jueves, marzo 15, 2007



Dotor de dotores
Se nos había pasado la luminaria nota de ese prohombre que es para nuestra patria, y porque no decirlo, el mundo libre, Marcos Aguinis. La encontramos gracias a una carta de lectores de La Nación (que le da generosamente), donde apareció la nota en cuestión que invitamos a leer, en el entretiempo de algún partido. Sólo para introducirlos en el saber: "Hugo Chávez, que ahora se viste de "rojo rojito", como si su rechoncho cuerpo estuviera envuelto en la heroica bandera de los proletarios", es decir que si el comandante bajara uno kilos, ya no sería tan desagradable. Señores: Aguis fomenta la anorexia. Pero sigue y los adjetivos elegantes también alcanzan a sus seguidores: "...arrastrar a millones de ignorantes que poco saben de democracia, pluralismo, tolerancia, libertad y progreso genuino." Todo un canto al desarrollo democrático, y demuestra la aguda capacidad de analisis de este intelectual inventado por el diario de los Mitre, que pronto aparecerá con otro asalto en forma de libro (por que es cierto eso que dicen que no paran de generarse nuevas modalidades de robo). La cantidad de información sobre todos los enviados del mal (que coinciden con el eje del mal de George...) que asesoran a Chávez, vaya uno a saber de donde la sacó. En fin, qué se puede esperar de un tipo que se cree el Lenin occidental y democrático, copiando el título de un libro.

martes, marzo 13, 2007


Los usos de Portantiero
El sábado último falleció Juan Carlos Portantiero. En la foto que posteamos lo pueden ver jóven en La Habana en 1968. En este blog nos hicimos los agudos el 3 de octubre, con el que fuera su último reportaje y que pueden leer acá. La muerte para un intelectual tiene la particularidad de que le seguirán discutiendo sus afirmaciones, solo que ya no podrá contestar con nuevas respuestas. Portantiero me dio en mano mi título universitario y de las pocas veces que hablé con él mantuve una profunda discusión acerca de si los libros se debían subrrayar con birome o con lápiz; mientras yo defendía la segunda posición, (no la tercera en este caso), él afirmaba que el libro estaba para escribirlo (o sea otra vez.).
El caso es que Portantiero representó un camino de la izquierda argentina, que además de sus propios debates, optó de modo diferente frente al peronsimo, en distintos momentos: desde la interpretación de la clase y el pueblo (1973) a un escollo duro para la democracia (1983). El Club de Cultura Socialista que fundó junto a José Aricó entre otros, representa claramente a ese espacio intelectual, no ajeno hoy a la crisis del socialismo, y que incomrpensiblemente se acercan a diagnóstico que tienen poco de una lectura en clave histórica y material, cada vez mas inclinada por las explicaciones culturales.
Estudios sobre los origenes sociales del Peronismo y Los usos de Gramsci los dos libros que quedan para ese dabate que no termina.