miércoles, julio 14, 2010

Matrimonio igualitario

Voy al banco a retirar mi nueva tarjeta de crédito. El amable empleado me la entrega, me hace firmar un millón de papeles (que bien pude incluir que acepto me practiquen la eutanasia en cualquier momento porque no leo ninguno) y finalmente me propone:

- Podemos darle una extensión para su esposa
- No, gracias, ella ya tiene
- Mire que le puede regular el límtie de compra, puede ser la mitad del suyo.
- No, gracias.

No has recorrido un muy largo camino, muchacha.

3 comentarios:

RDM dijo...

Hágame caso, Don Roque. Cuéntele la anécdota a la senadora Negre de Alonso. Va a ver lo bien que le explica los motivos del banco con argumentos "científicos" sobre la compulsión de las mujeres al gasto irrefrenable. Pero que está bien, siempre que la tarjeta de crédito sea una extensión de la suya (marido ante los ojos del Señor)y no una cuenta independiente, corrupta y promiscua, inspirada por el diablo. No diga que no le avisé.

Hoy me levanté como livianito, ¿Ud. no?

Abrazo.
RDM

Norman dijo...

Dr. dígale a su mujer que ella sea la titular y le haga una extensión a Ud. Seguro que tendrá un límite el doble del de ella. ¿No es lógico?

Mariano F dijo...

Dotor querido, hoy más que nunca se impone la frase maradoniana "la tienen adentro". Me alegro mucho que bajo este gobierno se haya aprobado esta ley que iguala y no discrimina. Los discursos en general fueron con altura. Destaco el de Euge Estenssoro y muy especialmente el del entreriano Eduardo Torres, una pieza magistral. Habría que ver si está en youtube
Saludos