martes, febrero 24, 2009

Perdimos contacto con El Dotor


No podría precisar qué pasó exactamente. Primero fueron palabras inentendibles; luego argumentaciones confusas acerca de la perdida de contacto sensorial con no se qué oráculo o bien que una deidad no le había renovado el contrato de exclusividad para nutrirse de sabiduría; ahora, tras dos semanas después, directamente es el silencio. No tengo contacto, no me escribe ni me llama y no responde los correos y se borró del chat. ¿Se fue con Reutemann, con Solá? ¿está escondido en el yate del colombiano? ¿Nadie lo ofrece candidaturas y se deprimió? ¿Reventó lo que le quedaba en el casino? ¿Sale de quilombos con De Angeli? ¿quiere ser periodista de un medio independiente? No lo sé. Hasta tanto, no me animo a escribir en su nombre y abriremos un prudencial compas de espera. Veremos.