martes, julio 30, 2013

Ejes políticos

El papa, a quien nosotros inevitablemente conocemos como Bergoglio, visitó Brasil y dejó en claro la presencia del catolicismo en la región. Enojarse por eso es pelearse con la realidad como suele decirse. Leí varios comentarios en las redes sociales, de personas identificadas con la orientaciones de gobiernos d el región preocupadas por esta demostración de fuerza del catolicismo en la región. Como dije cuando fue electo papa, la preocupación de algunos es que si la elección de Bergolgio pueda retroceder el proceso de secularización en al región. Mi impresión es que eso es poco probable que suceda. "Quien soy yo para juzgar a una persona gay que busca a Dios" dijo ayer Francisco. No es poco, aunque a algunos no les parezca mucho. Hay allí tensiones o si prefieren, batallas culturales que se seguirán desarrollando, pero, a mi entender, no son las que definen el eje, el núcleo de la cuestión política actual. 
Estuve 5 días en Chile. En Iquique, bien al norte, a la altura de Bolivia y cerca de Perú; de hecho en territorio que hace 120 años era peruano. Tierra chilena donde conviven tradiciones aymará, quechua entre otras y la cultura occidental, desde luego. Iquique nació al calor de la explotación del salitre (nitrato de potasio, utilizado para hacer pólvora) a fines del siglo XIX, de la mano de los capitales ingleses. Fue muy próspera para los inversores hasta que los alemanes inventaron el potasio sintético y se acabó el negocio. En el medio el salitre provocó revueltas obreras en busca de mejores condiciones que obtuvieron por respuesta la matanza de Santa María en 1907, y el intento del presidente José Manuel Balmaceda quien en 1891, intentó aumentar los impuesto a las salitreras, pero recibió la oposición del Congreso y la Marina y fue derrotado, para terminar suicidándose. 
Hoy Iquique es una ciudad en crecimiento de la mano de la minería en particular por la extracción del cobre; con muchos autos importados por su zona franca, edificios muy sofisticados para albergar a quienes trabajan en las mineras, pero con problemas de salud, vivienda y educación. No se, me surgieron ganas de pensar el Estado que enfrentó aquella situación en 1891 y el actual. Y cuales discusiones nos ocupan. 

martes, julio 09, 2013

Declaraciones del Presidente de la Corte Suprema de Justicia...el 8 de junio de 1983

El presidente de la Corte Suprema, Adolfo Gabrielli, en conversaciones con los periodistas, insiste en la necesidad de mantener la inamovilidad de los jueces y la independencia del Poder Judicial ("La Justicia no debe ser un botín de guerra" o "Propicia para el revanchismo político", dijo), y puso de relieve que, en España, se mantuvo la estabilidad de los magistrados en el proceso de institucionalización democrática; abogó por la autonomía financiera del Poder Judicial, la creación de una policía Judicial y de un cuerpo de fiscales independiente de las autoridades administrativas". 

El texto está extraído del libro 1983, publicado por el CEAL. Gabrielli, fue Presidente de la Corte Suprema de Justicia desde 1978 hasta 1983, habiendo ingresado a la misma con la dictadura en 1976. (Aquí una nota de La Nación, ante su fallecimiento). El lector puede cotejar las argumentaciones  las demandas y las opciones propuestas con declaratorios que suelen escucharse hoy, por allí. 

lunes, julio 01, 2013

¿Diagnósticos o consignas?

La Comisión de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Argentina dio a conocer el domingo un texto luego de las jornadas de la Semana Social 2013. El mismo es muy breve y solo hace dos pronunciamientos específicos:

Estamos convencidos de que debemos seguir trabajando con gran empeño para asegurar "la plena vigencia de la división de los poderes republicanos en el seno de la democracia"

Creemos también que "la calidad institucional es el camino seguro para lograr la inclusión social".

Sobre la primera afirmación, que no es otra cosa que lo que dice la letra constitucional, el comunicado se realiza tan solo 12 días después que la Corte Suprema de Justicia de la Nación declaró inconstitucional la Ley de Reforma de elección de los miembros del Consejo de la Magistratura, por iniciativa del Poder Ejecutivo Nacional. Dicho de otro modo, un poder invalidó los resuelto por otros dos poderes. Y al día siguiente volvió a salir el sol y colectivo que tomó, se detuvo en la misma parada. En 30 años de democracia es el primer rechazo de una iniciativa de envergadura de un Poder Ejecutivo, a manos de la Corte Suprema, y demostró con los hechos la solidez del sistema republicano de gobierno realmente existente en nuestro país. 

La segunda frase, responde a una consigna repetida, sobre la que no hay pruebas empíricas. ¿Cuál calidad institucional? ¿La vigencia de todos los derechos de ciudadanía? ¿La seguridad jurídica de las empresas? No está en absoluto demostrado que "calidad institucional" que además no se sabe que es, sea en si mismo un camino para la inclusión social. 

Sin embargo este tipo de argumentos no son exclusivos de la pastoral social. Son los que usualmente escuchamos en medios de comunicación, algunas ONG, dirigentes opositores, columnas de opinión. Carecen de la virtud del diagnóstico que implica una mirada, una reflexión, para saltar directamente a las consignas a las frases que despiertan consenso en algunos sectores y que su repetición, además no cuestiona intereses que sí son el origen de los problemas d exclusión que se busca solucionar. Por eso lo grave, me parece, es que se renuncie a esa búsqueda de argumentos, de ideas, de discusión profunda en contraste con la historia, y se opte por las frases premoldeadas