Blog de opiniones, no siempre científicas, sobre la política y lo político en la Argentina
jueves, septiembre 29, 2011
Sabbatella no alcanzó para el progresismo bonaerense
sábado, septiembre 24, 2011
Hace un mes
viernes, septiembre 23, 2011
Seguira siendo la ideología, estúpido
El cartelito de Clinton sigue dándo la oportunidad de cambiar argumentos y justificaciones. La nota que levantaron todos los diarios argentinos sobre la supuesta compra de zapatos Cristina Fernández, alcanzó en La Nación 4266 comentarios y respuestas, cuando los números suelen rondar los 500 comentarios, o menos. En otras ocasiones, como la muerte de Nestor o, incluso, cuando la pareja de Máximo Kirchner perdió su embarazo, el mismo diario tuvo que cancelar el espacio dedicado a comentarios por la "delicadeza del tema" un eufemismo para evitar que un grupo de lectores estables de La Nación, dijera algunas barbaridades o festejaran la muerte de Néstor como las bocinas de San Isidro.
No encienden las voces una medida económica o el envío de un proyecto de ley determinado (aunque a veces si) sino con mucha mas facilidad la compra de algunos zapatos (además la supuesta compra, pero en este caso eso no es relevante, con desmentida y todo), un error en un discurso, u otro tipo de hecho curiosamente no vinculado a lo estrictamente político.
Parte de comprender el rechazo absoluto de un sector de la sociedad al gobierno de Cristina, al Kirchnerismo, al peronismo, al populismo y a todo lo que se parezca, nos debe recordar siemrpe la raíz ideológica del mismo, y no la resultante de una evaluación sobre la afectación o no de los propios intereses. La construcción de la idelogía supone desde luego los intereses materiales, pero de ningún modo nos debe hacer olvidar lo simbólico, la construcción de imaginarios, la lectura de la historia. Pocas cosas han despertado tanto encono, como la lectura de la historia que propusieron Néstor y Cristina, un ámbito que uno imagina muy caro al lector promedio de La Nación, y desde luego encuentra en los intelectuales no peronistas las reacciones mas claras (Luis Romero, afirmando que luego de los discursos presidenciales, los historiadores, tenían otra vez la misión de contar la verdad...). Los pares de zapatos, una frase, un comentario, condensan esa tensión con un gobierno que además de tomar medidas económicas que no les gusta, se les quiere meter con las palabras.
Me, por eso, quedo con el cartelito que tenía Gramsci: "Es el sentido común, schifoso"
jueves, septiembre 15, 2011
P de Policiales y P de Política
El impacto de muertes de esta naturaleza es desde luego fuerte para cualquiera de nosotros, sea porque pensamos que nos pudo haber sucedido, o por cierta capacidad de compartir el dolor ajeno. nadie, individualmente, mirará la cuestión sin algún efecto. El problema es que esa sea la mirada única que le apliquemos al tema: como sociedad los hechos se abordan para encontrar soluciones, para pensar de que modo estas cosas no vuelven a pasar y menos para emitir sentencias de culpabilidad, y menos, peor mucho menos, el la culpa fue de X. Por caso, yo sostengo que si no existieran los trenes este desastre jamás hubiera ocurrido. Y que alguien me diga lo contrario. Claro no se como se soluciona el transporte de miles de personas por día, pero te evitaba esta tragedia. Cuando los problemas los abordamos con el maniqueismo como guía, las respuestas son esas. Es el comisario recomendándole a los vecinos quitar los árboles para que los ladrones no tengan dónde esconderse (juro que lo escuché) o no construir ninguna planta productora de energía porque todas contaminan y volver a las velas. La cadena de posibles soluciones a la tragedia, ejemplifica la complejidad: el colectivero no tendría que haber pasado, pero la barrera debió estar horizontal pero la Metropolitana tendría que haber avisado que no bajaba del todo (sino para qué filma, ¿para vender la cita a los medios?), el tren debería estar soterrado, el túnel bajo nivel debería estar hecho. (Además hay vecinos que se oponen a los pasos bajo nivel con y sin argumentos, por eso también se demoró el soterramiento). Cualquiera de estas circunstancias podría haber evitado el accidente, pero no sucedió así. ¿Hacemos de esto una cuestión policial y vemos a quien podemos mandar al banquillo o ajustamos las políticas?
viernes, septiembre 09, 2011
Un destino radical
Sin embargo, existe otra dimensión que los define de cara a la sociedad: su capacidad de sumar voluntades que se traduzcan en votos. Sigue
miércoles, septiembre 07, 2011
Acerca de qué podría ser el Cristinismo
Algunas voces han comenzado a susurrar, o taxativamente a afirmar, que el 14 de agosto nació el Cristinismo. ¿Los fundamentos? Mientras que en el 2007, Cristina Fernández se consagró presidenta de la mano de Néstor Kirchner, en esta oportunidad, lo ha hecho por su propio gobierno y la ausencia de su compañero, fallecido diez meses atrás.
Sobre esta idea puede haber varias hipótesis dando vueltas, no necesariamente coherentes entre sí. Por caso, la más mentada, de manera burda, ha sido la cuestión de la viudez, del aparente desamparo de Cristina que habría generado el apoyo popular. Esta idea, mencionada antes de las elecciones, casi se evaporó ante el 50,20%, y justamente instaló esta otra de un nuevo ismo.
En primer lugar lo evidente: no sólo la presidencia de Cristina puede presentar un amplio listado de logros en distintas cuestiones (en economía, en relaciones internacionales, en cuestión social, en derechos civiles y la lista sigue) sino que personalmente ha sido capaz de continuar en al presidencia luego de un dolor personal que excede al matrimonio e implicó a la pérdida de su mayor socio político. Para recodar palabras de aquellos días, nada ha quedado de una semejanza con el Isabelismo: mientras que aquel deambuló por el gobierno de la mano imprescindible de las 62, para desembocar en el golpe del 76, la actual refuerza su liderazgo, impone condiciones hacia adentro del partido en las elecciones y las gana. Si Cristina sólo hubiese sido viuda, presenciaríamos un camino de incertidumbre sobre el futuro, y no es eso lo que se vislumbra.
¿Qué puede ser, entonces, el Cristinismo? Primero, seguro, un capricho teórico de los que vivimos de esto y necesitamos desesperadamente, categorías para sobrevivir y no nos declaren presidentes. Pero tal vez sea un poco mas. La presidenta tiene, hoy por hoy, una alianza sin excesivas mediaciones con una buena parte de la sociedad. Esa alianza no es bonapartista, para quien me esté confundiendo; incluye a los sindicatos, a los gobernadores, a los intendentes y a los dirigentes de movimientos sociales, pero no precisa del dedo de ellos para ser votada por las bases. Esta situación la coloca en la posibilidad primera y principal de fundar una instancia política propia, que en nuestros días podría significar dar por concluida la crisis política del 2001. Esa crisis se debiera cerrar también, y esto también lo precisa Cristina, de una oposición redefinida, orientada, para mejor posicionamiento de la presidenta, hacia la centro derecha, mas bien conservadora y liberal en lo económico. El PRO dice que quiere ser eso, pero le falta cocción para este objetivo porque el liderazgo de Macri por ahora es limitado. Los gritos de Duhalde, amonestado hasta por Das Neves, dan cuenta de una opción que navega hacia mar abierto sin esperanzas de encontrar puerto. Pero el escenario que uno intuye se adivina en algunos espacios del gobierno, no tiene obligación de cumplirse. Dicho de otro modo: la crisis política del 2001 se ha suturado, pero el sistema político está muy lejos de volver a ser bipartidista, la dispersión y las identidades políticas fluctuantes, serán siendo la regla, no la excepción.
Con todo, cerrar la crisis política, ha significado desde le FPV, darle un nuevo sentido, un relato, a la historia y allí Cristina venció notoriamente a los empresarios. Esa batalla que abrieron luego de la 125 con la esperanza de cambiar algunos aspectos de cómo debe verse la Argentina a si misma, han fracasado. Es cierto, las críticas y operaciones volverán luego del verano o quizás antes, pero el empresariado ha reconocido que el gobierno le brinda un marco de certidumbre que ellos mismos no han podido construir, porque no fueron capaces, porque no encontraron a los actores, o porque las condiciones económicas, sociales y políticas se lo hacían imposible.
Liderazgo, capacidad de disciplina interna, estilo de conducción, preeminencia del propio relato, superación de crisis. Son algunos de los elementos característicos de Cristina Fernández de Kirchner que comienzan a generar los nuevos elementos que definirán la política (para propios y extraños) en el nuevo ciclo que se abre. ¿Habrá allí Cristinismo? Deberíamos empezar a pensarlo.
domingo, septiembre 04, 2011
Suele decirse que en política no hay pero enemigo que el interno. O el adversario, si lo prefiere. En resultado ha puesto a la presidenta sin sombras ni dentro ni fuera del partido. Ese 50,20% la ubica en una posición de absoluta comodidad, para octubre y para diciembre desde luego. No es el caso en la oposición, donde el pase de facturas y probables traiciones, parece no detenerse. Les ocurre a quienes tenían mayores expectativas de desempeño electoral: Ricardo Alfonsín y Eduardo Duhalde. El primero sufre las críticas y la estampida de sus propios correligionarios; el segundo, la baja captación de voluntades, lo ha puesto en una situación nerviosa evidente, cuya mejor expresión fue la alusión a las "organizaciones subversivas".
Esta situación que ambos comparten, que se traduce en no saber como y para qué encarar las elecciones de octubre, muestra su contrapartida en quienes se esperaba hubiesen sido sus aliados en una primaria: Hermes Binner y Alberto Rodriguez Saa. Ambos tienen un objetivo de mínima ya cumplido que es desempeñar un buen papel en la elección y lograr algunas bancas. EL de máxima, que no lo descartaría como posibilidad, superar a quienes lograr invertir la ecuación: pueden ser los clones de ellos y no al revés. La migración de votos de alfonsín hacia Binner la están dando como una posibilidad cierta algunos consultores y no descartan que ocurra algo semejante de Duahlde a Rodriguez Saa. Si fuera el caso, implica también la transición de uan forma de encarar la oposición hacia otra. La Nación informa hoy que en el Congreso no habrá trabas a aprobar el presupuesto 2012 y se colaborará con el gobierno en otras leyes. Ese 50,20% cambia muchos escenarios. Y tal vez Binner y Rodriguez Saa (dos gobernadores, al fin) hayan leído mejor la trama del nuevo escenario.