martes, enero 20, 2015

Nisman, ayer y hoy

Ayer domingo 18 de enero, como algunos habrán visto, estuve en el programa 678. Hablamos, entre otros temas de la denuncia presentada por el fiscal Nisman. no lo sabíamos, nadie lo sabía, pero al parecer a esa hora ya había fallecido. Desde luego esta mañana la noticia me conmocionó, por la incómoda sensación de haber hablado de alguien  ignorando que esa persona ya no estaba aquí. 
No dije nada original: según todo lo que se sabía hasta ayer, en particular de la mano de los medios que apoyaban a Nisman, es decir La Nación y Clarín, era de una debilidad asombrosa. La Nación en su nota del domingo, cita como parte de las escuchas entre el supuesto agente de la SIDE y el supuesto agente pro-iraní Khalil; lo que reprodujo La Nación (las cuales tampoco podemos saber si son ciertas) son conversaciones entre ambos acerca de la salud de la presidenta, y luego frases cortadas acerca de que supuestamente se levantaban los pedidos de captura a los sospechados iraníes (cuestión que fue desmentida por el mismísimo director de Interpol. Las Notas de Kollmann, Wainfeld y Verbitsky echaron mucha luz sobre el tema. Lo central, lo importante, es que Nisman hizo una denuncia nada menos que contra la presidenta de la Nación sin pruebas. ¿Lo hizo por propia cuenta? ¿Fue instigado? ¿Es verdad que la SIDE le manejaba la causa y lo llevó a a pista iraní, para descartar por completo la pista siria? Lo cierto es que Nisman solo aceptó hablar con los medios de comunicación opositores al gobierno, negó una conferencia de prensa y pidió que su exposición en el congreso, fuera secreta ¿a que tanto ocultamiento para destapar "la verdad"? ¿Si había encontrado una conexión entre el gobierno argentino y los iranies acusados, que mejor que decirlo en una reunión pública y abierta? Y pro otra pare, como dije ayer en 678, si el gobierno hubiese querido apañar a iranies culpables, le alcanzaba con no mover la causa un milímetro, tal cual la recibió en 2003.Expertos jursitas en lo penal como León Arslanián, Eugenio Zafaroni y Julio Maier, ya habían descalificado el accionar reciente de Nisman. Incluso alguien que no comparte la política exterior del Kirchnerismo, como Carlos Escudé, criticó duramente la presentación. En síntesis, no logró encontrarse a ningún referente relevante del derecho o de las RRII que sostuviera la denuncia de Nisman. El argumento respecto a que Argentina trocaba impunidad por petroleo, se cae en el no incremento de las transacciones comerciales con Irán y la nula compra de petroleo a ese país. Si fuese así el Grupo Grobocopatel, se´ria acusado de terrorismo por venderle soja a Irán. 

La lectura inmediata de esto, la acción inmediata en realidad, ha sido de un sector del arco opositor (la diputada Carrió que aseguró la existencia de un homicidio, sin ninguna prueba, la diputada Bulrrich, mas cautelosa, el Jefe de Gobierno porteño Macri , Sergio Massa ) quienes exigen al gobierno una confusa acción sobre temas en los que su posición ni siquiera es clara. Quienes si han sido más enfáticos fueron los medios de comunicación opositores, quienes pidieron a la oposición "aprovechar la oportunidad", tales las palabras del periodista Nelson Castro. Esa oportunidad es la que no han conseguido mediante la generación de política ni con éxito definitivo en las urnas; situación que puede repetirse este 2015, con una nuevo presidente quizás no tan lejano del kirchnerismo como ellos desearían. La muerte de un hombre, horrible como todas las muertes trágicas, se convierte en la posibilidad de un replanteo del escenario político de la mano de los argumentos mediáticos de que "sin duda" se trata de un homicidio" mientras la fiscal Fein, el perito, bajo supervisón del Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación han dado ya información que conducen a un suicidio. Tanto es así, que han comenzado a hablar de un "suicidio inducido", dado que la hipótesis del homicidio se desvanece. La presidenta ha difundido una carta, en la que expone los interrogantes que la presentación de Nisman genera, dado que su muerte, no cambia en absoluto la situación que seguirá en manos de un nuevo fiscal. Para redondear un análisis de la conducta de Nisman, imprescindible leer a Santiago O'Donnell.

Las redes sociales los foros de los medios de comunicación se llenaron de odio. Un hashtag #CFKasesina, recorrió twitter; esa mezcla de personas con problemas de salud mental y operadores políticos se adueñaron del espacio virtual. La calma debería ser la mejor respuesta. Parte de eso, ha sido la decisión presidencial de ordenar desclasificar los archivos de la causa AMIA. Si Nisman tenía razón algo surgirá de ellos. Si no la tenía, que es lo que muchos creemos, nos quedarán muchísimas preguntas cuyas respuestas mudas serán un herida como el atentado a la AMIA. 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Nunca voy a poder entender porque la muerte convierte a las personas en referencia de clemencia, por un lado antes del acontecimiento el fiscal era para el oficialismo un socio de ciertos sectores del poder que aprovechaban incluso un acto de terrorismo internacional para generar un clima de inestabilidad pero después de su muerte se transformo en poco menos que un boludo que recibió una carpeta que ni siquiera leyó y ahora merece justicia por ser víctima de los servicios de inteligencia por otro lado para la oposición el fiscal era una especie de héroe de la patria (aunque no sabían demasiado por que) y ahora directamente es un mártir de la historia de la humanidad (tampoco sin saber demasiado por que). Desde ya que nadie va a proponer un festejo por la muerte de una persona ni siquiera en el peor de los casos como podría ser la muerte de un genocida pero ante la desaparición física de algunos personajes a veces es preferible el silencio que repetir de manera protocolar algún pedido de justicia con poca sinceridad, no porque el oficialismo no quiera que se sepa lo que ocurrió sino porque es necesario que se esclarezca la muerte de un tipo que puso o intento poner en jaque en proceso democrático recibiendo información de manera ilegal.

Sergio De Piero dijo...

Gracias anónimo. suscribo todo, excelente.