viernes, mayo 07, 2010



¿Intelectuales peronistas?


Hace unos años alguien me contaba que hablando con un historiador medianamente relevante en el ambiente, le dijo ante una propuesta de investigación: "Pero intelectuales peronistas no hay". Así, tajante. Verdad revelada que abracaba la historia argentina desde 1946 en adelante. Porque razonaba, supongo "alguien que piensa no puede ser peronista".
Este pensamiento, que el vulgo bautisó como gorila, proviene de sectores mas bien conservadores y elitistas. Pero en el otro extremo de la pantalla, señora, la cosa no es muy diferente: para un militante de la izquierda que se precie de marxista, el peronismo no era sino un momento de falsa conciencia, de modo que desde el campo intelectual, jamás se podría acercase a él. Ni de un lado ni de otro le era posible entrar. Luego del 55, la izquierda tuvo dos hombres que empezaron a pensar distintos: Juan José Hernández Arregui y Abelardo Ramos, el primeor marxista, el segundo troskista. Dos lecturas imprescindibles para entender el 73. Pero ojo, también la derecha tuvo sus revisiones, aunque menos probable en clave intelectual (pienso pero no se me ocurre ninguno ahora), y mas en lo político (piénsese en la postura de algunos de los hombres de la libertadora 20 años después).
Estas trayectorias explican también Carta Abierta y el acercamiento de algunos intelectuales no peronistas al gobierno. Era lógica que entraran oblicuamente, bajo el formato de un manifiesto antes que en un acto en Tres de Febrero; cada cual elige su terreno. El apoyo actual es sin duda menos elaborado políticamente que aquel de los 60, porque el contexto mundial y local es muy distinto, peor no por eso menos político si se quiere. Y me parece que si queremos una nueva y continuada etapa en el 2011, y la queremos, no estaría mal que la discusión intelectual se profundice en el peronismo y sus contornos.

La obra: La conciencia, de Ricardo Carpani

5 comentarios:

Geraldinho dijo...

Cuenta Feinmann que eso mismo le dijo Cascioli cuando entró a Humor: ¿Ah, sos peronista vos? ¡Pero sos inteligente!

Tampoco faltará el peronista paladar negro que diga que Feinmann, por intelectual, no era del todo peronista auténtico y genéticamente puro, etc.

Leo Carballo dijo...

Este asunto es así: si uno piensa desde el peronismo como identidad política, que no ideología, o como identidad de clase, si se prefiere, seguramente no se encuadrará en los cánones del pensamiento. Y sin embargo, se puede con la capacidad de observación de un Jauretche, disecar la sociedad y el momento, a pesar de los intelectuales del sistema, que seguramente se horrorizarán por la herejía.

La Usina dijo...

Me gustó. Profundizar la discusión creo que es una condición necesaria para ampliar la base y hacer crecer el espacio, de manera tal que exista más sustento al camino emprendido allá por 2003. Dicho esto, confieso mis dudas sobre la posibilidad de que se promueva esta discusión

desparejo dijo...

Dotor, tiendo a pensar que hay algo generacional en lo que ud. marca. Siempre existe en el "sector intelectual" una retisencia al apoyo político porque ese grupo cree que si lo hace se está perdiendo algo de su identidad. El intelectual debe ser crítico o no será, parece ser lo constitutivo. Al mismo tiempo, eso los segrega, esa cualidad es más un privilegio que una razón de ser porque entonces, ¿qué pasa con el resto de los mortales que militan por una causa? El ser crítico no debería tener por qué ser gritado por nadie a la hora de apoyar tal o cual política. Uno siempre sabe que no termina de estar de acuerdo del todo con un espacio político porque es algo muy complejo, compuesto por un montón de gente, llenos de problemas todos, etc. De modo que apoyar algo no significa ser una maquinita.
Vuelvo al inicio: lo generacional. Fíjese que en los blogs, donde hay muchos intelectuales o personas que ejercen actividades intelectuales, no hay tanta pose de intelectual crítico. Se debate como algo más o menos normal y se plantean cosas sin necesidad de sentirse que uno quede pegado a nada. Carta Abierta, compuesta por gente más grande quizás, tiene, sin embargo, toda la pose del intelectual. Y cuando apoya al gobierno siente que se la está jugando, que está arriesgando algo de lo que lo hace intelectual y su paso a la acción está muy condicionado por eso mismo. Están todo el tiempo midiendo su lugar en el campo. Ojo, me pareció interesante que surgiera el grupo. Lo que no me cierra es que genere tan poco debate en torno a la política y que sean endogámicos, como si les costara estar en el mundo de los mortales.
Bueno, no sé si quedó muy claro y me extendí mucho. Un abrazo

Avallay dijo...

Geraldhino: si desde luego, la acusación de "intelectual" también está presente en el movimiento, porque es visto como opuesto a la acción.

Leo: Jauretche, Scalabrini, etc. tuvieron la enorme capacidad de generar pensamiento intelectual desd elo popular escapando a las precondiciones europeas (es decir solo se puede pensar desde el socialismo). Eso es lo que está faltando, creo.

La usina: bueno, somos dos, al menos...

Desparejo: Es exactamente lo mismo que veo yo. Por una aprte estoy harto del que dice "ah yo soy un intelectual crítico" me dan ganas de decirle "yo soy conformista" y si boludo todos somos criticos respecto a algunas realidades, que pueden ser distintas. Y lo mismo respecto de la generación de mas de 50: hay mas endogamia y temor a la discusión abierta, creo que en estos espacios pasa menos, porque creo que somos menos dogmáticos.

Gracias por pasar