La metafora futbolera que nunca falla
Con la firme esperanza de poder dejar de trabajar, llevo a mi hijo a fútbol. De hecho ya tengo los borradores de futuros contratos. Pero mientras llega ese momento, me divierto viendo a los enanos de 5 años correr detras de la pelota. Un nene muy simpático, se va con todo:la camiseta y los pantalone oficiales de la selección, las medias correspondientes, los botines dorados de adidas y hoy vi que los padres le sumaron una vincha también oficial, para que el pelo no le moleste. Esosi elpibe mucho de fútbol no regala, por ahora corre, aunque no siempre en acciones vinculadas al patido.
Y uno piensa cuanto en política arman todo el maquillaje, el asesor estrella, elreportaje en el medio indicado, la fotonecesaria, pero de política ni cinco. Cuantos amagron comerse crudo al kirchnerismo y no pasaron de una intención que en el mejor de los casos pintó que podía ser seria. La escena esta bien, pero sin libreto se complica.

