniana de la salida: viven en guetos fortificados, envías a sus hijos a colegios bien protegidos donde ellos sólo tiene contactos con niños(as) como ellos(as), trasladan sus oficinas fuera del centro de la ciudad o lejos de las zonas peligrosas, desconfían por buenas razones de una policía ineficiente y a menudo corrupta y contratan vigilancia privada, y convierten a las sociedad trasnacionales en el marco de referencia del mayor número de actividades posible. Estos procesos también se observan en Estados Unidos y otros países ricos, pero me parece evidente que han avanzado mucho más en América latina. (p. 84)
[…] Pero, por otro lado, la realidad de una sociedad extremadamente desigual y empobrecida no deja de filtrarse en la vida de los privilegiados: en lo que no pueden dejar de ver en sus viajes de ida y vuelta al trabajo o al colegio, en los horrores que diariamente pone de relieve la televisión, en los peligros generales por la droga y su tráfico, en el temor a los secuestros y en otros amenazantes rasgos de estas sociedades se alimentan las tendencias de los privilegiados a refugiarse en una vida cada vez más atrincherada contra buena parte del resto de la sociedad. (p. 85)
[…] No me parece desatinado temer que esta mezcla de reclusión con apoyo a la represión es el rumbo que se está tomando. En ese escenario la democracia, entendida estrictamente como un proceso electoral razonablemente limpio y competitivo, tal vez podría sobrevivir. Pero su calidad sería deprimente. (p. 85)»

“Capítulo 3: Pobreza y desigualdad en América Latina. Algunas reflexiones políticas”, de Guillermo O´Donnell, en TOKMAN, VICTOR E. Y O´DONNELL, GUILLERMO (1998) Pobreza y desigualdad en América Latina. Temas y nuevos desafíos, Paidós, Buenos Aires, 1999.

Sergio De Piero dijo...

Gracias por la lectura. no recordaba las palabras de este texto que lei hace mucho. es excelente.
Un abrazo

Anónimo dijo...

Que falta de rigor científico hablar de apagón estadístico por los meses que fueron necesarios para remontar algo, apenas algo, la destrucción del INDEC durante casi una década en la cual se les mintió a los trabajadores, a los jubilados, a los pobres, y a todo el mundo.
El único apagón estadístico fue desde enero de 2007 hasta diciembre de 2015 y no recuerdo haber leído ninguna columna tuya "Dotor" denunciando la mentira

Sergio De Piero dijo...

Cambiele el nombre si no le parece el adecuado sr. anónimo, pero no tuvimos datos en esos meses. Yo no soy experto en estadísticas, pero si creo que se deben tener datos confiables para hacer políticas. Por caso, los datos que dio el gobierno actual sobre lo niveles de pobreza no e aprcen confiables, peor no opino si no tengo información precisa.
Y en cualquier caso, lo que me parece central es aun con la desconfianza que generaba el INDEC, el gobierno nacional nunca dejó de aplicar políticas en favor de los sectores mas pobres, sino al contrario, las incrementó. Desde 10/12/16, solo hemos visto retrocesos, y transferencia de recursos a los sectores mas ricos.