jueves, septiembre 29, 2011

Sabbatella no alcanzó para el progresismo bonaerense

Por motivos que seguramente serán varios y no tan simples de presentar, la figura de Martín Sabbatella  se fue desdibujando a medida que avanzaban los días de este año. No le alcanzó la solicitada de apoyo de varias figuras identificadas con el progresismo (algunos incluso con residencia fuera de la provincia), ni su apuesta a temas en los que Scioli estaría corrido a la derecha,  para presentar una imagen de opción creíble para los votantes. Y no puede hablarse de dispersión de "votos progresistas" (si es que alguien tiene el aparatito para medir eso) porque no hubo candidaturas relevantes que buscaran cosechar en los mismos jardines que él. Hoy los amigos de Puede Colaborar nos presentan esto. Ahora bien ¿cuál puede decirse que es el problema de Sabatella? Porque, en definitiva perdió frente a Scioli, ya que una abrumadora mayoría opinó que el gobernador era tan kirchnerista como Cristina y que no encontró en el ex intendente de Morón, mayores certezas al respecto. Uno puede pensar que esa victoria de Scioli rondando el 50% le dejaba poco margen a Sabbatella. Sin embargo puede tomarse como ejemplo las elecciones de 1995, cuando el FREPASO alcanzó el 24% en la provincia mientras el PJ se llevaba también el 51% y la UCR 17%. (datos del amigo Andy). En este sentido parece claro que Sabatella no puede crecer dentro del voto propio del peronismo de la provincia; pero tampoco cosecha hacia otros cotados (el PI por ejemplo obtuvo el 10% en 1985). 

La cuestión, sin embargo, no es Sabbatella, sino el futuro de este tipo de construcciones políticas alimentadas bajo la ya permanente tradición de que Argentina se debe una construcción progresista para diferentes fines. Y en los hechos es decir electoralmente hablando, esa construcción en la Argentina se buscó como alteridad al peronismo, sino repasemos los principales casos: el primer Anibal Ibarra fruto de la Alianza contra el peronismo; Sabbatella para erradicar a Rousellot; Binner en el desplazamiento de Reutemann. Claro un peronismo que te la debo ¿no? Pero justamente ese parece ser la clave de los problemas y límites de este progresismo: enfrenta los peores fantasmas del peronismo, pero una vez desplazados estos, se enfrenta a un desierto para continuar su construcción política. Y Hermes Binner no es la excepción: estuvieron a 3 puntos de perder la provincia frente al estadista Miguel Del Sel y su armado no pudo triunfar en Córdoba; sus problemas no son muy diferentes a los de Sabbatella. 
Las elecciones de octubre parecen depararle al hombre de Morón, ese futuro incierto del progresismo que persiste mas allá de su suerte.

sábado, septiembre 24, 2011

Hace un mes

¿Un mes y un día? No, hace un mes comenzaba las lecturas y propuestas de que hacer con el impresionante triunfo de CFK (si, no es obsecuencia, Cristina está con serias posibilidades de ser la presidenta mas votada desde el retorno democrático). La contundencia y la enorme distancia con el segundo, sólo dejó la apertura de nuevas crisis para el resto de los candidatos. Vuelve, la vieja cuestión: esa crisis, está medida por las expectativas. Por eso Alfonsín y Duahlde la sufren y Binner y Rodriguez Saa sólo la recorren. Elisa Carrió tuvo una experiencia particular porque significó la confirmación de lo que ya se intuía: el fin de sus espacio político. Algo semejante, aunque de menor duración, fue para Pino Solanas. 
Pero no fueron sólo los candidatos políticos quienes se sentaron a leer los números el lunes 24. Buena parte de la prensa se había involucrado no spolo para informar, sino para buscar incidir en el resultado y la respuesta fue un duro cachetazo; para hacerlo mas evidente, se pasaron repitiendo durante aquella semana que los periodistas no eran candidatos. A tal punto fue la victoria, que Nelsón Castro en la desmesura del no saber como construir una brújula, le pidió desde su programa a Cristina que por favor no se presentara en el 2015.
Y siguen quienes llevan evaluando desde hace un mes. La CGT vió consolidarse un liderazgo donde su participación fue importante, pero no activa; mientras que con Menem esos mismos actores de la actual CGT lo veían ganar llevando adelante políticas económicas que ellos combatían; ahora acompañan las de Cristina, pero cuesta procesar estar fuera del armado político y 50% es mucho, para decir que Cristina necesita ayuda. 
El presidente de la UIA, fue el que leyó mas rápido los resultados de todos los empresarios, incluso antes de conocerlos. Atacó puúblicamente a Biolcatti ("ël cree que estamos para sacar gobierno") y se anotó para colaborar en políticas que permitan una aumento de la producción, es decir beneficios para su sector. Pero en eso, dejó en claro que la interna empresaria, que parecía conducida por IDEA, ya no se movía igual. 
Y así se siguen leyendo. Si el 23 de octubre ocurre lo que suponemos, para el 10 de diciembre  habrá muchas conclusiones ya sacadas.


viernes, septiembre 23, 2011

Seguira siendo la ideología, estúpido


El cartelito de Clinton sigue dándo la oportunidad de cambiar argumentos y justificaciones. La nota que levantaron todos los diarios argentinos sobre la supuesta compra de zapatos Cristina Fernández, alcanzó en La Nación 4266 comentarios y respuestas, cuando los números suelen rondar los 500 comentarios, o menos. En otras ocasiones, como la muerte de Nestor o, incluso, cuando la pareja de Máximo Kirchner perdió su embarazo, el mismo diario tuvo que cancelar el espacio dedicado a comentarios por la "delicadeza del tema" un eufemismo para evitar que un grupo de lectores estables de La Nación, dijera algunas barbaridades o festejaran la muerte de Néstor como las bocinas de San Isidro.
No encienden las voces una medida económica o el envío de un proyecto de ley determinado (aunque a veces si) sino con mucha mas facilidad la compra de algunos zapatos (además la supuesta compra, pero en este caso eso no es relevante, con desmentida y todo), un error en un discurso, u otro tipo de hecho curiosamente no vinculado a lo estrictamente político.
Parte de comprender el rechazo absoluto de un sector de la sociedad al gobierno de Cristina, al Kirchnerismo, al peronismo, al populismo y a todo lo que se parezca, nos debe recordar siemrpe la raíz ideológica del mismo, y no la resultante de una evaluación sobre la afectación o no de los propios intereses. La construcción de la idelogía supone desde luego los intereses materiales, pero de ningún modo nos debe hacer olvidar lo simbólico, la construcción de imaginarios, la lectura de la historia. Pocas cosas han despertado tanto encono, como la lectura de la historia que propusieron Néstor y Cristina, un ámbito que uno imagina muy caro al lector promedio de La Nación, y desde luego encuentra en los intelectuales no peronistas las reacciones mas claras (Luis Romero, afirmando que luego de los discursos presidenciales, los historiadores, tenían otra vez la misión de contar la verdad...). Los pares de zapatos, una frase, un comentario, condensan esa tensión con un gobierno que además de tomar medidas económicas que no les gusta, se les quiere meter con las palabras.
Me, por eso, quedo con el cartelito que tenía Gramsci: "Es el sentido común, schifoso"

jueves, septiembre 15, 2011

P de Policiales y P de Política


En cierto canal de noticias, cuyo nombre prefiero no recordar, estaban llevando adelante un encomiable esfuerzo por no descuidar hecho trágico alguno: mientras en los extremos inferiores de la pantalla dos hombres, con alguna autoridad que desconocía, opinaban sobre el asesinato de la niña Candela, el resto de la pantalla, como fondo, mostraba la imagen de lo que alguna vez fue un colectivo o repetía como en una cinta sin fin, el accidente en el barrio de Flores. El televidente podía, al menos, optar entre dos tragedias para "matizar" la noche.
El impacto de muertes de esta naturaleza es desde luego fuerte para cualquiera de nosotros, sea porque pensamos que nos pudo haber sucedido, o por cierta capacidad de compartir el dolor ajeno. nadie, individualmente, mirará la cuestión sin algún efecto. El problema es que esa sea la mirada única que le apliquemos al tema: como sociedad los hechos se abordan para encontrar soluciones, para pensar de que modo estas cosas no vuelven a pasar y menos para emitir sentencias de culpabilidad, y menos, peor mucho menos, el la culpa fue de X. Por caso, yo sostengo que si no existieran los trenes este desastre jamás hubiera ocurrido. Y que alguien me diga lo contrario. Claro no se como se soluciona el transporte de miles de personas por día, pero te evitaba esta tragedia. Cuando los problemas los abordamos con el maniqueismo como guía, las respuestas son esas. Es el comisario recomendándole a los vecinos quitar los árboles para que los ladrones no tengan dónde esconderse (juro que lo escuché) o no construir ninguna planta productora de energía porque todas contaminan y volver a las velas. La cadena de posibles soluciones a la tragedia, ejemplifica la complejidad: el colectivero no tendría que haber pasado, pero la barrera debió estar horizontal pero la Metropolitana tendría que haber avisado que no bajaba del todo (sino para qué filma, ¿para vender la cita a los medios?), el tren debería estar soterrado, el túnel bajo nivel debería estar hecho. (Además hay vecinos que se oponen a los pasos bajo nivel con y sin argumentos, por eso también se demoró el soterramiento). Cualquiera de estas circunstancias podría haber evitado el accidente, pero no sucedió así. ¿Hacemos de esto una cuestión policial y vemos a quien podemos mandar al banquillo o ajustamos las políticas?

viernes, septiembre 09, 2011

Hoy en BAE, sobre la UCR:
Un destino radical



Los partidos expresan muchas instancias: son procesadores de demandas, formadores de líderes, nexo entre el aparato estatal y la sociedad civil, generadores de opinión pública, constructores de ideología. En todas estas instancias pueden ser más o menos débiles, destacándose sin duda en alguna de ellas por sobre el resto.
Sin embargo, existe otra dimensión que los define de cara a la sociedad: su capacidad de sumar voluntades que se traduzcan en votos. Sigue

miércoles, septiembre 07, 2011

Acerca de qué podría ser el Cristinismo


Algunas voces han comenzado a susurrar, o taxativamente a afirmar, que el 14 de agosto nació el Cristinismo. ¿Los fundamentos? Mientras que en el 2007, Cristina Fernández se consagró presidenta de la mano de Néstor Kirchner, en esta oportunidad, lo ha hecho por su propio gobierno y la ausencia de su compañero, fallecido diez meses atrás.
Sobre esta idea puede haber varias hipótesis dando vueltas, no necesariamente coherentes entre sí. Por caso, la más mentada, de manera burda, ha sido la cuestión de la viudez, del aparente desamparo de Cristina que habría generado el apoyo popular. Esta idea, mencionada antes de las elecciones, casi se evaporó ante el 50,20%, y justamente instaló esta otra de un nuevo ismo.
En primer lugar lo evidente: no sólo la presidencia de Cristina puede presentar un amplio listado de logros en distintas cuestiones (en economía, en relaciones internacionales, en cuestión social, en derechos civiles y la lista sigue) sino que personalmente ha sido capaz de continuar en al presidencia luego de un dolor personal que excede al matrimonio e implicó a la pérdida de su mayor socio político. Para recodar palabras de aquellos días, nada ha quedado de una semejanza con el Isabelismo: mientras que aquel deambuló por el gobierno de la mano imprescindible de las 62, para desembocar en el golpe del 76, la actual refuerza su liderazgo, impone condiciones hacia adentro del partido en las elecciones y las gana. Si Cristina sólo hubiese sido viuda, presenciaríamos un camino de incertidumbre sobre el futuro, y no es eso lo que se vislumbra.
¿Qué puede ser, entonces, el Cristinismo? Primero, seguro, un capricho teórico de los que vivimos de esto y necesitamos desesperadamente, categorías para sobrevivir y no nos declaren presidentes. Pero tal vez sea un poco mas. La presidenta tiene, hoy por hoy, una alianza sin excesivas mediaciones con una buena parte de la sociedad. Esa alianza no es bonapartista, para quien me esté confundiendo; incluye a los sindicatos, a los gobernadores, a los intendentes y a los dirigentes de movimientos sociales, pero no precisa del dedo de ellos para ser votada por las bases. Esta situación la coloca en la posibilidad primera y principal de fundar una instancia política propia, que en nuestros días podría significar dar por concluida la crisis política del 2001. Esa crisis se debiera cerrar también, y esto también lo precisa Cristina, de una oposición redefinida, orientada, para mejor posicionamiento de la presidenta, hacia la centro derecha, mas bien conservadora y liberal en lo económico. El PRO dice que quiere ser eso, pero le falta cocción para este objetivo porque el liderazgo de Macri por ahora es limitado. Los gritos de Duhalde, amonestado hasta por Das Neves, dan cuenta de una opción que navega hacia mar abierto sin esperanzas de encontrar puerto. Pero el escenario que uno intuye se adivina en algunos espacios del gobierno, no tiene obligación de cumplirse. Dicho de otro modo: la crisis política del 2001 se ha suturado, pero el sistema político está muy lejos de volver a ser bipartidista, la dispersión y las identidades políticas fluctuantes, serán siendo la regla, no la excepción.
Con todo, cerrar la crisis política, ha significado desde le FPV, darle un nuevo sentido, un relato, a la historia y allí Cristina venció notoriamente a los empresarios. Esa batalla que abrieron luego de la 125 con la esperanza de cambiar algunos aspectos de cómo debe verse la Argentina a si misma, han fracasado. Es cierto, las críticas y operaciones volverán luego del verano o quizás antes, pero el empresariado ha reconocido que el gobierno le brinda un marco de certidumbre que ellos mismos no han podido construir, porque no fueron capaces, porque no encontraron a los actores, o porque las condiciones económicas, sociales y políticas se lo hacían imposible.
Liderazgo, capacidad de disciplina interna, estilo de conducción, preeminencia del propio relato, superación de crisis. Son algunos de los elementos característicos de Cristina Fernández de Kirchner que comienzan a generar los nuevos elementos que definirán la política (para propios y extraños) en el nuevo ciclo que se abre. ¿Habrá allí Cristinismo? Deberíamos empezar a pensarlo.

domingo, septiembre 04, 2011

Octubre: ¿la venganza de los "clones"?

Suele decirse que en política no hay pero enemigo que el interno. O el adversario, si lo prefiere. En resultado ha puesto a la presidenta sin sombras ni dentro ni fuera del partido. Ese 50,20% la ubica en una posición de absoluta comodidad, para octubre y para diciembre desde luego. No es el caso en la oposición, donde el pase de facturas y probables traiciones, parece no detenerse. Les ocurre a quienes tenían mayores expectativas de desempeño electoral: Ricardo Alfonsín y Eduardo Duhalde. El primero sufre las críticas y la estampida de sus propios correligionarios; el segundo, la baja captación de voluntades, lo ha puesto en una situación nerviosa evidente, cuya mejor expresión fue la alusión a las "organizaciones subversivas".
Esta situación que ambos comparten, que se traduce en no saber como y para qué encarar las elecciones de octubre, muestra su contrapartida en quienes se esperaba hubiesen sido sus aliados en una primaria: Hermes Binner y Alberto Rodriguez Saa. Ambos tienen un objetivo de mínima ya cumplido que es desempeñar un buen papel en la elección y lograr algunas bancas. EL de máxima, que no lo descartaría como posibilidad, superar a quienes lograr invertir la ecuación: pueden ser los clones de ellos y no al revés. La migración de votos de alfonsín hacia Binner la están dando como una posibilidad cierta algunos consultores y no descartan que ocurra algo semejante de Duahlde a Rodriguez Saa. Si fuera el caso, implica también la transición de uan forma de encarar la oposición hacia otra. La Nación informa hoy que en el Congreso no habrá trabas a aprobar el presupuesto 2012 y se colaborará con el gobierno en otras leyes. Ese 50,20% cambia muchos escenarios. Y tal vez Binner y Rodriguez Saa (dos gobernadores, al fin) hayan leído mejor la trama del nuevo escenario.

jueves, septiembre 01, 2011

Hoy volvemos a BAE

La dificultad de ser oposición. Suele decirse que ser oposición a un gobierno es una tarea sencilla porque puede remitirse de manera exclusiva, como tarea política, a criticar a la acción de aquél. Claro, si además de cierto protagonismo mediático se desea realizar una construcción política que lleve a otros puertos, la cuestión es más trabajosa. Sigue aquí