jueves, mayo 31, 2012

Una plaza para Macri

 
Dos días antes del 25 de mayo, comenzó a levantarse una estructura de escenario en la Plaza de Mayo. Imaginé, siendo que la presidenta iba a estar en Bariloche, que el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, realizaría un acto para la fecha. Error: la estructura la estaba montando la producción del programa "Soñando por Cantar" que realizaría su emisión del viernes desde allí. Y así fue con una Plaza que pareció con mucha gente.  (Eso alcancé a ver en el televisor del bar donde estaba). Y en eso la pantalla me sorprende con la imagen de Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta sentados, supongo, en la primera fila. Que el conductor los nombró y la gente debe haber aplaudido (al fin de cuentas lo votó el 64%). Tenía su Plaza de Mayo razonablemente concurrida, aunque no ocupara un palco ni fuera él el convocante. Era casi como en el final del cuento Emma Zunz de Borges: "la historia era cierta...sólo eran falsas las circunstancias, la hora y uno o dos nombres propios". Macri estaba allí, la plaza estaba llena de gente contenta, pero no lo estaba por Macri. ¿Importa mucho ese detalle?
Vamos a los manuales de ciencia política y todos te dicen que sí. Que la capacidad de movilización y la relación con los votantes es un rasgo importantísimo de cualquier candidato., Mucho más si éste quiere ser presidente. Sin embargo el estilo de Macri, tan semejante en esto al de Menem, al de Collor, al de Reagan, no necesita de plazas con agrupaciones, militantes y banderas. Allí no siembra porque sabe que no puede cosechar. Llegado el caso de final de una posible campaña presidencial, se verá si es necesario un acto masivo. El votante seguro de Macri no es amigo de actos políticos aunque si de eventos, como el del viernes o la carrera de Turismo Competición de que se realizó en las calles de Buenos Aires. 
De modo que es cierto, Macri no puede llenar una Plaza de Mayo o la que fuera, y necesita que Clarín o una carrera se la organice. Pero también es verdad que su construcción política permanece en esos parámetros que no le han dado malos resultados, en otras circunstancias históricas a varios líderes políticos. Emma Zunz, impuso su historia a todos, ¿podrá Macri, de un modo semejante, imponer su candidatura?

Escrito post cacerola: Ayer los barrios más antikirchneristas de la capital salieron a protestar por la inseguridad, los precios,. el dólar. El dólar, que en el fondo es contra políticas de intervención estatal.  ¿Puede Macri capitalizar ese descontento de estos sectores, que por otra parte no apoyan la gobierno y seguramente jamás lo hicieron? ¿Sabe hacerlo? ¿Puede ponerse al frente de sus reclamos?

jueves, mayo 24, 2012

Para ellos no es un problema cultural. O si


Para leer este post, es recomendable leer antes este de María Esperanza en Artepolítica (siempre es recomendable leer Artepolítica, por otra parte). ¿Listo? Bueno, ahora continúo con la idea de acá. 
La reunión fue en una dependencia de un ministerio. Estaba el coordinador de un programa que genera espacios de participación comunitaria en el territorio, dos señoras de un pueblo de San Juan y un muchacho y otra señora, de una ciudad de Catamarca. A mí me interesaba que me contaran su experiencia para mi investigación, es decir un fin altamente miserable y probablemente inútil. Ellos estaban en Buenos Aires por un encuentro. La reunión fue una improvisación porque se estaban yendo y yo había ido para otra cosa. Esto son los pedazos del diálogo que recuerdo:
-Mirá yo estoy metida en lo social desde hace muchos años. Crecí en un pueblo sin luz eléctrica, sin agua potable, nunca se acordaron de nosotros.  Yo ni sabía lo que era el Estado.
Supuse que tal vez exageraba un poco. Siguió:
-Yo hice sólo hasta 4° grado, ahora estoy terminando la secundaria (la señora debe tener alrededor de 50 años). Yo estudié con una lámpara de kerosene. Ahora en esos pueblos llegó la electricidad ¿sabe lo que es eso? Pronto se la van a poner a donde viven mis padres. Ya le pusieron una placa de energía solar, para que cargue el teléfono. La interrumpe la otra señora
-Sabe que, en un pueblito de no más de 130 casas, les pusieron agua potable; después de año de tomar agua con arsénico, ahora tienen al fin agua potable. 
Me dicen que apoyan al Frente para la Victoria. Yo esperaba, lo admito, que me dijeran que todo había cambiado desde el 2003. 
- ¿Y sabes desde cuando empezó a cambiar esto? Desde 2008, con el Programa Ahí. Con la llegada del Ahí, nosotros vimos los cambios, te escuchaban, vos veias que un reclamo que tenía años, por fin alguien te escuchaba. 
Agrega la señora de Catamarca:
- Los espacios para participar empezar a convocar gente y uno iba porque veía que los reclamos eran escuchados.
¿Y antes por qué no iban? dije.
- Porque no había confianza. La gente va una vez, dos veces, pero si sentís que no te escuchan o te dicen si y después no pasa nada, la gente no va más. Yo hace mucho que participo. La confianza es lo que notamos. Además como nos encontramos con otras organizaciones, lo que una aprendió se lo cuenta a la otra. 
-Y aprendimos a seguir a los ministros o secretarios, por todas partes hasta que se ocupan del problema. Ahora nosotros participamos de las políticas, sentimos que nos escuchan.
- También los técnicos Porque antes como que te miraban feo, pero ahora tuvieron que acostumbrarse. Agrega el muchacho:
- Antes las trabajadoras sociales nos llamaban para entrar en los barrios jodidos, porque tenían miedo. Ahora, hacemos el trabajo juntos. 
Vuelve la sanjuanina
-Mirá, hay cosas que yo se las cuento a mi mamá y ella me habla de Evita. Ella sí se acuerda de Eva y de que se ocupaban de ellos. Pero después de eso, nosotros no vivimos nada parecido. Ahora hasta vamos a parquizar una parte del pueblo. Y estamos peleando para que llegue el agua a otro pueblo que siempre hay sequía. 
Hablaron muchas veces de "nosotros", de participar, de la comunidad, de que los escucharan. A Néstor y a Cristina los nombraron una sola vez y casi al pasar. 
En cambio me repite: "yo no sabía lo que era el Estado". Comí la porción de pizza que me convidaron, y me fui pensando en estas "otras cuestiones culturales".

lunes, mayo 21, 2012

Viajar viajar

Fuera del incomprensible regalo de la medias, la visita presidencial a Angola, es de lo más razonable que puede hacer un gobierno de los países como los nuestros.  El gobierno sale a buscar mercados (como lo había hecho con Libia) en países con economías complementarias: ellos poseen comidities que nosotros tenemos en regular cantidad (petroleo) o en ninguna (diamantes). Pero tienen poco alimento y demandan algunas manufacturas más que Argentina está en condiciones de venderles. Para dejar en claro las intenciones del país y la prioridad que le da al tema, va la presidenta. Y desde luego da discursos y rompe el protocolo, porque eso hacen los presidentes. No tenemos la menor duda que si el viaje hubiese sido a, no se, Italia, el revuelo sería nulo, porque cualquier país del G 8, o Australia, o los escandinavos, forma parte del bloque serio, occidental, a los cuales debemos parecernos. (Es tal el nivel de centralidad occidental y blanca, que el programa de esta computadora no reconoce la palabra Angola pero sí el resto de los países mencionados). Es una total obviedad, mencionar que cuando el establishment demanda "no estar asilados del mundo" se refiere a los centros financieros, y por eso esta visita, a pesar de ser un viaje, sólo profundiza el aislamiento. A ello sumemos la cuota de racismo que circula por esos ambientes y muy particularmente en algunos medios de comunicación.
Ahora bien, si esa fuese la única lógica probable, el principio se aplicaría a todos los casos. Pues no. En el año 2007, Luiz Ignacio "Lula" Da Silva, realizó su 7º gira por varios países africanos, concluyendo en... Angola. En Brasil viven millones de descendientes de aquel continente quienes fueron llevados como esclavos, de allí que el lazo cultural sea importante. Sobre esta cuestión, en una nota firmada por Rodrigo Mallea, La Nación , informaba acerca de como había construido Brasil su liderazgo en el mundo: viajando, durante su gobierno, 385 días. Otra nota da cuenta de lo mismo. No logro encontrar las editoriales de los diarios, pero sì recuerdo los elogios a Lula, que salía a poner a Brasil en un lugar que Argentina descuidaba. 
Este post es casi obvio. Sólo remarcar lo perdido que está el periodismo opositor en la Argentina que no puede sostener una línea editorial. 

Aquí además una nota que menciona las potencialidades de negocios con los países africanos)


miércoles, mayo 09, 2012

Ya se, no te hace gracia este país

Hace años, más de veinte, entré a una librería que ya no existe y quedé impactado por la tapa de un libro de fotografías. Se llamaba "Los Argentinos" y era de Aldo Sessa (antes o después fue una importante exposición). La foto de la tapa correspondía a Susana Giménez. Ahí entendí, al menos para mí, que el conjunto "los argentinos" no existía, porque si la rubia telefónica, era puesta como la representación de esa población, las exclusiones me parecían excesivas.  Si yo tenía razón en eso, muchas reflexiones en torno a nosotros mismos como país y sociedad, debería tomarlas siempre con pinzas. Durante mucho tiempo creí, incluso, que el gentilicio debía reservarse sólo a los partidos de fútbol.
Ahora creo que no. Que a pesar de la imposibilidad de fundir las prácticas sociales que transcurren en Recoleta, con las de Tilcara (o las de Córdoba con Wilde y así) en los festejos del Bicentenario me pareció ver que lo convocante eran otras cuestiones, incluso a pesar de las diferencias. Y que entonces es posible hablar de “los argentinos” sabiendo que en ese colectivo hay una heterogeneidad y diferenciaciones enormes, pero también comunicaciones mucho más frecuentes de las que uno cree. No hay identidad común, única, “ser nacional”, pero si espacio e historia compartidos.
Y evidentemente no soy el único que cree en la importancia de “ser eso que nadie puede definir: argentino” (decía Borges), porque numerosos hechos traen al espacio público la cuestión. El gobierno lleva adelante políticas y las enmarca en nombre de los argentinos, de una construcción en ese sentido. Este año ha puesto en debate nuevamente la cuestión Malvinas. Hace días nomás lanzó un spot, vinculando Las Malvinas con los Juego Olímpicos en Londres. (Luego de haber retirado la leyenda “Las Malvinas Argentinas” de la camisetas de los competidores). Hay mucho más para decir, pero la cuestión es que el intento de apoyarse en la nación está, y no vinculado a un “destino manifiesto” o al “ser nacional”, sino a la construcción colectiva, a lo que uno, lo que vincula: hay distinciones, pero aparece Argentina, no como una marca, no para atraer inversiones, sino como espacio común. Digamos un nacionalismo sano.
Esto que resumí apretadamente, ha despertado reacciones. El grupo Plataforma 2012, aunque con sus matices internas, representa la crítica más importante a la cuestión. Por caso al spot malvinero, lo han relacionaron inmediatamente con el nazismo: lo hizo Caparrós en twitter y Sarlo en La Nación, donde relata el spot, a la cineasta nazi Leni Riefenstahl, pero aclara que no es para comparar… Lo dijeron otros por distintos medios, argumentando que “el retorno del nacionalismo” era en extremo peligroso, que el mensaje de combinar deporte con política era propio de Hitler, etc. Pero hay más: esa tendencia no es sólo del gobierno, sino propia de los argentinos. Afirma Sarlo: “Los argentinos nos sentimos excepcionales y nos parecen normales las conductas regidas por el vale todo". Desde luego Sarlo no piensa eso de sí misma, sino de algo así como el 54% de la población. Pero, curiosa y contradictoriamente, admite la existencia de “los argentinos” a pesar de su horror frente al resurgimiento nacionalista. ¿Por qué la descalificación no va dirigida contra el gobierno, el peronismo, los nacionalistas? Porque al igual que el resto de los miembros de Plataforma 2012 y unos cuantos progresistas más no sienten que este país, concreto, específico, existente, los represente y los contenga. Les parece que un spot puede ser tildado de nazi, pero no emiten una palabra ante el envío de un destructor inglés a Las Malvinas que puede disparar 120 misiles a la vez. (De la misma nación que ha asesinado civiles en Afganistán o Irak, sólo por hablar de la última década). Los horroriza “el brote nacionalista” pero no la vigencia imperial, que se traduce también en el campo de las ideas y la política. Dan siempre la impresión de creer que este país es un remedo de la sociedad que debería ser y que la idea de lo colectivo, de apelar a espacios de pertenencia como la nación, no son propios de sociedades avanzadas. Por eso no les hace gracia este país, porque la construcción civilizatoria sigue presente en cada declaración que se espanta de la barbarie reinante.  No me interesa revolver adjetivos para definirlos; no creo que sean cipayos o antipatria. Creo que les es imposible comprender procesos colectivos, espacios de pertenencia y convivir en las sociedades reales de nuestro tiempo. Porque, aunque no les guste, también son argentinos.

jueves, mayo 03, 2012

Gobierno peronista y sindicatos. Solo observaciones

Se acerca la elección en la CGT y el futuro parece predecible, en la desventura de Hugo Moyano. Y la noticia estalla porque existe la presunción que con gobierno peronsitas a los sindicatos les va muy bien. Nicolás y Mariano, me hicieron ver esta cuestión, lo que me lleva a repasar algunos hechos.
El primero y mas notorio es que durante los dos primeros gobiernos de Perón, no se consolidó ningún liderazgo sindical. Di Piero, secretario de la CGT cuando el golpe del 55, llama a la calma. Luego la proscripción que es otro cantar.
El gobierno de Cámpora es una derrota para el sindicalismo que apoyaba la candidatura de Antonio Cafiero (en particular la UOM). Lo único significativo que obtienen es el Ministerio de Trabajo con Otero. Sin embargo hacen valer su peso territorial y ganan espacio en las gobernaciones: allí donde el ala política o la Tendencia colocaba al gobernador, los sindicatos sumban la vice, como Victorio Calabró en Buenos Aires o Atilio López en Córdoba. Sin embargo no es "el sindicalismo" o la CGT la que llega a los acuerdos sino distitnos espacios (como lo muestra los dos nombres mencionados).   
Cuando Perón asume el poder nuevamente en octubre de 1973, la cuestión no cambia demasiado. Ni siquiera con la Plaza de Mayo del día del trabajador. Es cierto que Rucci cumple un papel fundamental, pero no puede decirse que Perón les entregara el gobierno. La muerte del general, los beneficia solo en parte, ya que inicialmente el espacio es ocupado por López Rega, por lo menos hasta agosto del 75, cuando una huelga de la CGT, consigue voltear al brujo. Hay sindicalistas que pueden estar cercanos a López Rega, pero eran claramente dos poderes enfrentados.
Allí si, nace el "momento de gloria" del sindicalismo en el gobierno. Esa "gloria" va de agosto de 1975 a marzo de 1976, es decir los umbrales del golpe. Allí el verticalismo conducido por Lorenzo Miguel saca y coloca ministros (mientras uno de sus principales adversarios es el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Calabró, también sindicalista) y forma el círculo en derredor de Isabel. Pero ¿era eso un triunfo?
El Proceso, entre otras cosas, congeló la política y cuando deben resolverse las candidaturas para las elecciones de 1983, Lorenzo Miguel, que terminaba su arresto domiciliario, es el centro del tablero. Esta vez no se anda con vueltas y coloca a los candidatos a gobernador de las principales provincias: Herminio en Bs. As., Raúl Bercovich en Córdoba, Luis María Vernet en Santa Fe o las candiaturas al Senado de Taccone Rukauf en Capital Federal. Prefiere a Luder de candidato a  presidente que a Cafiero. Ganan en algunos distritos pero pierden en todos los grandes. Miguel no lo quiere creer pero ya está afuera del liderazgo del PJ, y le llevará dos años descubrirlo. Cuando triunfe la Renovación, los sindicatos tendrán algunos espacios, pero sometidos a la lógica de la conducción de los "políticos". Es en términos políticos, el fin de loq eu quedaba de las "62" y la patria metalurgica.
¿Es necesario decir alguans palabras sobre el menemismo? Imagino que no. Saúl Ubaldini fue la única cabeza que literalmente rodó, como ejemplo de lo que Menem haría con el resto. Los que no hicieron negocios, o se quedaron en las sombras o directametne se fueron.
Apretadísimo, pero esta es la cuestión central. Nunca ha sido fácil. Creo que MEC, dijo en un tw, que a los gobierno peronsitas no les ha sido dificil domesticar al sindcialismo. Es cierto. Quizas también los es que han sido exageradas las proyecciones que imaginan un gobierno peronsita controlado por los sindicatos. La autonomía relativa tiene sus verdades.

martes, mayo 01, 2012

Liderazgo Cristina



No sucedió. Cristina el viernes en Vélez Sarsfield, no dijo "ahora vamos por todo" o más aún, "ahora los vamos a matar a todos". Eso, esperaban algunos propios quizás, pero unos cuantos extraños. Lo habían estado anunciando toda la semana. La Nación tradujo antojadizamente, la expropiación en confiscación sin mayores explicaciones; aseguró temeraria, que Argentina había avanzado hacia el fin de la propiedad privada. Y ni que decir de las afirmaciones de los economistas.  
Nada de eso. Todo el tiempo habló de los avances y no de los retrocesos. Agradeció los apoyos de la oposición y no criticó casi a nadie. Ni mencionó los ataques verbales sufridos desde el exterior o desde adentro. COn esa posición desarticuló  más de cuatro que esperaban la oportunidad de un discurso triunfalista (al fin y al cabo la expropiación será aprobada a pocos días de anunciarse por una mayoría aplastante). No porque a la presidenta no le gusten como a cualquiera en la vida. Lo hizo porque, creo, por una parte recuperó el centro de la escena, vuelve a ser la que marca la cancha política y sin mayores esfuerzas lleva otros, por ejemplo Macri, a cometer una increíble cantidad de errores no forzados. Pero arriesgo una segunda razón, contra todos los pensamientos sexistas: la presidenta es terriblemente pragmática. Encontró que ya no era viable YPF en el modo en que se encontraba y llevó adelante la expropiación que muchas veces, según afirmaron varios medios, habían querido llevar adelante. La mala política de Repsol, facilitó las cosas. Tomada la decisión, ya no era necesario subir la apuesta ideológica.  Ni la necesitaba, un estadio repleto, con baja movilización sindical, le manifestaba el apoyo. 
Esto es una marca para la continuidad del liderazgo de Cristina, indiscutido, dentro del espacio peronsita. Será también pragmática a la hora de definir el futro político, donde al reforma constitucional es la menso probable, por razones varias. ¿Llegará a un acuerdo con Scioli? ¿Buscará y hallará una (o un) Dilma que la suceda? Pase lo que pase estará marcado por la preeminencia de su liderazgo que traspasó hace rato, la herencia de Néstor