jueves, febrero 18, 2016

Supongamos




Supongamos que estas decidido a realizar una (nueva) transferencia de ingresos a ciertos sectores de la economía, vinculados al mercado internacional. Imaginemos ese sector es el agroexportador, que te genera  poco empleo, te trae divisas y te complica un poco los precios internos. En ese reparto también pensás que sería bueno que le vaya mejor (mejor todavía) al sector financiero. Y que el costo mas alto de las empresas de servicios, son los salarios. 

Querés hacer todo eso, pero no tenes una crisis. no es 1989 ni 2001. No existe un estado de desesperación en la población para que acepten que vos sos un gobierno - bombero, y que como se sabe, en los incendios son los que mandan sin discusión. No podes apelar a la emergencia nacional, porque los asalariados la van campeando, salen de vacaciones, consumen; los sectores informales, tienen complementos en políticas sociales del Estado para poder al menos, para la olla. Las pyme, con protecciones, producen y venden en un mercado interno limitado, pero que cumple (Nota: fabricantes argentinos de medias ya ven el futuro cerrado; compran las medias por kilo al exterior). 

Claro hay problemas: tenes restricción externa para cubrir los pagos de la deuda e importar lo que te falta (energía, por ejemplo). Tenes algunos problemas de reservas en el BCRA y el déficit público quizás subió mas de lo esperable. Es decir, sabes que tenes que hacer algunos ajustes, pero en todo caso, podría ser para encauzar el modelo. Otra cosa es cuando queres hacerlo para cambiar la matriz de distribución. 

Decíamos en diciembre, lo dije yo, se lo escuché a otros: "Macri no puede hacer un gran ajuste porque no tienen un crisis en su espalda, con la cual legitimar ese ajuste". Pero olvidamos la capacidad creativa que siempre tiene la política. La devaluación alcanza el 54% desde diciembre; el Estado ha perdido ingresos por la baja de las retenciones e impuestos por millones de pesos; la inflación de enero no sabemos si fue del 4% o incluso el 6%; la paritaria salarial se pretende en el 20-25%, y quizás ante lo miles de despidos en el Estado, algunos trabajadores le hagan caso al Ministro de Economía y prefieran ganar menos antes que perder el empleo, porque el miedo, se sabe, no es sonso (y prende rápido).

Conclusión: Quizás nos equivocamos y no sea necesaria la existencia previa de una crisis para generar un ajuste. Quizás las crisis también se puedan construir, generar, instalar. Tal vez la Alianza Cambiemos nos de una lección, y sin una crisis profunda, se puedan crear condiciones para medidas económicas en pos de la reducción del mercado interno y de los ingresos de los asalariados. Los próximos meses nos lo dirán 

5 comentarios:

Daniel dijo...

Muy bueno.

Sergio De Piero dijo...

Gracias estimado!

dalej963 dijo...

Brutal transferencia del PBI a empresarios poderosos, agro y financieras, que son quienes realmente gobiernan. Modelo del SE asiático : salario mínimo de 400 dólares y jubilación mínima de 300. Allá vamos. Y dejamos en el camino un tendal de marginación.

Pablo Baumann dijo...

Te faltó decir que, además, son tan creativos que esa fenomenal crisis se la están cargando en la cuenta del Kircherismo..

Sergio De Piero dijo...

Asi es, para ambos comentarios